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Adictos al Culo

Hola mis amigos y todos esos hijos de mil putas que me leen les habla pues obviamente el Merdócrata, tu sabe, caballero por exelencia y paladín de ua buena metía de bicho siempre. Como bien saben soy un tipo que gusta mucho hablar de la crítica social y religión y a duras penas hablo de sexo so que tenía que darle un espacio a toda esa mierda y dedicarme a hablar así sea por hoy, al menos, de bellaquera. Pero este post no es de bellaquera para que las mujeres se mojen y me manden sus cricas rebozadas a mi correo electrónico (merdocrata@gmail.com) sino para hacer un servicio público como de esos que siempre me ofrezco a dar por aquí. Porque soy fiel creyente que debo de siempre aplicar mi experiencia personal y alto niveles de conocimiento sexual y humano para el disfrute de usted. De esa manera a la hora de que usted meta mano con una mujer no termine con un embarazo no deseado o con el bicho amputado.

Primero que todo para poder ubicarnos bien tenemos que estar cociente de lo que es el culo y donde se ubica. El culo (el tira peo o bota mierda dependiendo de que parte de Perú o parte de nuestra isla eres) es una herramienta de placer que también sirve para botar la mierda de tu sistema. Su ubicación es en la espalda baja, entre medio de las nalgas y en el caso de las mujeres, a una uña de la chocha. Si abres tu trasero, exploras con tu dedo anular y sientes un orificio pequeño, ese, mi amigo, ese es el culo. Quería dejarlo claro pues no quería empezar el post con la gente perdida sin saber lo que es un culo. Bueno, siguiendo a lo nuestro, el culo es un instrumento de placer puesto que está ubicado en una zona en donde todo lo que le rodea produce bellaquera. De la cintura pa’ bajo, todo lo que hay en el cuerpo humano sirve para pararle el bicho o mojar la jaiba a cualquiera. Es la zona roja de nosotros como especie.

Si las tetas son cerros de pasión; el monte de venus, un bosque de olores sabrosos y la vagina una mariposa de alas abiertas, el culo es algo así como un túnel oscuro en donde esconden un cadáver en alto estado de descomposición, pero que a su vez, ayuda al ambiente, puesto que de ese nauseabundo cadáver obtenemos el abono en el cual crecerá esa hermosa flor el cual llamaremos SEXO ANAL. Entiéndase, que dentro de una macabra escena tenemos algo eco-friendly y nosotros, los amantes de una buena comía de culo (de mujer) atesoramos. Porque siempre hay que tener esa visión clara de que el culo es como una segunda tota y que nosotros, como hombres que somos estamos siempre dispuesto a destrozar explorar.

¿Pero qué hace que un culo sea un buen culo? Esa pregunta me lo hace todo el mundo mientras camino en la calle y yo siempre respondo con lo siguiente: Cada culo es especial. Me refiero a lo siguiente. El culo es algo que aunque parezca genérico, un huequito que parece un eclipse solar, la realidad es que tiene su personalidad. Yep, el culo tiene su propia identidad. De la misma forma que todos los chinos aunque se parezcan no son realmentem real, real realmente iguales, los culos son igual. Unos peluditos y otros razuraditos. El hueco anal es una jodienda que posee su estilo.  Unos más abiertos que otros, otros más apretaditos. Pero todos igual de placenteros. Siempre es bueno verlo. Causa sonrisa. Te alegra el día. Porque un culo es simple. Es como ese nene huérfano o perrito que quisieras adoptar y no quieres abrazar por miedo a enamorarte de él. El culo es amigable y fiel. Te llena de vida. Te da paz.

El culo es político. El culo es comunista porque equitativamente todo el mundo tiene uno no importa su condición económica o social. El culo es capitalista porque con una buena cifra de ceros te consigues uno. Es como la carta de Declaración de Independencia de los Estados Unidos “todos son creados iguales”, aunque no todos se comportan igual. El culo está en todas. Omnipresente. Donde quieras que busques está en todas partes. Es como Barbie, tiene múltiples funciones. El culo critica. Aprueba y desaprueba. Con un peo finito te sonríes, con un peno fuerte como trueno te molestas, con un peo regulado te cagas la nariz.

Son tantas las cualidades del culo que lo aprendes a atesorar. Lo aprendes a querer. Lo aprendes a Amar. Y cuando llegas a amar entonces es cuando tienes que ser precavido. Porque el amor al culo es como cualquier tipo de adicción y cosas tomadas en exceso. Te joderás. De la misma forma que un hombre que ama a su mujer tanto que se tira la maroma de golpearla y degollarla porque si no es de él no es de nadie la gente se cela bien cabrón con el chiquito. Si eres el primero en darle por el joyete a tu mujer tu rápido sientes que ese hueco tiene dueño y que ese dueño no necesariamente es el cuerpo que lo tiene sino que tu sientes que es de tu pertenencia. Ese culo te corresponde porque fuiste aquel que logró entrar por las puertas de ese intestino. Tu pinga habitó ese colon y te niegas a que otro hijo de puta sea inquilino de ese lugar. Se puede comprender. Amas ese culo. Le dedicaste atención y cariño. Lo mereces.

¿Pero qué sucede cuando te vuelves tan adicto a lo que es culo? Puedes de-sensibilizarte. Puedes llegar a cometer errores atroces. Al punto tal de que, Dios perdone, llegues a pensar que culo es culo y meterselo a tu mujer es igual que meterselo a una gallina, una perrita, a tu jefe. Meterselo a una jeva o a un macho te dará lo mismo y entonces te meterás en serio lío. Si eres mujer se supone que el culo debes de dar, por agradecimiento a un buen almuerzo, o por una quincena bien gana, o por amor, so que es natural en ti dar culo pero cuando usted hombre siente la necesidad de dar tu propio culo para sentir placer es entonces cuando andas contra-natura. Las mujeres pueden coger por culo, el hombre no. A menos que seas maricón y eso es lo que te guste (cosa que respeto), un hombre que pida a su mujer que por favor lo calce con un plátano maduro o mínimo, el dedo gordo del pie necesita ayuda. Así empieza. Luego notarás que se pierde de tu casa, mujer, tus pinta labios, polvos de la cara, tus pantaletas y jodiendas y cuando te des cuenta tendrás una puta más puta que tu y te digo, honestamente, las putas no quieren competencia. La sangre va a correr.

¿Qué me dices de aquellos que tienen una joyita de hembra que tienen el culito tan apretadito que tienes miedo de que tenga un colapso anal y que todas sus viceras le salgan de un estornudo si se lo llega a emburrar por completo? ¡Uff divina sensación! Es como tener un culito “Collector’s Edition” en donde si abres el paquete le pierdes el valor. Quieres espetar tu miembro ahí, claro, se comprende, amas a esa jeva pero mientras metes ella está apretadita y toda la pendejá. Entonces reflexionas y te dices a ti mismo, ¡Hey un momento! Ese culito no quiere maltrato, lo que quiere es cariñito. Unas pasaditas de lengua, una caricia y que le digas “te quiero”.

Le dices “Te quiero” porque ese culito viene de una mujer especial. La que atesoras y deseas con todo tu ser. Porque ese ser divino analizó y entregó lo suyo, su huequito anal porque te siente, te ve como hombre y ella te ve a ti como su mujer. Porque aquí es más que una adicción al culo. Es dar el culo por amor. Cuando se lo tocas, cuando lo frotas con tu miembro y ella vira su carita y te dice “Te deseo”. Te la comes a besos, sus pezones se erectan y su vagina fluye como manantial en primavera. Es en ese momento cuando el bicho se te pone como tizón y te dices a tí mismo. “En hora buena, Merdócrata. Eres todo un hombre.” Me palpita el bicho, late mi corazón.

~ A la memoria de un culito especial ~

Entierra mi corazón en Cayey

Cuando eres Merdócrata Bloguero la vida te pega duro. Hay muchas personas que tienen ciertas expectativas sobre ti. Que tienes el bicho enorme, que eres todo un lindín, que comiendo culo eres un campeón y que roncas de ser el sujeto más apasionado del mundo. Expectativas difícil de llenar por parte de un sujeto que tiene mierda por rostro y una personalidad hiper-bellaca. Lo sé. Soy así. Soy un sujeto que despido no solo fuertes olores a pañal cagao’ sino que proyecto ser un hombre que está por encima a los de mis pares. Porque soy un bellaco profesional. Porque llevo cerca de casi 3 décadas de puras experiencias sexuales baqueadas de un sendo bicho que es gloria de mi anatomía. Porque lo que Dios no me dio en rostro me lo dio en pinga. Tengo ese balance entre desagradable y divertido; amigable y prohibido que muchas mujeres no desearían experimentar pero que igual optan por probar. Soy un morbo ambulante. Lo que no desean de un hombre lo encuentran en mí y aún así me aceptan, me quieren y en caso peligroso, hasta se atreven a amar.

Pero no siempre es así. Existen esas mujeres arcanas, que no son tan pendejas como muchos hombres creen, que simplemente te aceptan, te quieren y te adoran pero a su vez saben cómo tenerte al margen. No es como tirar una raya y tener un límite hacia el trato de la persona. No, para nada. Es algo así como que saben de lo que cogeas. Te psicoanalizan sin necesidad de ser psiquiatra, no comprenden el por qué eres como eres pero aún así se atreven a dar la milla extra y hasta te pueden dar cariño. Cariño que no le darías a todo el mundo pero a un ser como tu, sí. Te apapacha, te mima, te desea. Sabe que aunque eres un mierda de ser humano tienes un corazón que late, que ruge cuando ella está cerca, que palpita cuando puedes oler su aroma.

Es una mujer que no sabes ni tan siquiera comprender. Es un ser humano que puede contigo. Puede con tu empuje. Es una mujer rara. Si, porque todo lo que pensaste jamás buscar en una mujer ella lo tiene. Es única, es especial, es divertida, hermosa, claro todo a su manera. Tienes unos estándares nuevos para poder enamorarte y quererla. Si te gustaban rubias, ahora te gusta con el cabello azul; te gustaban trigueñitas ahora te gustan blanquitas; si te gustaban tranquilitas ahora te gustan come fuego. Cambiaste de gustos. Cambiaste mi forma de sentir, de saborear, de degustar. ¡En hora buena! Ampliaste mi visión, reformaste mi mente.

Eres la mujer que tomó al Merdócrata de los huevos y le dijo “Aprende a querer”, quizás no con tu boca, pero el amor siempre ha sido y por siempre será algo abstracto. Hay tantas formas de decir las cosas sin decir una palabra. Un gesto, una caricia, una mirada. Mierda, es tener muchas lenguas y muchas palabras, las que uso para lamer tu cuerpo, las que uso para poder piropearte. Porque el lenguaje del amor es universal, y hasta un “tremendo ser humano” como yo lo puede puede experimentar.

Cambié, bueno, quizás no cambié, digamos que demostré otro tipo de cualidades que me abstuve a mostrar. El Merdócrata que ven en las redes sociales se enchalinaba, vestía de cuero, se ponía corbata, se veía genial, espléndido. Era un hombre entre hombres. Siempre igual de puerco. Un carro hecho mierda, suciedad dentro del él pero siempre caballeroso, siempre educado y esmerado de que a su chica no le faltara un mínimo de cortesía. No de la cortesía habitual de la que tengo a muchos de ustedes acostumbrados. La cortesía del cafre, del parcelero, no nono, para nada. Esto era cortesía de la genuina. ¡Ah de la verdadera!

Los placeres carnales estaban ahí, lector. No seré el mejor demostrando afecto, pero mierda, si que tengo sentimientos. A esa mujer la tenía guindá del corazón. Pienso en ella y aún siento el tun-tun, tun-tun que palpita en mi corazón. Era tan fenomenal. Un cuerpo divino. Una personalidad encantadora. Me gustaba todo en ella. Ella era la mujer que merecía tener el gusto de tener, y joder, quién sabe si afincarme.

Pero mi verdadera personalidad no dio el aguante. Ella se sintió deseada pero jamás querida. Fallé en demostrarle qué tan genuino era mi amor hacia ella, porque sí, el amigo “Merdo'” tiene sentimientos, y hasta hace poco más de unas horas me revienta en la cara uno de los momentos más chocantes y bochornosos de su vida. Merdócrata, el hombre que más jode, más tripea, el más que come yonyi en las casi 100 por 35 que compone la nación borincana y Rey de la Copro-Lectura ha caído.

El hombre de los mil amores y de las mil y una decepciones destruido, hecho añicos por una mujer. ¡Oh pero no cualquier cualquier mujer! Sino de tremenda mujer. Si por alguien tuviera que caer ten por seguro que fue “cool” caer por ella. Si, lo digo, que se joda. Touché. La karma es bien puta y le toca a cualquiera. ¿Saben por qué? Porque los que vagamos en este pozo séptico al que le llamamos vida estamos expuestos a joder y ser jodidos. Yo aprendí a joder y hoy me jodieron.

La vida le golpeó duro a Merdócrata. Merdócrata quiso, Merdócrata obtuvo lo que merece. Love & Hate. Fallé.

Sí, así como lo leen. Cayó Merdócrata.

Pero no es el final de mí. Cada pensamiento obseno, vago, disparatado, sucio y cochambroso que refleje al boricua de este miserable país me alentará a seguir pa’ lante. Reformarme. Soy cuerpo y soy espíritu. Porque demostraré de nuevo al mundo que sEnoy “Larger Than Life!”, ‘más grande que el amor, que la puta vida.

Cayeyana, a ti, mi último beso de amor (k).

Los caídos te saludamos.

Soy amo de mi Destino. Soy amo de la Mierda.

Dos welebichos pelando camarones

Estaba bellaco pero como no tenía mujer en ese momento me tuve que casquetear y luego de acabar de dejar un lechazo a presión impregnado en el techo de mi habitación llamo a mi buen amigo El Escabajo porque estaba cansado y ensorrado (No se si les pasa pero hacerse una puñeta en la madrugada me sirve como relajante muscular y somnífero para dormir mejor) y quedé en buscarlo por la mañanita para irnos de jangueo por ahí. Éramos unos cabrones desempleados y con ganas de ver culo so que fui a su residencia. Su casa era y siempre ha sido muy peculiar. Parqueo mi carro en un bache y me encuentro un lugar hecho mierda, casa de madera, techo de zinc, un perro comiendo del rollón de las gallinas, tu sabes, la gente de Maunabo son pobres y eso, y le pego 3 bozinazos.

“¡Cabrón avanza!” – Me bajé del carro encojonao’ porque no hay nada que me tuerza el bicho más que alguien me haga esperar. Sale El Escarabajo con su pecho pelú poniéndose un camisa de Pantera o una mierda de esas que se ponen los roqueros a mitad y se monta en mi carro. Me saluda, esquivo su reflejo en su calva asicalá y hablamos de la misma mierda que habla cualquier pana hombruno: que si metí el bicho en algún roto, que si las mujeres son unas cabronas, que cagué un brazo de nene luego de ir a Harry’s Taco y cosas así. Ya tu sabes. Same shit.

El Escarabajo es un tipo antojado. Es un cabrón que no ha trabajado desde hace no se cuando… digo, es un tipo que se las ingenia y está cabrón. Es de esas personas que enchula con la pinga a sus damitas. Con par de palabras lindas y una agarrá de tetas logra que le paguen un Baconator a la más santurrona de las mujeres. Así es él. Bellaqueo por comida. Nada mal. Estábamos tripeando un poco y riéndonos de la gente que escribe en twitter y facebook Roberto Arango en un abrir y cerrar de culo hasta que un sonido infernal salió de mi estómago.

GrRRrruiiuuMm

“¿Qué bicho fue eso?” – Me cuestionó El Escarabajo con cara de pendejéz. No le pude negar lo que era. Estaba esmayao’ pero bien cabrón. Pa’ mi que ese polvo que eche con la mano me hizo quemar algunas calorías y mi estómago me pidió con urgencia algo nutritivo para rellenar esa tripa que estaba al punto del colapso. “Yo conozco un chino buffet nuevo que abrieron en Bayamón. Cerca del Drive-Inn Plaza” – me responde Escarabajo y yo le meto una galleta con los ojos viraos pa’ trás como el puto Undertaker, “DIRÍGEME HIJO DE P#T@!” – exclamé con pasión. Mi buen amigo me remonta a un lugar escondido, misterioso pero apetitoso. Nos bajamos del carro con un guille cabrón…

Bellacos & Hambrientos

Entramos a ese lugar y no lo podíamos creer. Era pequeño pero tan acogedor. Adornado completamente con un ambiente cantones teníamos orgasmos mentales de pensar lo cabrón que lo íbamos a pasar comiendo en este lugar tan escondido dentro de ese bosque de cemento y brea conocido como Bayamón.

Nos acercamos al caunter y no vimos a nadie para que nos atendiera. Pensamos que el servicio era una mierda hasta que escuchamos una voz finita e infantil y una pequeña carita se asomaba. Era un nene chino como de unos 7 años de edad. Nos quedamos estupefactos, pero igual estábamos hambrientos y pedimos la comida: Dos Buffet. Le extendí al nene mi tarjeta de crédito para que me cobrara por los dos servicios (en ese momento Escarabajo no chingaba so que no tenía dinero encima) y pasó la tarjeta y me mandó a firmar el recibo y yo estupefacto. Ese nene es todo un negociante. Sacó unos platos, unos vasos de refresco y haciendo malabares como si fuera parte del staff del Circo Monumental de Pekín nos dejó los platos sobre la mesa.

Yo estaba sorprendido. El cabrón de Escarabajo tenía un parálisis facial. Asombrado. Nuestro concepto de lo que es un niño de 7 años es algo así como un cabrón de 4 pies que habla incoherencia y apesta a mierda. Fó. Pero este nene no. Este nene era especial. Lo invitamos a hablar puesto que no había mucha clientela porque fuimos de los primeros en entrar y apenas estaban colocando bandejas de comida en el buffet. El niño nos dice su nombre con un español con acento pero entendible. No me acuerdo su nombre… rimaba con Pepper Pollo o una mierda así. Le hice conversación sobre tantas cosas que uff… ¿Cómo puedes trabajar tan pequeño? ¿Qué edad tienes? ¿Va a la escuela? etc. etc, la idea era simplemente ver a ese nene interactuar con nosotros. Por alguna extraña razón la comunidad china en Puerto Rico son un poco tímidos a la hora de establecer una conversación que no sea el del cajero gritando la orden en un micrófono a los cocineros. Ese nene era otra cosa. Nos fascinaba. Fue tan cortes, tan gentil, que casi se me sale una lágrima hombruna, porque, tu sabes, tengo sentimientos, you know…

Luego tuvo un sentimiento como que de golpearlo con un tenedor. No podía vivir pensando que había alguien tan joven y tan feliz en esta vida. La sonrisa de un niño siempre me a causado retortijones en el estómago y yo andaba esmayao’ so que le hice el aguaje al nene como de que teníamos ganas de comer. Y como que luego de 5 minutos entendió. Nos paramos y nos servimos como un par de cabrones. Tu sabes lo básico. Mi primer plato fue de Lo Mein con corn nuggets, 2 Egg Roll (1 de cerdo otro de vegetales), pastelillitos de guayaba y mozarella sticks. El de Escarabajo fue unas sopitas de esas color marrón que parece carne de perro hervida. Olía bien al menos. Pero nos sentimos amariconados de cierta manera.

Uno trata de hablar de mujeres y tirarlas al medio por cafrondas y cosas así pero no hay gasolina hombruna si no se alimenta el líbido. Para hablar malo de un desamor hay que estar entregado a la bellaquera y decidimos buscarnos ambos dos platos llenos de suculentos y ricos camarones. Pero cabrón, estos no son camarones cualquiera. Estos son camarones que aún posee el casco, la coraza, la mierda esa de pellejito que tienes que pelarlo tu mismo. Eso hicimos. Lo trajimos a la mesa. Es entonces donde fluye las ideas para poder desacreditar esos desamores que tanto nos jodieron la existencia. Ustedes chicas tienen que comprender que nosotros funcionamos distintos a ustedes. Ustedes pueden coger un teléfono y hablar de como a Pedrito no se le paró el bicho en una cita, etcétera y pueden hacer el daño rápido pero nosotros, uff, nosotros podemos hablar mierda pero para decirlo con pasión hay que decirlo en la melancolía o en la bellaquera total. Yo no estaba con ánimos de llorar ni de guindarme de las pelotas por un amor que no me correspondió. ¡Bicho con eso! Yo quería vanagloriarme como hombre. Hacerle honor a la tranca que me guinda entre las piernas. Nos soltamos Escarabajo y yo y él me confesó que tan puta y sucia era un ex amor de él número 34, que no le gustaba cagar pa dentro y que era no se, aspirante a algo de medicina, ya ni me acuerdo. Una incrédula presumida que roncaba de ser mierda y no llega a a peo. Yo, uff, yo me estaba desahogando contando la historia de La Mujer Caballo y de otras cabronas que pasaron sin pena ni gloria por la puñalada fálica del Merdócrata.

¡Cosa cabrona! ¡Cómo pelamos! ¡Cómo destruimos! Lo necesitaba. Soy un bellaco herido de muerte y quería sacarme de encima esa penumbra que tenía encima. Las mujeres pueden ser los seres más hermosos y más crueles del mundo. Yo no quería que me jodieran. No pasará eso nunca. Lo que el alcohol no suelta los camarones lo aflojan. Confiesas qué tan mierda puede ser una mujer en la cama. Qué tan puta puede ser. Qué tan perra y diabólica su alma es… Chacho no puedo ni describir. Solo puedo decir que de mis desamores no quedaron ni el roto ni la peste. ¿Pero saben qué? Me sirvió de medicina. Pude aliviar mi alma. Estaba en paz. Los camarones son un elixir que ayuda a sincerar a las personas. De la misma forma las pone hiper-bellacas. Me levanto para una ronda más de crustáceos. ¡Espera un momento! Recibo un mensaje de texto. Una chica de Cayey que me gusta y me retuerce la tranca.

Se me para el bicho y derribo mi Pepsi Cola (con el bicho).

Toda la mierda que hablé de las mujeres se me fue pal carajo.

Salgo afuera.

“Hola. ¿Cómo estás?”

Escucho su preciosa voz.

…Vuelvo a ser el bellaco de siempre

Cabeceando, mami, cabeceando

Acabo de llegar de uno de los momentos más ricos que me han tocado vivir desde que me abortaron en ese baño to’ cagao’ de Canton Mall. Estoy en casa, sin camisa, con el pecho pelú y el bicho hecho trizas. No es para menos. Acabo de pasarla cabrón con mi “amiguita” bloguera. Tengo dolor en los muslos, las caderas me rechinan, el cuello mordido y unas ojeras como las del puto Beetlejuice. Así es el sexo que practico. El sexo del dolor. NO le meto un puño en los dientes a mi jebita pero le tengo que dar duro con la pinga porque ella es mi motivación. Ella es mi maquinita de placer. Lo digo, no tengo miedo. Esto es lo mejor que me a pasado en la vida en estos últimos meses donde me la pasaba pajeándome viendo fotos de un ex amor que se fue a perder; digo, eso y las fotos de las múltiples cabronas que puedo ligarme en Facebook y en la red.

Soy un hombre agradecido. Estoy reviviendo placeres aumentados a la octava potencia y ahora mismo no hay quien se meta conmigo. Soy todo un jodón y vivo una vida de ensueño. El ensueño del tener la mujer más comprensiva del mundo para socializar y la hembra más fogosa en la cama para poder chichar solo muestra una cosa: que el sexo es el secreto para rodo. ¡Imaginen un mundo en sexo! Imaginen las posibilidades que todos esos líderes de naciones pudieran chingarse uno a los otros sus gobiernos. Sus primeros ministros, sus cancilleres, cónsules, jefes de estado entregados a los placeres de la carne. Dignatarios palestinos e israelitas  dándose el uno con el otro por el culo resolviendo sus diferencias. Orgías candentes y exitantes de pueblos y naciones y ríos de leche y fluido vaginal corriendo por todas las calles y los campos arrasando con toda esa mala vibra que habita en nuestra jodida sociedad.

¿Por qué la gente no aprende a cabecear? Yo no puedo aprender a cabecear pues, tu sabes, soy hombre, pero disfruto el poner a cabecear a mi chica especial y toda la mierda que acabé de decir sobre las naciones y los ríos de leche y caldo de chocha me lo motiva su tremendo arte de usar esa boquita bella y esa lengua a la hora de hacer el amor. Cosa cabrona. El recibir un “fellatio” de esa mujer me abrió un mundo de pensamientos sucios, puercos y a su vez sucios. Soy un puerco de pensamiento. ¿Qué puedo hacer? Tengo mierda por cabeza, no puedes pedirme mucho, lector. Ahora bien, reconozco que no hay placer más delicioso que tener una buena hembra dándote una buena mamada. Pero hey, no cualquier mamada sino una mamada bien hecha.

Yo entiendo que el mamar es un arte que no toda mujer sabe hacer bien. Cualquiera de ellas se pueden meter una pinga en la boca pero eso no asegura que sea tremenda mamadora y a menos que seas una mellá y que mames usando tus encías (placer apocalíptico) tienes que recurrir a esa lengua aventurera. Sí, esa lengua aventurera que hace que hombres como yo, tu sabes, macho-machote con la tranca como brazo de nene se vengan como un mamao. Esa lengua que funciona en una batalla de David contra Goliat en donde el gigante (o sea el bicho mío) sucumba por ese disparo mortífero de éxtasis bucal.

El mundo debería de mamar bicho. De hecho, la vida debe de mamarme el bicho. Soy un hombre profesional, siempre ando de gabán, corbata, y me dedico a correr un país y llevarlo a la banca rota bonanza. Muchos me atacarían con el argumento de siempre de que “todos son corruptos” o alguna otro cliché pueblerino. Quizás soy el policía con un Cuarto Año de estudios con el poder de cuidar a un país y que ando amanecido lejos de mi casa, de mi familia e hijos y tengo acceso a una computadora para poderles escribirles mierda por aquí cuando me salga del bicho. Quizás soy ese maestro de escuela o profesor universitario que le deben dinero por meses luego de hacer un trabajo honesto e íntegro y que ahora bloguea agarrándose el bicho y diciéndole al mundo las realidades de la vida que no te enseña una escuela o universidad.

Soy la mierda que tu cagas, la que flocheas y consideras inservible por el mero hecho de que salió de tu culo. Déjame decirte que soy todo lo que te comiste. Solo que la mierda que comiste no ha pasado por tu boca. Esa mierda que me compone no es otro cosa que tus desechos de ideas, pensamientos absurdos que no te atreviste a decir porque te daba miedo sincerarte. Lo que evitaste decir para caer bien en el trabajo. Lo que evitaste decir para que tu pareja te correspondiera.

¡Tu me debes mamar el bicho! A mi me maman el bicho porque me gusta. Porque me excita. Porque me agrada. Porque soy un bellaco. Tu le mamas el bicho a la vida para ranquearte con el corillo. Porque quieres ser cool y radical. Porque pensaste que era  la manera más fácil de ser alguien importante en la vida. No seas pendej@. ¿Quiéres ranquearte en la vida? Comienza a mamar aquí. Yo almenos escribo toda la mierda que quiero, me importa un carajo el qué dirán, me ligo a las jebas en la internet, soy natural. Soy yo mismo. Tu sabes quién tu eres. ¿Piensas que esto es tiradera? Jajaja, no me hagas reir. Yo no soy un personaje LOL, soy lo que tu quieres esconder. Tu eres el personaje.

¿Yo soy Merdócrata? ¡Tu eres Merdócrata!

Yo me enrollo las mangas y destapo tu realidad. ¿Tu? Tu simplemente cagas.

Como diría Miguel De Cervantes, “Mamadme el bicho“.

Recordando un polvo cayeyano

Hace tiempo que no chicho. Creo que va … 2 semanas. Pero lo extraño. Chichar es un acto bello. yo siempre he pensado que el chichar es la máxima expresión de amor que hay entre una pareja. No el hincarse y pedirle ser tu esposa. Tampoco esa mierda de llevarle una serenata o una canastita de chocolates junto a un enorme peluche de Sad Sam. Esa mierda no es amor. Amor es venírtele en la cara a la mujer que amas. Porque la deseas, porque lo sientes deep inside your heart

Pedir ese culo, penetrar esa jaiba, que haga gárgaras de leche cremosa y que se porte como todo una puta en la cama es lo que pido. No es mucho. Digo, soy el eco de lo que desea todo hombre borincano. Doy fe de ello y me consta. Pero lamentablemente no todas las mujeres nos pueden complacer en lo que queramos. So que hay que ser conforme aunque eso nos duela en el fondo de nuestro corazón porque, honestamente, nosotros somos criaturas inconformes y en la cama demandamos y exigimos lo que por naturaleza y biología nos pertenece.

Hace como dos semanas se me dio la oportunidad de poder janguear con una amiguita que tengo del ambiente bloguero. Esta muchacha es especial porque se sale de todos los estándares que uno puede tener en lo que a una mujer que está dura se refiere. No hablo de que sea gorda ni esas mierdas. No, nonono… es algo así como que ella es su propio estilo. Es única. Está dura. Esa hembra no caga mi hermano. Está cabrona. Es una de esas mujeres que si me dice “vamos a casarnos Merdo” yo le digo “ponte este Nuva Ring en el dedo y dame el sí”, tu sabes. Te mantiene enchulado.

Mi relación con esa mujer es una bastante compleja. Es una especie de persona en la cual no la llamarías exactamente un Fuck Buddy porque los fuckbuddy solo chichan y ya, sino que, pues, es algo así como una excelente amiga… si, una excelente amiga que chicha contigo. ¡Y como chicha!

Esta compañera bloguera me tiene loco. Lo digo, es una sensación extraña. Es una mezcla de adrenalina con un poco de fluido vaginal pa’ que resbale. Y pues, mi relación resbala con ella. Fluye. Ella no siente amor por mí (ignoro por qué, porque yo no estoy bueno pero estoy tripioso), ella dice que no hay química como para plantearnos una relación de noviazgo aparte de que no cree ya en el amor. De seguro es que la vida la premió con alguna mierda de ser humano gracias a acciones en la juventud o alguna mierda así como nos pasa a todos nosotros. Pero no obstante es una mujer y afuego. De esas personas que puedes lograr una amistad por su vibra y ser una “one of the guys”.

Fui a Cayey para ir a verla. Me para el bicho ir a verla. Me encanta ver sus tatuajes que adornan su piel y su cabello… mmm… y sus cocos que le paran el bicho al bicho mío. Chacho, tu sabes, motivado, quemando gasolina pero me importa un bicho. Un pelo de crica hala más que una junta de bueyes y eso es lo que pasa conmigo. La espero, 30 minutos. Odio esperar. Coño men, es que me encojona tanto eso. Pero es ella, tu sabes, estoy tan bellaco que me importa ya un carajo la espera y hago excepción a la regla. Llega en su carro. Entra en el mío. La beso.

Sus besos son sabor a menta. Usa lipgloss creo, ah, y también huele bien. Un poco de nicotina en su ropa, pero huele a hembra puñeta. Ese es el olor que quiero. Nos vamos de paseo. Establezco conversación. Le hablé sobre qué tan jodido es el mundo y cómo escribí un blog sobre culo y cagar pa’ dentro por vez número 500. Me habla ella sobre cosas más importante por ejemplo que tiene ganas de arrancarme el radio con un destornillador porque tengo puesto WKAQ 580 y le da vergüenza ajena. Yo pensaba que a las mujeres les gustaba Notiuno y toda esa mierda cuando salen con sus galanes. Mea culpa.

Ella le gusta darse su traguito para ponerse en ambiente aunque tampoco es una bebedora de grandes ligas. Quería ella, digamos, que refrescar el gaznate y mientras ella me hablaba de cómo quería mojar su paladar con una Smirnoff yo solo pensaba en remojarle el paladar con mi Man Juice. Yo lo veía todo subliminal. Con ese doble sentido que me caracteriza. Nos estacionamos en una gasolinera. Ella compró sus Smirnoff, creo que unos cigarrillos también; yo, de 3 Heineken frías como mojón de foca y siempre pegado a las góndolas para esconder la erección que escondía. No podía hacer mucho. Si ponía las manos en el bolsillo pensarían que ando robando o que voy a asaltar a alguien. Pagué, fui al carro como pude. Soy tan cabrón que dejé las llaves en el counter. Me cagué en mi progenitora, tuve que mostrarle mi pinga bajo el pantalón a todos los tecatos de la gasolinera para poder recoger las cabronas llavez.

Ella me quiere llevar a jugar billar. ¿Billar? Jum, a ver que tal. No juego billar desde que me metí en problemas en una trifulca con cierto hijo de mil putas que puso de moda cobrar un dolar por partida. Pero igual, todo por la mujer que atesoro. Fuimos, y como eso es Cayey y es un pueblo olvidado de Dios, ustedes saben que hay que subir cuestas con cojones. Llegué  a la punta de una montaña. Ahí estaba el negocio pero acababa de cerrar porque hay una ley ahí de cerrar los negocios a las 6 PM o algo así. Es Cayey. Solo Yukiyú sabe. Pero ella sabiamente me dijo que me estacionara en un caminito de piedra en el cual nos bajamos del auto y nos bebimos nuestras cervezas mientras nos sincerábamos. Ella me habla de temas que si menciono por aquí revelaría su identidad. Yo argumentaba con ella aunque solo pensaba en ese pedazo de buen culo que escondía entre sus faldas. Luego de una peste a mierda y 0.05% de alcohol en las venas le dije que se montara en el carro. Yo quería chichar.

La chica no es pendeja. Sabe que ese era el destino de nosotros. Ella sabe que no estamos boyante en dinero y se preocupa por que no tengamos que conducir mucho para hechar un polvo que nos merecíamos el uno al otro. Yo deseaba que me tocara la pinga. Soló me rozó la mano porque iba a agarrar su celular. Que se joda. Es como si me tocara la pinga.

Ella me presenta un lugar el cual yo desconocía de su existencia. “La Montaña”, un motel fronterizo entre Cayey y Caguas que sería aposento sexual de su amigo inexistente. Yo estuve maravillado. No sabía que Cayey tenía moteles. Se que tenía gallinas, burros y gente pobre, pero jamás moteles. Tomé mi cámara y comencé a tomar fotos:

Fotos reales que a ella no le incomodó cuando le dije que en algún momento serán protagonista de un post que colocaría en una noche que tenga una bellaquera atrasada. Toda una mujer comprensiva. Sabe que soy un bellaco natural y me responde con naturalidad. Me enjuago la boca con agua de grifo y me doy una buena meada. No le gusta el sabor de la Heineken en su boca y no me gustaría mearla mientras chingo. Comienza el cortejo y el flirteo. Le pongo la mano en mi pinga por encima de mi pantalón. A mi me gusta besarla mientras le agarro sus cocos bravos jinchos y preciosos con mis manos. La tiro en la cama. La dejo semi desnuda. Ella le gusta así. Lo considera más sensual siempre mantener algo de ropa sea unas medias, o una faldita. Nos comemos a besos. Jugamos con nuestras lenguas. Ustedes sobándose las pingas y sobándose las chochas mientras yo les cuento como ella es que me pide que si por favor me puede “mamar el bicho” y “tratarla como una puta”.

Me siento como un Dios. Un Dios con bicho. Ella me vira como media y yo también. Ella me aruña. Ella escupe en mi bicho, me hace una buena paja; me aruña mientras me cabalga y juega a ser Doña Barbara y yo su caballo atropellado. Ella gime y yo también. Ella me dice “dame de ese bicho” y yo le digo “toma bicho cabrona”. Ella lo quiere en 20 uñas, yo se lo meto. Ella siente placer, yo siento un calambre cabrón en el pié.

Más revolcadas en la cama, olor a sangre, sudor, orgasmos, tota y pinga. Dormimos desnudos. 8 Horas luego ella va en su carro y yo en el mío. Separamos nuestros rumbos.

Ella chichó con un amigo. Yo chiche con el amor mío.

Soy un cabrón ingenuo y todos ustedes me maman el bicho.

Chingando con una burra

zoofilia.

1. f. Amor a los animales.

2. f. bestialismo.

Casualmente una muchacha que lee mi blog me vino con una pendejá que me dejo turuleto. Ella se me acerca y me dice que tiene una idea para el blog debido a los temas tan pendejos cultos que se han tratado en el mismo como por ejemplo: esteeste o este. Sin lugar a duda arte en forma de literatura. La muchacha me dice que se metió al internet y se encontró dentro de Yahoo! Answers a un hijo de la gran puta con una interrogante tan cabrona el cual lee así: Una pregunta bastante honesta. ¿Quién no se ha preguntado sobre qué consecuencias trae meter el bicho en un hormiguero o que un tiburon te practique sexo oral? Honestamente yo si, pero solamente se queda eso, en puras interrogantes. ¡Pero obvio! Esa mierda uno no se lo dice a nadie y te la reservas porque no quieres que tus panitas se mofen de ti. El culo se expande cuando no solo ves este tipo de preguntas en un foro público en la red cinbernética sino cuando ves unos cabrones que dejan unas respuestas bastante serias re derente pero un cabrón, uno entre todos los hombres tuvo que sacar la cara por el pueblo campesino de Venezuela. Una persona que no podía dejar de vivir pensando en las calumnias, las mentiras, en cómo es que la gente puede ser tan cabrona en llevar la desinformación sobre los plaseres de meterle el bicho a una burra y dijo lo siguiente el mismísimo triple-hijo de puta:

O sea, el tipo está en la clara. Analisemos su respuesta plis!

El tipo deja claro que desde jovencito se lo a metido a lops animales de la granja y no solo el sino el resto de su familia. Es algo así como una puta tradición familiar o algo así. O sea, como si te lo pusieran en una puta placa o algo así. La mierda no queda ahí sino que también expone que la gente que comenta en la internet son falsas porque por más bicho que ha metío a una burra el muy cabrón se ha encontrado el bicho igual. Fíjte, tremendo ser humano porque el muy maricón no le gusta que haya rumores regándose en la red  y odia la desinforación. Vamos a darle el punto ahí. Honestidad sobre todo… así sea sobre cómo te amuelas el bicho con una burra.

Aclarado

Sexo + Burra = Bicho Largo 

La mierda sigue. El tipo dice que entre sus familias el tiene el bicho largo, debido a que en su familia eso corre en el ADN. ¿Cómo lo sabe? Tranquilo, el se bañaba con sus tíos y otros cabrones más. Tu sabes, esto es como si fuera la versión de la familia de Texas Chainsaw Massacre versión venezolana. Para ranquearse, el tipo tenía fama de que ya metía bicho con animales  (sea con perros, gatos, múcaros, Jennifer González, etc.) y en la universidad era todo un puto gurú de la zoofilia.

Su conocimiento sobre el tema es tan basto que para concluir el tipo dice que de todas las personas que conoce que le gusta pasar por las armas a burras ninguno a enfermado… oh!! ¿Y acaso dejé de mencionar que el cabrón dice que no hay nada más cabrón que las contracciones vaginales de una burra?

Cabron!! CONTRACCIONES VAGINALES DE UNA BURRA… Contracciones… vaginales… burra.

Demencia total. Este tipo está a otro nivel. Entre Avelino Muñoz Stevenson y Alicate hay un missing link y este cabrón puede llenar el puesto.

Indagué sobre esta mierda ante de escribir esto yo con una amiga que me lee en mi blog que vive en el centro de la isla y ella aparte de reirse por una loca de estos temas tan serios y perturbantes que he hablado en estos momentos y leerle cita por cita lo que dijo este gaucho venezolano sobre sus experiencias sexuales dentro del reino animal, ella me cuenta una historia igual de cabrona que me pone a reflexionar sobre cómo se debe de chichar en pueblos como Orocovis, Cidra y otros lugares abandonados del Reino de Dios.

Ella me cuenta la historia de cómo es que en el pueblo que ella vive ella tenía un ex novio que en un party que había ela estando presente junto a otros panas del novio ajumaos y entregaos a la maldad contaban cómo es que cómo es que ellos cuando chamacos entregados a la maldad le daban de comer avena a una yegua mientras estaban bellacos y mientras le daban la comidita, otro cabrón buscaba unos bloques y le metían la pinga a la yegua y los cabrones SE TURNEABAN para disfrutar de la mierda.

@_@

Ellos reían y disfrutaban en esa tertulia. Recordaban los cabrones tan traumante polvo mientras que ella, mi amiga supongo que aprendía a desconfiar de su ahora ex-novio cada vez que veían el canal de las carreras de caballo que pasan en las agencias hípicas del país.

Yo se que mi Puerto Rico está cabrón y fuera del área metro hay una cultura de gente aberrante.

En el caso personal mío (gracias a Gazoo mi editor LOL) mi única experiencia zoofílica ha sido con una cabrona de Gurabo llamada “Jessica”… un ser sub-humano el cual desearía olvidar. Chichar con ella era como tirar un hot dog por un pasillo.

Pero anyway, un último consejo:

Si sacas un machete y empiezas a talar todo ese monte desde Comerío hasta Aibonito mucho ojo, podrías toparte con un chamaco cargando un bloque y el bicho parao.

¡Juye hijo de puta! ¡Juye!