Friendzone: El Purgarotorio del Buen Bellaco

Friendzone, wau, ¿Quién no a caído en el friendzone? Hola amigos, les habla su amigo inexistente. Aquel que se toma vacaciones  de la internet muy en serio, el Merdócrata. Aquí en el día de hoy quiero hacer este post porque me lo pidieron a gritos cientos y cientos de personas (en realidad un solo mamabicho me lo sugirió) referente a lo que es el Friendzone. Creo que es bueno poder discutir este  problema porque esto es algo que afecta a muchos hombres del país y de mundo entero. Si, del mundo entero porque el Friendzone no se limita al boricua ni mucho menos, al contrario, responde a la humanidad misma. Es un problema serio el cual puede causar al hombre promedio cierta inseguridad y en el peor de los casos puede volverlos todos unos renegados de la vida, convirtiéndolos en psicópatas en serie y gente “toasty” como Avelino Muñoz Stevenson.

Como bien dije el Friendzone responde  a la humanidad misma y desde los tiempos en que Moises mató a Goliath en el Jardín del Edén existe. Si podemos buscar la etimología, o sea, mamabicho inculto, el origen de la palabra “Friendzone” sacamos que el mismo es originario de Friend que significa amigo y Zone que significa zona el cual significa Zona de Amigos, La puta zona que no quieres llegar con una mujer cuando tu propósito es comer culo (de mujer). El Friendzone existe desde la antigüedad. Los cavernícolas en tiempos de la glaciación, para cruzar el estrecho de Bering caminaban largas horas bajo una ventisca bien hijo de puta, escasos de comida, desnutridos, temerosos y con ganas de echar un buen polvo.  Cuando conocían humanas hembras, los cavernícolas buscaban la forma de llamar la atención de ellas. Cazaban mamuts con sus propias manos, pescaban en temperaturas bajo cero peces con sus propias bocas, hacían prendas con guantes para el frío a base del escroto de sus compañeros caídos, lo que sea por tal de que esa jeva viera que el cabrón hombre de las cavernas valía la pena. Continuamente este hombre era aceptado por la cabrona por el mero hecho de que tenía  alguien que la pudiera mantener como un mamao por el resto de sus días tanto a ella como a su bebe aún sin nacer que yace en su vientre. En el caso opuesto el cavernícola se sentiría rechazado y deprimido, respuesta a esperarse sin contar la próxima matanza de la mujer rompiéndole el cráneo a la hija de mil putas con una roca y con una hacha de piedra extirpar del vientre de la cabrona a su vástago hijo el cual tendrá la función de ser la fuente de proteínas y minerales en la cena de ese encabronado macho cabrío.

Yo no miento. Las evidencias están allí. El Friendzone lleva a la tristeza, a la ira y hasta a la muerte si cucan mucho. Cuando yo era chamaquito allá en el siglo 20 me recuerdo que conocía a una muchacha el cual llamaré, para no chotear su nombre en todo el ciberespacio, María, ojo que no la estoy choteando. María era esta muchacha dulce, feliz y jovial. Una cosita bella. Tenía una carita muy bonita y parecía toda una muñequita de porcelana. Cuerpo esbelto, unas tetitas pequeñas pero redonditas y un nalgaje que encajaba para su cuerpo. María y yo nos conocimos primero por internet por medio de Latinchat que era en ese tiempo la primera fuente de bellaqueo seguro para los enfermos sexuales como yo.

Poco a poco me gané su amistad. Al pasar del tiempo tuvimos largas conversaciones telefónicas en donde yo servía de paño de lágrimas referente a sus problemas con un cabrón cleptómano que tenía como pareja. Ellos tenían una relación boomerang en donde ellos cogían, se dejaban y regresaban, toda la misma mierda pasaba siempre. Ella se pasaba contándome como es que ese tipo era un cabrón y no la valorizaba. No obstante no podía pasar noche y día sin pensar en ese cabrón. Yo la aconsejaba. Le decía que eso estaba mal. Que ella era una mujer bonita y de unos sentimientos sumamente hermosos lo que hacía extremadamente estúpido seguir con ese welebicho.

La tipa entonces pareció que calló en tiempo, o por lo menos eso pensé yo. Le empecé a mandarle mensajes de texto diciéndole que era una amiguita especial. Que la quería mucho y que no perdiera esperanzas porque encontraría un hombre que valdría la pena. Un hombre que la tratara con cariño y delicadeza. Era más que obvio que ese hombre era yo. Me pajeaba con furia pensando en ella todas las noches pero ella no lo sabía ni tenía que enterarse. Yo le demostraba mucho afecto y yo no soy un tipo tan malo. Tengo la cara hecha mierda (literalmente) pero tengo un corazón de oro. En San Valentín le compré una camiseta de manguitos roja qu eme salió como en $40 billetes porque era de una mara de esas que son hasta difícil de pronunciar, un vaso de cristal con sus iniciales talladas a mano y una postal bien hermosa. Yo me boté bien cabrón. ¿Saben lo que hizo la hija de la gran puta? Que gracias que era un amigo tremendo y que hoy era un día tan especial que saldría con este muchacho del Residencial Villa España que conoció en la página de SEXY O NO. Me desesperé. Busqué info sobre ese mamabicho. Fotos de ese cabrón sacando pacas de dinero de $20. Mirada de maleantón. Camisa rosita fosforescente (la moda de la época) y con un flow bien mamabicho jactándose que por ser de residencial era bien calle con esas mierdas de foto que subía editadas con un poco de Photoshop arcaico que de seguro había bajado pirateado y no comprado con el billete que tanto se jactaba que tenía.

Me dió una rabia bien hijo de puta pero me tenía que aguantar. Era mi amiga, mi mejor amiga la que estaba enchulado. Pero hice de tripas corazones y escuchaba tanta mierda de ella referente a su amiguito nuevo que se convirtió en su nuevo amor. Hacer buche y escuchar a la mujer de tus masturbadas hablar de otro cabrón no es cosa fácil pero tuve que soportarlo por casi un me hasta que una llamada en una madrugada me devolvió las esperanzas. Era María desconsolada. ¿Qué le sucedería a mi no enterada enamorada?, me cuestionaba yo. Ella a moco tendido me comentaba cómo es que ella yendo a la Disco se encontró a su pareja con una muchacha sentada en su falda, y besándole el cuello y diciéndole fresquerías que cualquier muchacho bellaco entendería. Ella se fue llorando. Llegó a su casa y me llamó. No sabrían toda la mierda que me hablo de ese cabrón. Toda la mierda que yo había dicho en mi mente ella me lo decía para atrás. ¡Aleluya! Decía yo. Esta cabrona entró en razón. Traté de consolarla. Era un fin de semana que ella necesitaría mucho reposo y support. Yo se lo quería dar.

Un domingo, entonces, ella me llama y me dice que gracias por lo que había hecho por ella. Me llenó de flores, algo que no me esperaba tan directamente de ella pero algo que naturalmente me merecía por lo tanto que me jodí por ganarme su afecto. Me dijo que era un chico especial, que la trataba con cariño y que realmente era un buen partido. ¡La tenía bajo mis pies! Ella me comenta que una persona tan hermosa de sentimientos como yo era una persona que realmente valía la pena. That’s it! La tengo me dije yo, Es por eso que ella me desea lo mejor en este mundo y que tarde o temprano iba  a conseguir el amor de mi vida. WHAAAATTT!!!!!1! HIJA DE PUTA QUE ME DICES!? Me dije en mi mente claro. Ella me comenta que soy un ser excepcional y que me merezco darme la oportunidad con alguien que valiera la pena. Ella pensaba lo mismo de ella misma y que es por eso que se tomó la molestia de darle  la oportunidad de nuevo a su EX-NOVIO, el pelabicho roba aguacates e gasolinera. El cabrón ese que le jodió la mente por años.

Yo no sabía que hacer. Estaba prendido en candela. Esto estaba cabrón. Sentí como mi corazón se hacía añicos dentro de mi pecho. Era uno de los sentimientos más horribles que me habían pasado a mí. Colgué. No lo pude soportar. Esa conversación telefónica era veneno auditivo para mí. Me fui al baño secándome las lágrimas, me baje los pantalones, comencé a cagar y a masturbarme con furia  a la misma vez. Mi mente no estaba en este plano. Yo quería desahogarme. Me pajeaba pensando en el mal que quería hacer. Quería venganza. Quería  sangre.

Al día siguiente prendí el auto. Hice mi función de stalker tal y como hice con Baby Rasta y fui a la universidad donde estudiaba. Ella estudiaba en la Caribbean Horse College o algo así. No ando seguro ando bloqueado. Eso si que me recuerdo que estaba en la facultad de arquitectura por ende sé que era una matrícula bien pequeña por ende era fácil divisarla. Saqué mi mochila y fui a los baños de la facultad. Llegué, me encerré con seguro dentro de unos cubículos y me bajé los calzones. Me puse a cagar para no levantar sospechas y me puse una camisa en la cabeza de mierda mía de la forma que en se los pone la gente de residencial cuando la policía se mete en los caseríos; pues de esa manera. Era como las 9:00 PM y la Universidad a esa hora andaba como sola. Ella estaba sola. Perfecto. Ella caminaba hacia el estacionamiento. Pude ver por primera vez el cuerpo de esta cabrona. Se me par’el bicho. Pensé era era bella pero era más que bella. Era despampanante. Caminaba más y más hacia el estacionamiento y yo escondido entre los automóviles contemplaba a ella. Quería recordar los bellos momentos que pasé con ella en mi mente, en mi cama haciéndome la puñeta a nombre de una mujer que me negó su corazón. Negó. Negar. Negación. Mi mente se volvió clara. Esta cabrona me las va a pagar. Me ajuste mi improvisada máscara. Ella tomó sus llaves. Comienza a abrir la puerta de su auto. Me acerco con furia y estrello su cabeza contra el cristal de la puerta. cientos de pedazitos de vidrio vuelan; algunos se incrustan en su cara. Esos vidrios que funden en su rostro son los mismos que reparan el corazón partido de este hombre sufrido. Ella cae al suelo, desfigurada, producto de mi autoría. Descubro mi identidad. Quiero ver a los ojos por última vez a la puta que causó mi sufrimiento. El hedor a mierda que caracteriza mi rostro la hace delirar o quizás algo peor: entrar en razón. “¿Me… Merdócrata?”, fueron las palabras que salieron de sus labios. Me paniquié. Me levanté , le patié en la cara y me fui de allí robando su auto y prendiéndole candela, horas después, bajo una noche estrellada en un lugar olvidado de Dios en Peñuelas. Caminé, si, caminé todo sucio, apestando a gasolina, mierda y sangre por kilómetros que parecían eternos, reflexionando sobre mis acciones.

Un chofer de un truck de Suiza Dairy se detiene y me grita “Mamabicho, hacia donde te diriges”, el cual le contesto “Donde haya Latinchat, mi buen amigo, donde haya Latinchat.”

15 comentarios en “Friendzone: El Purgarotorio del Buen Bellaco”

  1. Primero: que clase hijoeputa!! deberias quemarte en las pailas del infierno so ca@#$%^& y que patear a una mujer porque no te dio una oportunidad. TU NO SIRVES.. ok ya te insulte ahora vamos a darte mi opinión

    Me encanto el post pero déjame decirte algo merdito eso no solo le pasa a los hombres yo se que muchas chicas han pasado por esa situación y también nos duele y creo que nos afecta un poquito mas que a ustedes si nos acordamos de eso en los días de menstruación. yo estuve en una situación similar y me tenia q aguantar toda la mierda que el chico hablaba de su ex y para que?? para q el volviera con ella y fueran infelices para siempre… un día yo estaba en la universidad y salí a almorzar y me lo encontré a el afuera con ella y el muy hijo de la fregada me la presentó ( eso para mi fue asquerosamente malo) me tuve que aguantar las ganas de darle una buena bofetada… y también decirle dos o tres a la tipa pero…. para que>???? que ganaba yo con eso??? absolutamente nada… lo que si es cierto es que esa posición no es agradable para ninguna persona.

    TQM hombre de caca…. muy buen post

Comenta cabrón

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s