Frustraciones de Pinga: Cuando a Merdo no se le paró el bicho

Este post que les voy a contar no quiero que lo sepa nadie, ¿ok? Esto es algo íntimo y solo lo voy a compartir contigo y el resto del ciber-espacio. Confío en todos ustedes mis lectores pues conozco que el perfil de ustedes los que leen mis pendejases y se que son ratas sucias, putas finas, puttas sucias, gamberros, enfermos sexuales, mujeres caballo de la vida y asesinos seriales en potencia. Yo los respeto a ustedes y es a ustedes a quienes dirijo estas palabras porque tengo que desahogarme. Si porque soy El Gran Merdócrata also known as el destructor de intestinos (de mujer) y Filósofo de la Coprolectura y la Coproescritura. Tengo un nombre que mantener y de veras no sé qué carajo me pasó que simplemente ni fu ni fa mis hermanos. Esto está cabrón. Tengo que hablar con ustedes.

Lo que me ha pasado es algo serio y necesito que me presten mucha pero que mucha atención. Bueno, resulta ser que este pasado fin de semana estuve de jangueo tenía un “point of no return” tu sabes, jangueando sin tener lugar ha donde ir. Como ser un tecato en Santurce llendo a capear a pie a Maunabo. Estaba en ná. Solo quería bellaquear y pasarla cabrón con cierta persona en particular pues la ando conociendo un tiempo y de vez en cuando jangueamos y de vez en cuando nos da por echar un polvo por cuestión de “afincar nuestra amistad”. Nuestra relación siempre ha sido de mutuo respeto y acuerdo. Ella sabe que me encantan las mujeres,ver sus melones, ligarme sus piernas, chispo de nalgas y hablar cuanta mierda hay por internet. Ella me lo respeta. Eso me agrada. ¿Ella? Ella es una mujer que es bastante particular y que si doy mucho detalle al respeto entonces no le sería justo de mi parte. No la quiero chotear. Me guindan de los webos de eso pasar. No es la mujer caballo que quede claro. That bitch is OVER! por si las moscas. Yo les hablaré claro. Pero les contaré cómo fue mi experiencia de weekend que empezó super a fuego y acabo super mierda por culpa de mi trapo e’ bicho.

Empecemos con el viernes. ¡Ah viernes!  ¡Cómo adoro los viernes! Los viernes son fenomenales para mí. Es un día en donde me dedico a hacer nada y que me importa un bicho todo lo que pase en el sector laboral y/o profesional.  Solo me preocupo por lo que pasa en mi vida detrás del blog. La puta blogófera se puede ir a la mierda. Evaristo volver a tener cáncer, Manny Colón volverse satánico, RucaZombie hablar de su jartera comiendo juevos de carey, yo tener cáncer de colon en la garganta pero eso sí, que nada me joda mi viernes. Los viernes son los verdaderos sábados. Yo me encargo de que siempre la pase cabrón a como de lugar. El viernes salí de trabajar (si es que a lo que hago se le puede llamar trabajo) y me dirijo pitando a casa de mi “buena amiga”. Esta chica es fenomenal a mi me gusta mucho, tiene un cuerpo de causar hipo, unos melones jinchos con sus pezones rosaditos, esas mini nalguitas que me ponen la pinga respingona y unos ojazos verdosos que uff… te digo, que bajo motivado a ir a verla. Todo lo que pasó durante la semana me olvido y lo cambio por estar un tiempo con ella. Efectivamente eso es lo que hago. Llego al sitio, la llamo le digo “Mami llegué” desde mi celular y ella me dice que me meta a Walmart a esperar a que ella se bañara y se aseara. Yo me conozco a mí mismo. Me cabreo pero le hago entender que no había problema y de cierta manera no había ningún problema. Tenía uan hambre cabrona y tenía que hacer unas compras de antemano. Fui a Walmeat. Hise de todo menos comprar y me comí algo. Hamburger y papitas. Me cansé. Me fui directo pa su apartamento y llego no sin antes  llamar a y avisarle por teléfono que estoy cerca de su casa. Ella me dice que no había problema que dejaría la puerta abierta y que me pusiera cómodo. Eso mismo hice. Me puse cómodo y me puse a hablar con ella de cosas de la vida, no se qué más pasó… creo que chichamos y todo el mundo feliz y contento. Una noche romántica y llena de semen y fluido varginal. Lo que acostumbro cada viernes.

Llega el sábado. Los preparativos estaban ready. Ella se iría a trabajar mientras yo me quedaba cuidando a su perro. No sé que fuckin raz es. Se que es un perro de esos pelú. Ese perro y yo no nos llevamos bien. Siempre me ladre y si no me lame las manos me muerde. Siento que es bipolar. Lo odio. Soy considerado persona no grata a ese apartamento, según el perro. Quizás esté celoso porque yo se lo ando metiendo a su dueña. Pero no dejaré que un perro me joda la vida. Lo cuidé, le eche su comidita y sus pendejazes y eché a bañar para que rápido que ella salga nos fueramos directito a los cines de Fine Arts. A veces creo que pasan películas de Steven Seagal y esas pendejases y quería compartir ese momento especial con ella. Porque ella tiene un crush bien cabrón con ese actor. Menos mal que un océano nos divide  a él y a mí sino, imagínate, vería amenazada mi relación. Pero miren qué pasó. Por más que le dije que la tanda era a las 11:40 PM la muchacha se quedó arreglándose y arreglándose y arreglándose, ay dios mío, que cosa más cabrona. La cosa es que salió de vestirse a las 11:25 PM y luego me dice “lo siento es que me puse una ropa y no me gustó como me quedó y me tuve que poner otra cosa. Pero descuida. Creo que llegaremos a tiempo.”. A tiempo, si, a tiempo para decir un  “Puñetaaaaaaaa11!!”  de esos mentales, tu sabes, tu siempre quieres quedar bien. ¿Pero qué se puede hacer? Ella propuso que si estábamos tarde hiciéramos otra cosa aparte que se disculpó en varias ocasiones. No me puedo controlar cuando ella se disculpa, Pone unos ojitos de nené foca que bendito sea Diosss…. mierda, se me ocurrió ir al Viejo San Juan. Uff hacía tiempo que no iba para ya.

El Viejo San Juan, vaya, tiempo que no pasaba por allá y menos de jangueo. Es que soy un tipo que prefiero los moteles a los sitios turísticos. Pero igual, me adentré a ese lugar buscando El Parking Estacionamiento Doña Fela. Eso es una misión para mí pero la chica era un GPS con buenas tetas. Me dirige, la hago que me estacione el carro porque no tenía bicho de idea de como hacerlo y pues, nos pusimos a caminar. La pasamos de lo más chévere. Nos detuvimos a fumar mientras veíamos el mar. Tiempo que no hacíamos eso. Ella decía que extrañaba una salidita como esta. Yo estaba encantado. No fui al cine pero ella se siente bien como quiera. Eso me llena, si, me llena las pelotas de semen también. Entonces seguimos caminando, hablando y toda la pendejá y entonces comenzó a llover profusamente. La chica tenía el blower ready y me suplicaba que nos moviéramos y eso hice y  entonces es cuando divisé una barra y ahí mismo nos metimos. Divisé que era una barra corrida por hondureños y vi como el ambiente bastante liviano pues decidí quedarnos allí y pedirle algo de beber a mi chica. Ella está loca por tomar una bebida de Gray Gooze pero no la encontramos. Pidió 2 Peroni y para mí una Medalla. Nos la dimos. Pedimos otras cervezas más, luego otras, luego otras, entonces ella con ganas de fumarse un cigarrillo, entonces ella fuma y se regresa a beber y bebemos y seguimos bebiendo. Entonces nos sinceramos. Ella me dice dos palabras que forman un total de 5 letras que comprometen a uno, palabras que yo le repetí porque igual las sentía yo también. Esto estaba cabrón. Pero era un poco tarde y teníamos que regresar a su apartamento que estaba un poco lejos, máxime cuando le confesé en la barra que estaba bien bellaco por meter porque ella estaba super hermosa. Así que nos alejamos del sitio como a las 3 AM y regresamos al estacionamiento. Yo estaba bien bellaco, ella parece igual. El alcohol le quita los rodeos a las personas. Solo me recuerdo de que eché el asiento para atrás y ella me chupó la pinga. Pero estábamos más bellacos y queríamos meter con mejor razón así que fuimos a su apartamento. Ella condució mi auto yo estaba desenchufado del mundo. Mi mente estaba exhausta pero el bicho mío no. Era sábado de madrugada y era mi deber darle yesca a mi chica. Eso hice. Felpa, vario orgasmos y dormimos.

El sábado corrió de lo más bien sino fuera por unos pequeños retortijones en le estómago gracias a la mezcla de tragos y cervezas que nos dimos en San Juan. Ella me da una pastilla que usa su abuelo para poder quitar la acidez o algo así me dijo. Ella me recomendó que para esa noche en vez de gastar dinero en ver una película en el cine viéramos mejor alguna película ambos solos en su apartamento. No me pareció mala idea y la adopté. ¿Qué puedo decir? Soy loco con las películas (en especial las que contienen putas lesbianas comiéndose las tetas una a a la otra). Decidímos ver la de Wolfman en la cama. Yo la había visto en el cine, ella no. Ella jura que me quedé dormido viendo la película. Yo digo que solo descansaba los ojos. Ella apaga la película y decide que nos demos un poco de amor carnal. Le doy puñaladas de carne, tengo el pino como puto lightsaber cortando brazos.  Ella se abre de piernas y adopta una posición extraña  pero rica. Tengo unas ganas cabronas de emburrárselo que no puedo aguantar. Cambiamos de posición. Ella me cabalga como Doña Bárbara.

Domingo en la madrugada…

Algo le pasa al bicho mío. A los pocos minutos de ella treparse encima y eso, algo le pasa a mi webolver. Se me pone monguito de momento. No sé que pasó. Simplemente dejo de funcionar. No sé qué carajo era. Ganas de meter mano no eran pero simplemente el bicho no quería trabajarme más. Yo me preocupe. Le pedí a ella que me siguiera besando o algo. A mí me gusta que me besen. Pero nada de nada. Entonces comienzan a llenar las frustraciones en mi mente. Esto nunca me había pasado. ¿Cómo es que al gran Merdócrata se le muera el bicho en medio de una bellaquera? Me cuestioné el por qué. Simplemente no pude hacer más. Ella lo nota. Yo frustrado. Yo soy un hombre que siempre anda con la daga desenvainada y listo para hacer el tajo y ahora la daga anda bota. Me dice que me vaya a acostar, yo también. Do pude dormir un carajo. En la madrugada sentí unos retortijones en el estómago. Juré que quizás el problema que tenía  era el malestar estomacal que simplemente me quitó las ganas de tener un buen sexo. Voy al baño, regreso aliviado y muy livianito pero me regreso con la escena que mi chica sigue dormida profundamente. Le di tiempo al tiempo. Intenté a duras penas de dormir. No pude… pero la frustración era tanto que no pude dominar que me vestí y me dio unas ganas super cabronas de ir a la gasolinera y meterme un cóctel de Pepa Negra con Torito aunque me llevara el diablo. Tenía que chichar. Ella se dió de cuenta y me dijo que por favor me recostar al lado de ella y me ofreció su pecho desnudo para dormir en el. Saboreé sus tetas y quedé dormido hasta que se nos hizo de tarde.

Nos levantamos o mejor dicho ella me levantó. Me dijo que tenía que preparar el desayuno que realmente era el almuerzo y que la acompañara en la cocina. Le dije que lo sentía bien cabrón. Que esa mierda a mí no me pasaba y ella me decía que no me preocupara que a nosotros los hombres en algún momento de la vida siempre nos pasará esa experiencia. Yo le dije a ella que eso no me importaba que me dio un bochorno cabrón porque mi maceta es su maceta. Ella me riposta con que ignorara todo eso y que disfrutara del desayuno, que mejor me mantuviera en la cocina y usara la computadora para entretenerme mientras prepara ella la comida. Yo estaba con los cascos volados. Quería saber qué puto motivo me jodio a mi la erección. Busqué culpables: el alcohol, el dolor de barriga, la trasnochada pero nada de nada. No compaginaba. Hasta que me vino a la mente una cosa, jum… ¿acaso es lo que creo que es? Busco en la red: “Omeprazole disminución sexual” en inglés. Reviso y lo que encuentro es una cabronería que me dio susto. La pastilla que me dio mi chica para el dolor de estómago no era otra cosa que Omeprazole, que se usa para la acidez y eso. La puta pastilla tiene efectos secundarios con cojones. Desde visión borrosa, sensibilizad a la luz, dolores de estómago y una lista de 30 y pico de razones para no beberla entre las cuales hace mención pérdida de placer sexual y problemas en mantener una erección correcta.  Mi chica y yo vimos alivio. Encontramos el culpable de una noche de sorpresas y desesperanza.

Omeprazole. Me jodiste la vida. Me jodiste la existencia. Maldigo la hora que conocí esta medicina de mierda. Ahora a ayunas estaré. Cero porno, Cero carnes y levadura. Pura frutas y verduras. Limpiaré mi sistema y acumularé leche en mis webos. Deseo dislocarle la matriz a una personita especial y ninguna pastilla recetada por el doctor me lo va a impedir.

Querido lector. Me he sincerado. Es el turno de ustedes y compartan su historia de impotenia y lloremos lágrimas cibernéticas. Frustraciones de pinga.

8 comentarios en “Frustraciones de Pinga: Cuando a Merdo no se le paró el bicho”

  1. ay vpc! jaaaaaaaaaa éste ha sido el mejor post en mi opinión! Me reí tanto q hasta lloré. Dito, el perro tal vez asocie tu rostro d mierda pensando q estás marcando territorio. lol Yo no se Merdo, la chica es cool; en verdad me cae bien, pero no crees que t haya dado esas pastillas a propósito?

    BTW, dile q encontré otra bebida d vodka q le encantará. Después t dejaré saber.

  2. Para evitar esa frustracion, lo mejor es no darle al sexo tanta importancia. La horticultura dura, i dura i dura…i al final puede uno comerse una papaya o hacer un refresquito de limon, disfrutar el aroma de una Plumeria blanca o de una igual azucena…FIN

  3. Merdo yo no tengo bicho pero te digo q eso le pasa a todos los hombres aunque sea una vez. Cojelo como si fuera un petardo y te saliera pato osea no le des mucha importancia

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