Archivo de la etiqueta: cama

Papi: El Donador De Esperma

dad-loveHola compañeros de la red cibernética, les habla el que le enseñó a los pollitos a decir “pío”, Merdócrata. En la noche de hoy quiero hacer un post bastante especial pues pienso que me iré un poco a la realidad que pasa muchas personas, mujeres e hijos que han vivido la mala experiencia de tener consigo a un donador de esperma como esposo y padre de sus hijos. Siempre he pensado que es una de las historias que más se vive en la realidad actual de nuestro Puerto Rico. Un cabrón enchula a esta muchacha o le cae super bien, ella sede a sus encantos, sale con él, el tipo es un hijo de puta, ella una dama, pero ella cree que el tipo es un tipo cool a pesar de sus defectos, una cosa lleva a la otra, chichan, se le vienen dentro, preñan y se juyen. Claro está, cada historia tiene sus ramificaciones y sus contradicciones menores pero más o menos ronda ahí.

Una buena bloguera llamada Ruca Zombie me dijo un día palabras sabias que deben de ser universal en cada mujer para poder llegar a ser feliz en una relación: “una mujer debe de ser una dama en la calle y una puta en la cama”, eso, compañeros, es muy cierto. Hay mujeres que simplemente no se cuidan y son putas en la calle y putas en la cama y se lo dejan meter del primer puto que les moje la crica. Peor aún también encontramos aquellas que son putas en la calle y damas en la cama y ven como tabú que le devores el culo después de cagar “porque está sucio”. Hey, hay de todo en la viña del Señor. Es fácil juzgar a la mujer por qué tan bellacas son y por el tamaño de los gajos que tienen.

¿Saben que sé medir el tamaño de la crica de una mujer por el tamaño de su frente?

Bueno, pero que pasa cuando el problema no es necesariamente la mujer. Cuando la mujer jugó fair and square, entiéndase, jugó su rol bien como amiga, como novia, como concubina, como madre. ¿Qué pasa cuando las cosas llegan a un punto donde esa mujer se desvive por su rol y tiene como recompensa un mamabicho como esposo? ¿Qué pasa cuando el hombre se encarga de cagarla y herir su relación? Sencillo, pasan los roces. El tipo llega tarde, busca lo que no se le ha perdido en otro lado, llega borracho, ajumado, jendido, en otras ocasiones hasta drogado, apunto de un over, con el corazón en la mano la mujer pensando cuándo es que regresará ese infeliz hijo de la gran puta, rogando a Dios que esté sano y salvo.

fergallo

El hombre es sucio por naturaleza, lo sé, soy uno de ellos, lo primero que veo en una mujer son las tetas y me fijo muy bien si tiene los pezones erectos, sigo por su culo (de mujer), imaginando cómo es que se le mete la poca tela del gistro entre los cachetes del culo. Yo personalmente, soy un asqueroso ser Copro-Humano. ¡Lo admito! Pero jamás podré decir que soy un asqueroso mal padre. Bueno, no puedo ser un mal padre porque yo de por sí no tengo hijos. No puedo. Es cierto. Las ventajas (o desventajas, según el caso) de ser Merdócrata es que la mierda apesta, hiede, enferma, ensucia, caga pero no preña. Mi leche es estética. Aún así entiendo que quisiera ser padre algún día. Así sea de hijos que no sean míos de una mujer que esté super dura y que llene su cuarto de tributos al Oscuro, adoptando un gato bellaco que trepe escrines cuando escuche el miau de una gatita, de alguna pentecostal o una Mujer Caballo… bueno, Mujer Caballo no, ese es un capítulo cerrado en mi vida. Pero entienden el mensaje, Merdócrata desea ser padre así sea postizo. ¡Me desvivo por ello! Mostrar blasfemias a mis hijastritos, enseñarles a ligar nalgas en Canton Mall a lo Manny Colón, o enseñarles el valor del culo (de mujer) y ante todo, tratar a las damas con amor.

¡Amor mamabichos! Ese es el detelle. Una mujer que quiere de verdad no quiere por los chavos que ganas, por cómo sean tus looks aunque vistas de camisas compradas en Walmart, aunque tengas el carro puerco y sucio, o con una barba tan hija de puta que no te bese porue tus pelitos le raspan. Welebicho, ella te ama por lo que eres. Ella te ama porque eres proveedor, porque eres fiel porque eres atento y ante todo, porque eres padre.

Dicen que madre solo hay una. Yo digo que padre solo hay uno. Un papá provee, protege, ama a sus hijos ante todas las cosas. ¿Tu eres de esos? ¿Eres de los míos, que pensamos así? ¿O qué? Yo digo que los peores padres del mundo deben de venir de un pueblo salvaje de Puerto Rico, sin civilización ni temor a Dios. No sé. Creo que los del pueblo de Cidra son los más mierda. No sé, me huele que allí hay de esos tipos de padres que prefieren tomarse fotos con alguna gallina antes de fotos con los hijos. Apuesto que prefieren chingarse una yegua entre un bonche de panas antes de brindarle amor a la madre de sus retoños. De esa calaña de hijos de puta que prefieren mecanear un carro antes de mecanear su relación con sus nenes. No sé, me huele a que Cidra a de ser un pueblo mierda. No me sorprende.

fuddwomanCabrón, hablando claro, tu que estás divorciado, hijo de puta, te pregunto, ¿Cuándo fue la última vez que vistes a tus hijos? ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste te amo, no en un Twitter o Facebook, cabrón, pero a la cara, de frente, con el corazón de la mano? ¿Qué pasa junkie? ¿Acaso preferiste la bolsa de perico antes de dormir acurrucando a tu hijo? ¿Cuánto cuesta tu amor de padre? ¿Cuántos gramos de cocaína sirvió para borrar tu responsabilidad? ¿Cuándo preferiste oler perico que la mierda que cagaba tu hijo? TU HIJO.

Si eres padre, cabrón, aunque estés divorciado de esa buena mujer o de esa puta de mierda, recuerda que te divorciaste de tu ex pero no de tus hijos. Si te hace sentir mejor, muestra a ella que estaba bien equivocada cuando el juez te clavó con la pensión. Preocúpate, paga, responde, procura a tus hijos. Quizás algún día en tu lecho de muerte sea esos hijos tuyos aquellos quien te dará un beso y te dirán adiós, y te acompañen a ese sendero donde nadie despierta.

Ama cabrón, ama.

Recuerda, hasta los animales quieren a sus crías. El único animal que odia a sus crías eres tu, cabrón.

Muérete

Higiene Fecal: El arte de limpiarse el culo

Muy bien mis panitas. Gracias por el support y todos esos mensajes de inspiración que me hicieron entrar en calor conmigo mismo, su amigo inexistente el Merdócrata. Sus comentarios de ánimo han calado en mí y me han hecho verlos a ustedes no solo como ofensores sexuales en potencia sino como tremendo seres humanos. Gracias de verdad. Mientras les hablo quisiera tomarme el atrevimiento de quitarme los pantalones, bajarme los calzoncillos y dejarme la camisa puesta porque el post que colocaré hoy está como para tener un contacto directo entre culo y silla. Si, porque es hora de hacer un post productivo para la sociedad, no solo la sociedad boricua sino de todos los cabrones que me siguen fuera de nuestro país como España, México y el Planeta Thundera.  Quisiera, si no les incomoda, hablarle a ustedes sobre la importancia de limpiarse el culo.

El culo, que viene del latín culox, el cual significa en español “segunda vagina”, es uno de los componentes más importantes del cuerpo. El culo tiene múltiples funciones. El culo es algo más que un hueco por donde sale desperdicios y semen dentro de una tripa. No señores. El culo no necesariamente es sinónimo de mierda sino que es complejo. El culo tira peos, da cariño, alimenta, nutre como fertilizante, el culo es, sin lugar a dudas la máxima muestra de amor. Como dijo cierto profeta de Bayamón, cagar es amar, y ese hueco sirve como esa herramienta de amor que tanto nos engancha a los hombres “straight” como yo. Y es por eso, porque el culo nos proporciona inumerables placeres, tenemos la tarea de pagarle con nuestra atención.

Desde los tiempos de Noé siempre ha sido una virtud darle valor al culo. El culo nos une. El culo es universal. ¿Por qué? Porque todo el mundo tiene uno. Puede que Adán y Eva nacieran sin ombligo pero un culo, hey, un culo si que tenían que tener. Y si el culo es importante tiene que ser atendido con delicadeza y por ende con limpieza.

A menos que vivas una vida célibe de mierda como la mía en donde limpiarse el culo es simplemente opcional, es importante que tengas ese culo inmaculado. Te explico. Yo como hombre, puedo soportar el tener el trasero completamente peludito, así como una lanita para que la chica duerma en mis nalgas esponjosas, pero ahora bien, yo no quisiera tener a una mujer en donde yo tenga ese privilegio (o deber) de recostarme entre esas nalgas y en la hora de experimentar y jugar al busca tesoros, cuando esté hocicando mi naríz por ese esfinter me de un cosquilleo cabrón y me de por estornudar. Sí, por estornudar, porque los pelitos del culo me hicieron cosquillitas en la nariz. Tu sabes, no es justo regar de mucosidad el hueco anal de una dama. Pero si ustedes chicas no quisieran que eso pasase, entonces, es importante que se afeiten los pelos del culo.

¿A ustedes no se les para el bicho el imaginarse a la mujer que más te gusta afeitándose los pelos del culo? Ese acto de abrise las nalgas con delicadeza y pasar una razuradora; el contacto de la piel, el esfinter y la navaja filosa de acero cortando esos vellos impregnado de mierda y sudor? A mi sí. Es por eso que entiendo la importancia de cortarse los pelos del culo. Aparte, usted se imagina que usted esté bellaco y ponga a su hembra en 20 uñas y por joder le dé por emburrárselo por el culo y gracias a que ella tenía un pelito de culo cruzándole entre el medio del joyete luego usted se monde la pinga por la misma mitad? Nada cool, ¿verdad?

Tampoco es agradable el no limpiarse el culo luego de cagar y pensar de que las nalgas esconden el roto y que por ende el calzoncillo no será ensuciado. Eso es falso. Yo lo corroboré. La mierda busca la forma de salir porque cuando uno camina se comienza a regar por todos los glúteos formando una empanada de mierda y tus calzoncillos serán como la servilleta para esa empanada fecal. Te cagaste en tu madre. Bueno, literalmente te cagaste en ti mismo, pero ya entienden la idea.

¿Y qué me dicen del uso de papel de baño? Puñeta gente si no hay algo más plasentero que rascarse el culo y olérte la mano entonces te puedo decir que no hay nada más rico que pasarte una bolita de papel de culo por… el culo. Pero no cualqujer papel de culo sino uno de los buenos. ¿Ustedes han ido  a esos lugares en donde el papel parece papel de cartón y que cuando te lo pasas por el culo sientes un hormigueo bien hijo de puta como si te quisiera comer el trasero. Es como ser violado por abejas africanizadas. No seas cabrón, compra papel pero no cualquiera, welebicho, sino esos esponjozos del osito de Charmin. Uff, eso es ley. Es como si te limpiaras el culo con una nube. Frescura al cagar.

Y por último, recuerda el nie. ¿Qué es el “nie”? Esa área que ni es bicho o chocha y ni es culo. Si no quieres dejar el calzoncillo como El Sudario de Turín es importante remojar esa área con una toallita mojadita en agua caliente. Cuidado al aplicarlo. No quieres quemaduras de tercer grado en las comisuras del ano. Eso no es cool. Pása la toallita por toda esa área para que puedas desprender toda esa partícula de mierda y granitos de maíz sin digerir que tienes ahí. Si eres mujer sabes que la distancia entre crica y ano es de una uña. Toda la mierda que no te limpies va a caer en tu jaiba. ¿No querrás que el hombre que ames te lamba la tota, se enjuague su boca con tu fluído vaginal y cuando lo veas acercando sus labios y lengua a la tuya, con sus ojos cerraditos, tu te des de cuenta que tenga los bembes de la boca como si ubiera comido una puta Nutella. O sea, hello, no hay que ser tan puerca.

En resumen, el culo es una pieza de colección que aunque todos tienen no todos están dispuestos a ceder. Mi culo es virgen pero el de una mujer (o de un marica), ya sabes que está por siempre esperando… oh sí, esperando a que un hombre de noble corazón inserte una puñalada de carne por esos senderos escabrosos y mal olientes. Si quieres que esa experiencia sea bonita y especial, el culo debes de lavar.

Ámate. Quiérete. Lávate ese culo.

Recordando un polvo cayeyano

Hace tiempo que no chicho. Creo que va … 2 semanas. Pero lo extraño. Chichar es un acto bello. yo siempre he pensado que el chichar es la máxima expresión de amor que hay entre una pareja. No el hincarse y pedirle ser tu esposa. Tampoco esa mierda de llevarle una serenata o una canastita de chocolates junto a un enorme peluche de Sad Sam. Esa mierda no es amor. Amor es venírtele en la cara a la mujer que amas. Porque la deseas, porque lo sientes deep inside your heart

Pedir ese culo, penetrar esa jaiba, que haga gárgaras de leche cremosa y que se porte como todo una puta en la cama es lo que pido. No es mucho. Digo, soy el eco de lo que desea todo hombre borincano. Doy fe de ello y me consta. Pero lamentablemente no todas las mujeres nos pueden complacer en lo que queramos. So que hay que ser conforme aunque eso nos duela en el fondo de nuestro corazón porque, honestamente, nosotros somos criaturas inconformes y en la cama demandamos y exigimos lo que por naturaleza y biología nos pertenece.

Hace como dos semanas se me dio la oportunidad de poder janguear con una amiguita que tengo del ambiente bloguero. Esta muchacha es especial porque se sale de todos los estándares que uno puede tener en lo que a una mujer que está dura se refiere. No hablo de que sea gorda ni esas mierdas. No, nonono… es algo así como que ella es su propio estilo. Es única. Está dura. Esa hembra no caga mi hermano. Está cabrona. Es una de esas mujeres que si me dice “vamos a casarnos Merdo” yo le digo “ponte este Nuva Ring en el dedo y dame el sí”, tu sabes. Te mantiene enchulado.

Mi relación con esa mujer es una bastante compleja. Es una especie de persona en la cual no la llamarías exactamente un Fuck Buddy porque los fuckbuddy solo chichan y ya, sino que, pues, es algo así como una excelente amiga… si, una excelente amiga que chicha contigo. ¡Y como chicha!

Esta compañera bloguera me tiene loco. Lo digo, es una sensación extraña. Es una mezcla de adrenalina con un poco de fluido vaginal pa’ que resbale. Y pues, mi relación resbala con ella. Fluye. Ella no siente amor por mí (ignoro por qué, porque yo no estoy bueno pero estoy tripioso), ella dice que no hay química como para plantearnos una relación de noviazgo aparte de que no cree ya en el amor. De seguro es que la vida la premió con alguna mierda de ser humano gracias a acciones en la juventud o alguna mierda así como nos pasa a todos nosotros. Pero no obstante es una mujer y afuego. De esas personas que puedes lograr una amistad por su vibra y ser una “one of the guys”.

Fui a Cayey para ir a verla. Me para el bicho ir a verla. Me encanta ver sus tatuajes que adornan su piel y su cabello… mmm… y sus cocos que le paran el bicho al bicho mío. Chacho, tu sabes, motivado, quemando gasolina pero me importa un bicho. Un pelo de crica hala más que una junta de bueyes y eso es lo que pasa conmigo. La espero, 30 minutos. Odio esperar. Coño men, es que me encojona tanto eso. Pero es ella, tu sabes, estoy tan bellaco que me importa ya un carajo la espera y hago excepción a la regla. Llega en su carro. Entra en el mío. La beso.

Sus besos son sabor a menta. Usa lipgloss creo, ah, y también huele bien. Un poco de nicotina en su ropa, pero huele a hembra puñeta. Ese es el olor que quiero. Nos vamos de paseo. Establezco conversación. Le hablé sobre qué tan jodido es el mundo y cómo escribí un blog sobre culo y cagar pa’ dentro por vez número 500. Me habla ella sobre cosas más importante por ejemplo que tiene ganas de arrancarme el radio con un destornillador porque tengo puesto WKAQ 580 y le da vergüenza ajena. Yo pensaba que a las mujeres les gustaba Notiuno y toda esa mierda cuando salen con sus galanes. Mea culpa.

Ella le gusta darse su traguito para ponerse en ambiente aunque tampoco es una bebedora de grandes ligas. Quería ella, digamos, que refrescar el gaznate y mientras ella me hablaba de cómo quería mojar su paladar con una Smirnoff yo solo pensaba en remojarle el paladar con mi Man Juice. Yo lo veía todo subliminal. Con ese doble sentido que me caracteriza. Nos estacionamos en una gasolinera. Ella compró sus Smirnoff, creo que unos cigarrillos también; yo, de 3 Heineken frías como mojón de foca y siempre pegado a las góndolas para esconder la erección que escondía. No podía hacer mucho. Si ponía las manos en el bolsillo pensarían que ando robando o que voy a asaltar a alguien. Pagué, fui al carro como pude. Soy tan cabrón que dejé las llaves en el counter. Me cagué en mi progenitora, tuve que mostrarle mi pinga bajo el pantalón a todos los tecatos de la gasolinera para poder recoger las cabronas llavez.

Ella me quiere llevar a jugar billar. ¿Billar? Jum, a ver que tal. No juego billar desde que me metí en problemas en una trifulca con cierto hijo de mil putas que puso de moda cobrar un dolar por partida. Pero igual, todo por la mujer que atesoro. Fuimos, y como eso es Cayey y es un pueblo olvidado de Dios, ustedes saben que hay que subir cuestas con cojones. Llegué  a la punta de una montaña. Ahí estaba el negocio pero acababa de cerrar porque hay una ley ahí de cerrar los negocios a las 6 PM o algo así. Es Cayey. Solo Yukiyú sabe. Pero ella sabiamente me dijo que me estacionara en un caminito de piedra en el cual nos bajamos del auto y nos bebimos nuestras cervezas mientras nos sincerábamos. Ella me habla de temas que si menciono por aquí revelaría su identidad. Yo argumentaba con ella aunque solo pensaba en ese pedazo de buen culo que escondía entre sus faldas. Luego de una peste a mierda y 0.05% de alcohol en las venas le dije que se montara en el carro. Yo quería chichar.

La chica no es pendeja. Sabe que ese era el destino de nosotros. Ella sabe que no estamos boyante en dinero y se preocupa por que no tengamos que conducir mucho para hechar un polvo que nos merecíamos el uno al otro. Yo deseaba que me tocara la pinga. Soló me rozó la mano porque iba a agarrar su celular. Que se joda. Es como si me tocara la pinga.

Ella me presenta un lugar el cual yo desconocía de su existencia. “La Montaña”, un motel fronterizo entre Cayey y Caguas que sería aposento sexual de su amigo inexistente. Yo estuve maravillado. No sabía que Cayey tenía moteles. Se que tenía gallinas, burros y gente pobre, pero jamás moteles. Tomé mi cámara y comencé a tomar fotos:

Fotos reales que a ella no le incomodó cuando le dije que en algún momento serán protagonista de un post que colocaría en una noche que tenga una bellaquera atrasada. Toda una mujer comprensiva. Sabe que soy un bellaco natural y me responde con naturalidad. Me enjuago la boca con agua de grifo y me doy una buena meada. No le gusta el sabor de la Heineken en su boca y no me gustaría mearla mientras chingo. Comienza el cortejo y el flirteo. Le pongo la mano en mi pinga por encima de mi pantalón. A mi me gusta besarla mientras le agarro sus cocos bravos jinchos y preciosos con mis manos. La tiro en la cama. La dejo semi desnuda. Ella le gusta así. Lo considera más sensual siempre mantener algo de ropa sea unas medias, o una faldita. Nos comemos a besos. Jugamos con nuestras lenguas. Ustedes sobándose las pingas y sobándose las chochas mientras yo les cuento como ella es que me pide que si por favor me puede “mamar el bicho” y “tratarla como una puta”.

Me siento como un Dios. Un Dios con bicho. Ella me vira como media y yo también. Ella me aruña. Ella escupe en mi bicho, me hace una buena paja; me aruña mientras me cabalga y juega a ser Doña Barbara y yo su caballo atropellado. Ella gime y yo también. Ella me dice “dame de ese bicho” y yo le digo “toma bicho cabrona”. Ella lo quiere en 20 uñas, yo se lo meto. Ella siente placer, yo siento un calambre cabrón en el pié.

Más revolcadas en la cama, olor a sangre, sudor, orgasmos, tota y pinga. Dormimos desnudos. 8 Horas luego ella va en su carro y yo en el mío. Separamos nuestros rumbos.

Ella chichó con un amigo. Yo chiche con el amor mío.

Soy un cabrón ingenuo y todos ustedes me maman el bicho.

Solo quiero chichar

Me estaba haciendo la puñeta con una lija 400 pues estaba bellaco viendo la última edición del shopper de SEARS. Estaba bellaco bien cabrón y tenía el bicho como punta de lápiz a punto de coger el College Board. Estoy en ná y recibo una llamada a mi celular. Lo tenía en el baño y me tropiezo con el filo de la mesa de noche y casi me lleva el tío peluca. Me cagué en la ostia y busqué el celular.

“¡Hola! ¿Cómo estás?”  dijo la voz preciosa de esa mujer. Yo le doy cháchara porque soy un tipo cortés y no como los welebichos que leen mi blog y dialogamos. Hablamos de todo. Amor, fidelidad, lealtad y por último salió el tema del sexo. Una cosa llegó a la otra y eso es lo que me motivo a escribir este post.

Las personas son criaturas extrañas las cuales están compuestas de deseos y gustos. Unos les gusta el cornflei con leche, otros les gusta la leche en el culo; otros desean  güineitos en escabeche y otros que le hagan escabeche el güineo. Entiéndase que somos unas criaturas de gustos. Pero creo que más que de gustos, lo somos también de deseos. Me pueden criticar por lo que sea pero que se joda, yo soy de los que piensa que los seres humanos somos mucho más animales de lo que nosotros queremos reconocer.

Seguimos aún nuestro instinto. Somos gente que valoramos lo que nos dice la mente, el corazón y sobre todo la pinga o la tota. Hablemos de pinga y tota. ¿Sabías que un hombre en sus 60’s, 70’s y por ahi pueden aun preñar? O sea que el bicho aun le funciona. ¿Sabías que una mujer aún se le moja la pájara después de vieja? Le puedes meter figa luego de su menopausea. Entiéndase que no hay excusa pa’ dejar de chichar. Pero lamentablemente nosotros como sociedad tenemos la mala maña de ver el amor y el sexo bajo distintos prismas. Me explico:

Amor: Aceptación. La sociedad lo ve como uno de los pilares que mueven a la familia puertorriqueña y la del resto del mundo. Amor de padre, de hijo, de amigo, de enamorados. Es tan diverso y se acepta. Se mercadeo como algo lindo y bello que todos debemos experimentar.

Sexo: Tabú. La sociedad lo ve y lo toma con pinzas. Meter pinga es malo y se debe de tratar aparte. Es un acto natural que se debe de cuidar y mientras menos se hable mejor. Tan diverso como el amor (y hasta más). No queremos que nuestro medio ambiente se contamine con feromonas, sangre y semen.

Esa es la mierda que pasa. Amor es bueno siempre y cuando no se trate del sexo. El sexo es el tabú más grande que tenemos que afrontar todos nosotros, digo, por lo menos el puertorriqueño general. Me da hasta gracia porque a veces nos queremos vender como si fueramos un país de vanguardia en donde el alcohol, y la joda es lo que nos define como pueblo pero cuando se habla de poner a una hembra a cagar a dentro y dejarla como brocheta entonces la gente te mira feo.

¿Por qué? ¿Por qué tenerle miedo al sexo?

El sexo es bueno en todas las formas. Desde una buena paja hecha por la chica de uno hasta par de nalgadas con par de jalones de pelo incluído mientras la tienes en 20 uñas dándole felpa. Cada cual tiene su forma de chichar y pasarla cabrón y de hecho, de eso es lo que quiero hablar hoy. Sobre el chichar. Pero no solo chichar por chichar sino la chichaera sin compromiso. ¿Alguno de aquí ha vivido la experiencia de lo que es hechar un polvo sin tener la mente en que tiene que responderle a alguien en particular? Entiéndanme, no hablo de pegarle cuernos a tu mujer o a tu macho con otro tipo y no sentirte puta culpable. Hablo más bien de un fucking buddy o fucking partner. Ese tipo de relación en donde tienes una amistad con cierta persona y que andan en la clara: “nuestra relación es estrictamente sexual”.

¿Quién en su juventud no hubira querido eso? Tener una mujer que esté dura y que solo quiere que la calzes hasta el 8 de bastos. Digo, ha de estar cabrón. Pero tal y como me contó una persona la cual conozco, esas relaciones a veces traen cola. Me explico. Gente que quieren hechar un polvo expresso. Tu sabes, es como llamar a Pizza Hut y pedir una casqueta pa tu palitroque. Pasándola cabrón, lo sé. Pero qué sucede si quedas con la persona, te hace la puñeta y luego te confieza que te ama. WTF. Eso no es lo que te esperabas. Le diste el breik de que te cogiera la pinga y te lo hiciera un puto acordeón y ahora te vino con la mierda de que te ha aprendido a querer y que quiere que le des una oportunidad. Ea’ puñeta. Y cuando eso pasa, entonces ya todo se jodió.

Comenzar relaciones con fucking buddies está cabrón por el hecho de que lo que te ha unido a esa persona solamente fue el tamaño de su maseta o los gajos de la chica. Ah, y que es tremendo ser humano. Pero that’s it!!! ¿Por qué ir a otra cosa más? ¿Por qué recurrir a romper la magia del sexo desenfrenado para luego andar en búsqueda de un compromiso? Digo, yo se que existe gente que gustan de relaciones serias y eso lo respeto, quién sabe, quizás quién les escribe tras este blog sea uno de ellos, pero esa gente está en la clara. Relaciones serias con personas serias. Fine. Finito. Eso está bien, ¿pero cómo es que una persona que lo que quiere es mojar el nugget con otra persona decide acabar toda esa aventura lechera solo por probar suerte?

Los que quieren una relación de fuck buddy no buscan de compromiso alguno. Puñeta, por algo es que se llama Fuck Buddy. No te quiere. No te ama. No siente nada por ti que no sea una atracción completamente sexual. Carnal. ¿Por qué lo estás jodiendo? El tipo quizás tuvo una mala experiencia con el amor y lo que quiere es tener algo sin compromiso. Olvidarse de lo que es sencillamente tener una novia y seguir pa’ lante. Júntele eso si es que sus rompimiento tuvo que ver con un cuerno o una mierda así. O sea, el fuck buddy en su mayoría a vivido experiencias no muy gratas con el sexo opuesto (a menos que seas gay) y lo que quiere es tener una oportunidad de disfrutar de uno de los mejores plaseres de la vida sin la nececidad de levantarse de la cama viendole la cara a una persona por los próximos 60 o 70 años de su vida, digo, si es que permanecen casados.

Amigo que me lees, no pierdas tu tiempo. Si quieres una mujer pa’ una relación para en serio entonces deja claro eso desde el día uno. Eso no significa que no vas a chichar. Quizás chiches. Puede que no de la primera pero eso no significa que serás un miserable en la cama ni mucho menos. Pero si quieres que te correspondan en el amor, pues háblale claro. Dile que le gustas, que es una chica especial, y wele rico… que tiene unos cocos bravos y que te para el bicho mientras hablas por teléfono sobre cosas insignificantes e importantes pero que le dá sentido a la vida. Se honesto. Ve con calma. Rilax y quizás la pases cabrón ahí y de paso tienes una mujer para poder afincarte.

Pero si lo que quieres es una mordidita de tetillas y estás como tornillo pidiendo rosca y con ganas de empalar un buen culo entonces entrégate al sexo sin compromiso. Mantén esa relación especial entre tu pareja y tu y no te tires de pecho a otras cosas que simplemente no vale la pena. Ella se sentirá mal si cambias de pareser. Ella quiere daga, tu quieres tota. Es un win-win situation. ¿Por qué joderlo? Disfruta del sexo, te lo mereses. No seas mamabicho; espabílate si comienzas a sentir algo más que atracción hacia esa pareja. Si tu corazón late demasiado mientras chichas, grapa tu pandorca, martíllate la punta del bicho y repítete a tí mismo

… “Solo quiero chichar”