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Las tetas de una dama: Reflexión para la dama boricua

La verdad es que soy uno de los sujetos más observadores del mundo. No hay nada que no le preste atención: El IVU Loto en un recibo de compra, la fecha de espiración del galón de leche Tres Monjitas, si queda suficiente papel de culo en el baño y las tetas de una dama.

¡Qué les puedo decir! Soy un voyeur de melones y no hay nada que me tripée más en ésta vida que prender el carro, salir por Rexville Towne Center en Bayamón y ponerme a ver tetas por Kmart. ¿Por qué? Porque es mi única manera que tengo para poder escapar de la realidad que tengo. Ese día a día del levantarse temprano a trabajar pasando trimer en un patio o ligando cemento. Pendiente a pagar el teléfono, el bill de la luz y el agua y toda esa mierda. Eso a mí me caga la existencia y veo en el mirar las tetas ese mecanismo de defensa que lleva mi psiquis en fijarse en cosas tan mundanas pero sumamente exquisitas como las glándulas mamarias de una hembra.

Lo más bello de todo es que, si te pones a pensar, tengo un fetiche adictivo pero que puedo satisfacer sin requerir gastar mucho dinero. Hay quienes gustar del sexo por dinero, los que funcionan solo si se dan una onza de alcohol ó gramos de perico; los que es da un placer brutal tener una doble vida donde tienes a tu mujer y la chilla jugándote el desenlace de un posible divorcio y una clavada en el bolsillo con la pensión de tus nenes. ¿Mi caso? Mi caso, chacho, estoy de show. Solo tengo estos grandes ojos rodeado de una cabeza de mierda que papito Dios me dio para ligar jevas, y fijarme en los cocos bravos de las mamises que encuentro por ahí. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada porque me es gratis. Mis ojos son como dos Go Pro incrustados en mi cabeza de mierda velando el próximo par de tetas próximo a mi carrito de compra.

Toda mujer tiene derecho a ser parte de mis cateos visuales. Yo no soy de esos comemierdas elitistas del Internet que solo le dicen que sí a una sola cosa. Yo no perdono tetas. Punto. Mujer gorda o flaquita, chonchi o anoréxica, fea o linda, blanca, negra o india, yal o guaynanicha. Ustedes me conocen. Puede que pase tiempo que no posteo un post pero eso no significa que hace tiempo que dejé de ser un buen bellaco; de hecho, exhorto a que todo hombre lo practique. Que deje de ser tan clasista que, si te pones a ver, a la hora de ser un bellaco de mierda pensando que las mejores tetas las encuentras en PornHub o Redtube cuando la realidad es que los mejores melones lo encuentras saliendo de tu casa. Mirando, observando con detenimiento lo que pasa frente a tus narices.

El arte de ligar melones es político pues debemos vivir en un comunismo sexual lo cual significa que todos, sin distinción de clases sociales tenemos derecho de ligarnos un buen par de tetas. Rompiendo las barreras de las redes sociales me di  la libertad de hacer una pequeña encuesta relámpago tanto ha chicos para preguntarles cómo sería para ellos las tetas perfectas. Estos son los resultados:

Consulta 6

Aquí podemos ver un sujeto que está claro en lo que quiere. Detallista en como debe de ser la teta perfecta. Todo un bellaco observador. El Hannibal Lecter de las tetas.


Consulta 3Una mujer que está en la clara y con la autoestima que dispara a Saturno. Orgullosa de sus tetas y baqueada por machos que saben de tetas. Ella no saben si sus tetas son perfectas pero los tipos que se echó al cuerpo seguramente sí. ¡Éxito!


Consulta 1

Un sujeto que ama a su esposa por el tamaño de sus tetas. Lo que un hombre anhela en la vida. Unas tetitas “bite size” como las de Milla Jovovich metidas en el pecho de una mujer que te friegue y mapée. Santo Varón.

Consulta 2

Una mujer que ve las tetas de forma geométrica. Las tetas tienen que estar alineadas como las pirámides de Egipto. Pezón en el centro, mirando a Orión.

Consulta 4

Éste connoisseur del arte de mamar tetas va directo al hígado haciendo referencia a Miss Coco y sus tetas sobrenaturales. ¡ídolo!

Como pueden ver en el campo de las tetas hay tanta diversidad que es imposible encontrar la perfección. Por eso todo esto es tan fascinante y es por eso que cuando salgo a ligar jamás me siento conforme. Puedo pasar 4 horas vagando por la calle, metiéndome en cuanto Capri, Econo, Allways 99, regresar a casa, casquetearme y levantarme mañana a hacer lo mismo sin ningún problema. Así es mi curiosidad por ellas. Y esa curiosidad no se limita, honestamente, a la mujer humana. Confieso que poco a poco mi saciedad no ha sido conforme y he expandido mis gustos a tal grado que podría romper ciertos “tabús” pero que ha ciencia cierta declaro que me importa un bicho el qué dirán los demás pues siento que en el reino animal podremos ver un universo infinito de cocos bravos por descubrir. tetas de vaca, de una perrita de gasolinera, las tetas de una gata o las de una cabra, uff son una gama tan inmensa que te pone a reflexionar sobre todo ese tiempo que dedicaste rogándole a Dios que pusieran películas calientes argentinas del Gordo Porcel sabiendo que con una visita a un pueblo olvidado de Dios como Juncos podrías ver las mejores tetas del animal kingdom.

baby-gorilla

¿Y qué me dice de ver a una mujer embarazada amamantando a su hijo? No mano, eso ya raya en los placeres satánicos. Solo cuando necesito casquetearme con furia diabólica. El hecho de ver unas tetas abultadas llenas de leche (materna, no de bicho) me dan unas ganas de coger el bebé, tirarlo por la ventana y degustar de ese pezón carnoso y rico. Ahora, ¿una mujer que le de mamar a una perrita? Ahora sí que entré a los primeros círculos del Infierno.

Esto sí que me pone bellaco
Esto sí que me pone bellaco
Wao, sí que las mujeres son criaturas bien sexuales. Por eso las amo tanto. Porque me dan el placer que ninguna droga  cigarrillo puede darme. El placer de sentirme vivo. Hambriento. Con ganas de ser yo mismo. Gracias Dios por sacarle una costilla a Adán y crear ésta delicia a tu imagen y semejanza, pero sin bicho. Porque mi Dios no hace cosas mierdas, me las hizo con tetas, culo y chocha.

A ti mujer te dedico éste post.

Gracias mujer y que El Señor Bendiga tus tetas.

Adictos al Culo

Hola mis amigos y todos esos hijos de mil putas que me leen les habla pues obviamente el Merdócrata, tu sabe, caballero por exelencia y paladín de ua buena metía de bicho siempre. Como bien saben soy un tipo que gusta mucho hablar de la crítica social y religión y a duras penas hablo de sexo so que tenía que darle un espacio a toda esa mierda y dedicarme a hablar así sea por hoy, al menos, de bellaquera. Pero este post no es de bellaquera para que las mujeres se mojen y me manden sus cricas rebozadas a mi correo electrónico (merdocrata@gmail.com) sino para hacer un servicio público como de esos que siempre me ofrezco a dar por aquí. Porque soy fiel creyente que debo de siempre aplicar mi experiencia personal y alto niveles de conocimiento sexual y humano para el disfrute de usted. De esa manera a la hora de que usted meta mano con una mujer no termine con un embarazo no deseado o con el bicho amputado.

Primero que todo para poder ubicarnos bien tenemos que estar cociente de lo que es el culo y donde se ubica. El culo (el tira peo o bota mierda dependiendo de que parte de Perú o parte de nuestra isla eres) es una herramienta de placer que también sirve para botar la mierda de tu sistema. Su ubicación es en la espalda baja, entre medio de las nalgas y en el caso de las mujeres, a una uña de la chocha. Si abres tu trasero, exploras con tu dedo anular y sientes un orificio pequeño, ese, mi amigo, ese es el culo. Quería dejarlo claro pues no quería empezar el post con la gente perdida sin saber lo que es un culo. Bueno, siguiendo a lo nuestro, el culo es un instrumento de placer puesto que está ubicado en una zona en donde todo lo que le rodea produce bellaquera. De la cintura pa’ bajo, todo lo que hay en el cuerpo humano sirve para pararle el bicho o mojar la jaiba a cualquiera. Es la zona roja de nosotros como especie.

Si las tetas son cerros de pasión; el monte de venus, un bosque de olores sabrosos y la vagina una mariposa de alas abiertas, el culo es algo así como un túnel oscuro en donde esconden un cadáver en alto estado de descomposición, pero que a su vez, ayuda al ambiente, puesto que de ese nauseabundo cadáver obtenemos el abono en el cual crecerá esa hermosa flor el cual llamaremos SEXO ANAL. Entiéndase, que dentro de una macabra escena tenemos algo eco-friendly y nosotros, los amantes de una buena comía de culo (de mujer) atesoramos. Porque siempre hay que tener esa visión clara de que el culo es como una segunda tota y que nosotros, como hombres que somos estamos siempre dispuesto a destrozar explorar.

¿Pero qué hace que un culo sea un buen culo? Esa pregunta me lo hace todo el mundo mientras camino en la calle y yo siempre respondo con lo siguiente: Cada culo es especial. Me refiero a lo siguiente. El culo es algo que aunque parezca genérico, un huequito que parece un eclipse solar, la realidad es que tiene su personalidad. Yep, el culo tiene su propia identidad. De la misma forma que todos los chinos aunque se parezcan no son realmentem real, real realmente iguales, los culos son igual. Unos peluditos y otros razuraditos. El hueco anal es una jodienda que posee su estilo.  Unos más abiertos que otros, otros más apretaditos. Pero todos igual de placenteros. Siempre es bueno verlo. Causa sonrisa. Te alegra el día. Porque un culo es simple. Es como ese nene huérfano o perrito que quisieras adoptar y no quieres abrazar por miedo a enamorarte de él. El culo es amigable y fiel. Te llena de vida. Te da paz.

El culo es político. El culo es comunista porque equitativamente todo el mundo tiene uno no importa su condición económica o social. El culo es capitalista porque con una buena cifra de ceros te consigues uno. Es como la carta de Declaración de Independencia de los Estados Unidos “todos son creados iguales”, aunque no todos se comportan igual. El culo está en todas. Omnipresente. Donde quieras que busques está en todas partes. Es como Barbie, tiene múltiples funciones. El culo critica. Aprueba y desaprueba. Con un peo finito te sonríes, con un peno fuerte como trueno te molestas, con un peo regulado te cagas la nariz.

Son tantas las cualidades del culo que lo aprendes a atesorar. Lo aprendes a querer. Lo aprendes a Amar. Y cuando llegas a amar entonces es cuando tienes que ser precavido. Porque el amor al culo es como cualquier tipo de adicción y cosas tomadas en exceso. Te joderás. De la misma forma que un hombre que ama a su mujer tanto que se tira la maroma de golpearla y degollarla porque si no es de él no es de nadie la gente se cela bien cabrón con el chiquito. Si eres el primero en darle por el joyete a tu mujer tu rápido sientes que ese hueco tiene dueño y que ese dueño no necesariamente es el cuerpo que lo tiene sino que tu sientes que es de tu pertenencia. Ese culo te corresponde porque fuiste aquel que logró entrar por las puertas de ese intestino. Tu pinga habitó ese colon y te niegas a que otro hijo de puta sea inquilino de ese lugar. Se puede comprender. Amas ese culo. Le dedicaste atención y cariño. Lo mereces.

¿Pero qué sucede cuando te vuelves tan adicto a lo que es culo? Puedes de-sensibilizarte. Puedes llegar a cometer errores atroces. Al punto tal de que, Dios perdone, llegues a pensar que culo es culo y meterselo a tu mujer es igual que meterselo a una gallina, una perrita, a tu jefe. Meterselo a una jeva o a un macho te dará lo mismo y entonces te meterás en serio lío. Si eres mujer se supone que el culo debes de dar, por agradecimiento a un buen almuerzo, o por una quincena bien gana, o por amor, so que es natural en ti dar culo pero cuando usted hombre siente la necesidad de dar tu propio culo para sentir placer es entonces cuando andas contra-natura. Las mujeres pueden coger por culo, el hombre no. A menos que seas maricón y eso es lo que te guste (cosa que respeto), un hombre que pida a su mujer que por favor lo calce con un plátano maduro o mínimo, el dedo gordo del pie necesita ayuda. Así empieza. Luego notarás que se pierde de tu casa, mujer, tus pinta labios, polvos de la cara, tus pantaletas y jodiendas y cuando te des cuenta tendrás una puta más puta que tu y te digo, honestamente, las putas no quieren competencia. La sangre va a correr.

¿Qué me dices de aquellos que tienen una joyita de hembra que tienen el culito tan apretadito que tienes miedo de que tenga un colapso anal y que todas sus viceras le salgan de un estornudo si se lo llega a emburrar por completo? ¡Uff divina sensación! Es como tener un culito “Collector’s Edition” en donde si abres el paquete le pierdes el valor. Quieres espetar tu miembro ahí, claro, se comprende, amas a esa jeva pero mientras metes ella está apretadita y toda la pendejá. Entonces reflexionas y te dices a ti mismo, ¡Hey un momento! Ese culito no quiere maltrato, lo que quiere es cariñito. Unas pasaditas de lengua, una caricia y que le digas “te quiero”.

Le dices “Te quiero” porque ese culito viene de una mujer especial. La que atesoras y deseas con todo tu ser. Porque ese ser divino analizó y entregó lo suyo, su huequito anal porque te siente, te ve como hombre y ella te ve a ti como su mujer. Porque aquí es más que una adicción al culo. Es dar el culo por amor. Cuando se lo tocas, cuando lo frotas con tu miembro y ella vira su carita y te dice “Te deseo”. Te la comes a besos, sus pezones se erectan y su vagina fluye como manantial en primavera. Es en ese momento cuando el bicho se te pone como tizón y te dices a tí mismo. “En hora buena, Merdócrata. Eres todo un hombre.” Me palpita el bicho, late mi corazón.

~ A la memoria de un culito especial ~