Archivo de la etiqueta: Chef Boyardee

Quince crímenes contra la humanidad que cometes en tu diario vivir

Todo los días uno se levanta y hace lo que el cerebro le haz programado hacer: lavarte la boca, cocinar, llevar los nenes a la escuela, ir esmandao’ por miedo a llegar tarde al trabajo. Anyway, son muchas las mierdas que uno hace. Ahora bien, ¿sabías que hay errores y horrores que cometes al día a día el cual mereces ser socialmente fusilado?

hat-sticker-sm

 

  1. Pasteles con pasas: ¿Quién en su sano juicio piensa que ponerle unas pasas a un pastel era una excelente idea? Supera a la aberración de ponerle aceitunas al mismo. Todo un crimen a la gastronomía nacional.
  2. Pasteles sin ketchup: ¿Acaso eres un hipster de la comida? Déjate de mierdas, y échale la salsa roja.
  3. Hotdog sin ketchup: Una de los estandartes de la pobre gastronomía estadounidense. Un hotdog con su pan pero sin el ketchup es tan horripilante como comer…
  4. Papitas fritas sin ketchup: Como cagarse en Dios en un Viernes Santo, ingerir papitas fritas sin ketchup es totalmente blasfemo.
  5. Comer pizza al revés: Lo siento, pero las pizzas que hacen en la pizzería de tu barrio no son una Stuffed Crust.
  6. Comer pizza con tenedor y cuchillo: A menos que estés en un restaurante de la alta sociedad, luego del segundo pedazo, la pizza se come como Cristo manda, con las manos.
  7. Doblar la pizza para comerla: ¡La pizza no es un puto taco!
  8. Tomar cerveza con sorbeto: A menos que hayas nacido en Guaynabicho, no hay excusa para ésta comemierdería.
  9. Que te dé asco comer Chef Boyardee “crudos” de la lata: Hablando claro, no están crudos, solo… no están calientes.
  10. No comer los raviolis del comedor escolar: Una moda pendeja entre los chamaquitos de escuela que piensan que los raviolis del comedor son malos pero si te los comes en la casa son riquísimos. Clasista de mierda.
  11. No sentirte maricón comiendo una mazorca de Church’s: Si no te sientes que te caben un racimo de guineos niños por el rotito del culo al comerte una mazorca de Church’s  en público, nada lo hará.
  12. Lamer mantecado de barquilla en público: Te miro y me pregunto “¿Así de diestro mamas bicho?”
  13. Doritos con dip de queso: Queso con queso. Eres un genio.
  14. Pedir pinchos y decirle al vendedor que no te sirva el pan en la puntita: ¿Sabes una cosa? Eres un ser indeseable. Con pansito es que es.
  15. Evitar comer el culito del pan: Ni que el pan se le saliera la mierda cuando lo muerdes y te cagara la boca, cuando te comes un sándwich de jamón y queso. Que pendejo eres.
  16. Tener un iPhone 6 Plus con la pantalla estillá: ¿Tienes para pagar +$75 dólares en un plan de celular pero no tienes para pagar una cabrona pantalla de teléfono? Vergüenza debe de darte.
  17. Pedir agua cuando pides comida de fast food: Cabrón, no hay ninguna diferencia en comerte un Baconator Triple Carne con una Pepsi que con una botella de Aquafina. El daño ya está hecho.
  18. Decidir vacaciones en Disney: Decidir vacaciones a Disney es un clásico para los boricuas que no tienen educación y piensan que Animal Kingdom es irse a un verdadero Safari. ¿Quieres irte de safari? Ve a una ATH a las 2 de la mañana en cualquier pueblo de la isla. De seguro que vivirás la experiencia de cazar, o peor aún, de ser cazado.
  19. Quejarte del gobierno mientras haces fila en una agencia pública: Todos sabemos que el gobierno es una mierda. ¿Qué se puede hacer? No es que los gobiernos anteriores eran excelentes tampoco, politiquero de mierda.
  20. “Que te caiga como te caigo yo”: Una frase noventosa extremadamente pendeja que busca una reacción similar a “(tose) uuhh… casi me ahogo, jajaja. Eres un loquillo.” A mí me das el buen provecho o no me digas un carajo pero no me vengas con ésta mierda.
  21. Vestir con gorritas aplastadas: Te viste pendejo así en 1991. Te viste pendejo en 2012. Te viste pendejo en 2016. Pero más te ves pendejo si tienes…
  22. Gorras aplastadas con el sellito debajo: Cabrón, a nadie le importa. Solo a ti y al welebicho amigo tuyo que viste como tú, un negro de guetto frustradoque tiene el gusto como las gallinas: En el culo. Aquí te dedico ésto:

Bueno, sí, dije que eran quince y resultaron ser 22 lo cual significa que más razón tenía yo para poder hacer éste post. Considérelo una publicación que si la lees con detenimiento te servirá de auto ayuda para que no eches al desperdicio tu vida social y te mantengas en el sendero correcto. Recuerda que yo puedo llevar el burro (tú) al río pero no puedo (yo) obligarlo a beber.

Ahora queda de ti compartir esta publicación en las redes sociales. Comenta aquí, en Facebook, en Twitter o donde sea, identifica a ese hijo de puta que tu sabes que le va como anillo al dedo esta publicación y le digas a ese escombro social que no haga el ridículo porque no solo se hace quedar mal a sí mismo sino te hace quedar mal a ti también. No te dejes joder.

Compártelo. Comenta. O te mato, pero de embuste.

Eso es todo por el momento. Merdócrata OUT!

Alimentos Apocalípticos

El alimento es la fuente de energía pata todos los seres vivientes para que estos puedan sobrevivir. En el caso de nosotros los seres humanos (casi humanos en mi caso) hay una variedad de alimentos que nos sirven para esto. Dependiendo de la región y la cultura podemos obtener una diversidad distinta de alimentos, unas más ricas en otras, así sea que contengan más calcio, proteínas, vitaminas, etcétera. No obstante no siempre podemos contar con manjares como el queso de papa, el cuerito de lechón y el maví en todas las ocasiones. ¿Qué pasaría si este mundo se hecha a joder? No sé, piénsalo lector. ¿Qué pasaría si pasara un holocausto zombie, una guerra termonuclear o una gran plaga? ¿Cómo podríamos sobrevivir años y años sin tantos suculentos alimentos que tanto nos hace salivar sin llegar al borde del suicidio? Es aquí que yo con mi ingenioso intelecto de mierda me sentía la necesidad de hacer un post informativo para todos aquellos que quieran sobrevivir a un mundo lleno de perdición y caos culinario. Lee y aprende, welebicho.

Antes que te pase por la mente colocar una bala en la recámara de tu revolver y decorar las paredes de tu habitación al estilo Kurt Cobain deberías de leer esto. Quizás te pueda salvar la vida. Primero que todo debemos de estar claro que en un mundo en caos alimenticio nosotros no podemos ser comemierdas. Las comodidades se irían al carajo. Nada de aires acondicionados, platos limpios y esa mierda. Debes de acostumbrarte al nuevo mundo que vives. Un mundo donde sabes que todo va a escasear y que lo menos que debe de importante son los “looks” de los mismos. Es un mundo en donde un bistec pasado por el borde de una bacineta te sabrá a un bistec bien sazonado. La presentación es mierda mi hermano, el sabor es lo secundario.

Imagina caminar largas horas, entre vándalos escalando negocios, robándose hasta los clavos de la cruz, metí endose a Walmart y llevándose todo lo que tenga que ver con congelados, los cortes de carne y los televisores. ¡Déjalos ser! Su comida está destinada a podrirse en los próximos días o semanas. Mientras ellos mueren de salmonera y de diarreas crónicas en donde el culo les quede como boca de payaso tu, lector de mierda, te harás un favor a ti mismo y seguirás estos consejos que tu amigo inexistente, Merdócrata te dará para que le muestres el bicho al hambre y te cagues en la madre a la muerte misma.

Buscar los siguientes alimentos, pedazo de mierda:

Salchichas Carmela

Las putas Salchichas Carmela llevan en el mercado años y años intoxicando al pueblo de Puerto Rico con su suculento sabor sin saber nosotros de qué carajo están compuestos exactamente. No se si de pico de gallo marrueco, pezuñas de cerdo, etcétera. Lo que si podemos decir es que no importa cuánto tiempo lleve en una lacena o góndola de supermercado las muy cabronas siempre pero que siempre saben bien. Ábrelas, disfrútalas. Recuerda tomarte el caldito que tiene adentro. Te puede servir de laxante para botar las impurezas del cuerpo

Habichuelas GOYA

Las habichuelas GOYA llevan con nosotros los puertorriqueños aproximadamente 670 años llevando alimento a nuestras familias e indígenas. Desde Ponce de León hasta el triple hijo de puta de Luis Fortuño han sido víctimas de su suculento sabor siendo utilizadas para juntarlas con el arroz o como mestura para nuestra cocina boricua. Si no fueras pendejo sabrías que estas habichuelas ya están ya pre-cocidas lo que significa que no tienes que ablandar un carajo. Simplemente usa ese cabrón abrelatas que tienes cogiendo moho en la gaveta de tu cocina, abre la puta lata y usa tu cuchara. Come cabrón, proteínas de gratis sin tener que matar a tu perro.

Maíz Green Giant

Digo maíz Green Giant por decir un nombre. Puede ser cualquier otra mierda de marca siempre y cuando sea un puto maíz enlatado. A mí me gusta el maíz. De hecho dicen que el consumo continuo de maíz puede hasta llegar a engordar a las personas. Yo no sé, quizás sea un rumor pero igual si te pones a pensar es un alimento multi usos. Si abres una lata de maíz y la tiras al fuego podrías crear Pop Corn. Solamente aplicar un poco de sal y mantequilla (costra de los webos y cierra los ojos) y te sabrá a gloria. Máxime, ¿sabes que es un alimento reciclable? Cuando lo cagues puedes separar los granitos de la mierda y volver a consumirlo de forma infinita.

Sardinas en salsa de tomate

Que cosa más deliciosa. Sardinas en salsa de tomate es un alimento suculento. Existen sardinas enlatadas sin la salsa, pero seamos sinceros; ¿Qué clase de welebicho come sardinas en lata sin salsa de tomate?  En la salsa es donde está el sabor. Es lo más cercano que podrás tener a un alimento que parezca gourment. Puedes utilizar la salsita que te sobre de la sardina para mojar esos Doritos expirados. Puede que te irrite el estómago y te cagues encima, pero créeme, valdrá la pena.

Penca de Bacalao

 Ya que comerse una buena crica es algo muy “messi” y esconder los cadáveres es una cosa que toma mucho tiempo no podemos hacer otra cosa que conformarnos con facsímiles razonables. Es por eso que nosotros haremos buen uso de la penca de bacalao. El bacalao es un alimento que siempre que lo buscas encuentras el mismo empanado en sal que lo conserva en su frescura… de hace 20 meses de pesca. Mételo en dos rajas de pan y mira como pierdes un riñón pero no un estómago.

Corned Beef

La comida de cabrones jamás será más suculenta luego de este apocalipsis. Muchos se matarán y preferirá coger cuernos antes de pasar hambre. Mujeres hay de más pero barrigas solo tiene una. usa la llave que viene en la latita, gírela y disfruta de ese fokin sabor. ¿Lo han probado crudo? Es como comida de perro pero menos saladita. ñomi, hijo de puta.

Royal Crown Cola

¿Quién puede decirle que no a este elixir noventoso? Yo se que de esta mierda, que la usaban antes para destapar inodoros, deben de tenerla guardadas para ocasiones especiales. El bautizo de un niño retrasado, o la muerte de un ser querido. En caso de un mundo apocalíptico, con muertos vivientes siguiéndote los pasos, diríjase a pueblos olvidados de Dios, como Maricao o Maunabo y bandalize el colmado más cercano. Seguramente encontrarás las Royal Crown detrás de una vitrina de vidrio. Lleve un martillo y destape una explosión de sabor.

Chef Boyardee

Lo que seguramente comió el Niño Dios cuando nació, los spaguettis con albóndigas saben ricos pero esa sabrosa salsa está exquisitamente cabrona. Alimentando niños por generaciones, el señor Boyardee nos salvará en un holocausto apocalíptico. Sírvase caliente o crudo, que se joda, saborea la frescura eterna de una lata de esta cabronería. Te mancharás siempre el rostro, cagarás tu ropa. Aparte, sabías que puedes usar la tapa de esta cabrona lata como un arma letal. ¡Pruebalo con tus seres queridos!

Frutsi

El fruto de todo pecado de los niños de Puerto Rico. Esta maldición de finales de la década de los 1980 y principio de los noventas puede ser la salvación de la humanidad o por lo menos de un welebicho como usted. Búsquese debajo de las piedras o empolvado en las ruinas de algún Woolworth de la isla. Tómese con moderación. Puede causar aparición de un tercer brazo y ceguera temporera.

Estos son tan solo unos tips pendejos por parte de un sujeto que se preocupa por ustedes. Saben que los quiero mucho a pesar de que no componen ninguna mierda en mi vida. Sigan estos pasos y verán como es que podrán sobrellevar este mundo post-apocalíptico que tarde o temprano vamos a vivir con toda esa deforestación, calentamiento global y cabronerías que hemos causado nosotros los seres humanos con la naturaleza.  Podemos jartarnos de Frutsi, comernos todos los Chef Boyardee del mundo y cagar todos los maíz sin digerir del mundo pero jamás podremos salvar nuestra mierda de planeta si aún seguimos mamaos jodiéndolo poco a poco. Pero no se preocupen mi gente. Soy el Bruce Willis de los blogs y salvaré el mundo y sus vidas de lo inevitable, cabrones. Léanme, ríanse, y deja que se joda el mundo. Total tienen a Merdócrata, su salvador inexistente.

¡Buen provecho, hijos de mil putas!

Cromosoma 21 mis putos futuros hijos

Mi gente hoy ando trasnochado esta madrugada luego de empeparme con un medicamento que ni recuerdo que culo era con alcohol para poder dormir y me siento tan pesado y tan pendejamente mal que deposité el culo en esta silla para poder contarles a ustedes de una mierda que me pasó a mí años atrás a principios de los noventas. Esta mierda me vino a la mente gracias al puto sueño que tuve mientras dormía y que aprovecharé en estos momentos para poder contarles la historia de lo que me pasó a mí, no en el sueño, el sueño fue bien pendejo, sino lo que pasó realmente en ese período de mi vida tan echado a perder en donde su amigo inexistente Merdócrata hacía de las suyas antes de que internet fuera lo más cool y radical en Puerto Rico.

Primavera 1991, todo estaba cool, o al menos eso pensé yo. Rosselló se perfilaba como candidato a la gobernación de Puerto Rico, nuestra isla era una bomba de tiempo de maleantes a punto de salir a brote, las chicas empezaban a chichar como güimos desde las escuelas intermedias, el underground y hablar de culos, cricas y bicho era normal en la música y los nenes colgaban cintas en las ramas de los árboles para crear un “arbol de la esperanza” esperando que los soldados que iban a Iraq regresaran con vida (y con el bicho sin anthrax). Yo, estaba en ná, pero cuando no. Siempre en la mía, buscando hasta por debajo de las piedras a la próxima chica pa’ yo mandarle bicho. Estaba bellaco, quería chichar. Tenía esa mierda de que siempre me levantaba con el bicho parao’ y aunque me jalaba una casqueta matutina para resolver como fuese, siempre tenía la mierda de no quedar satisfecho y entonces es cuando tenía esa necesidad de salir de mi apartamento, prender el carro y buscar por ahí la jeva más puta que pudiera conseguir.

Soy un tipo labioso. Creo que es una de las cosas que a mí más me cualifican. Puedo tildar de puta, cochofle y cuero a una mujer y más bellaca se pone la cabrona. ¿Por qué? No sé. Quizás es que mi bicho se marca tanto por encima del pantalón que ellas le hacían caso omiso a lo que decía mi boca y escuchaban más a mi pinga y esta pinga lo que decía era “puta, te quiero partir”. Creo que eso fue lo que pasó cuando conocí a esta chamaca en una gasolinera. Uff, ¡Pero qué hembra! Una chica ahí petite en su punto, con unos cocos bravos y redonditos, mahones Pepe que dibujaban un nalgaje cabrón, cabello castaño largo y lizo, ojos café achinaditos.  Puñeta, que tronco de hembra. Empecé a hablar con ella y eso y ella me menciona que ella trabaja en esa gasolinera hace unos meses porque necesita costear el pago de su carro porque estudiaba para algo que no me acuerdo si era Administración de Empresas o Contabilidad… una mierda ahí. La cosa es que la invité a salir par de veces. La tipa no era una cosa de otro mundo, pues no era una Miss Universo ni una cosa por el estilo. Digamos que una girl next door pero con buenos atributos, yo como que la llevaría a comer mantecados o algo así, supongo.

El tiempo pasó y ya me asqueaba ir al cine y le dedicamos mucho a la chichaera y al vacilón. A la tipa le metía el bicho con gusto y ella siempre me pedía más. A veces ella cogía el bicho mío y lo ponía directamente en su hueco anal para que se lo emburrara. Cosa cabrona, pero más cabrón era el ver a ella sacarse el bicho mío de su culo y volverlo a mamar. ¿Uff, a quien no le para el bicho esto? No me podía quejar del sexo, de eso estamos claro. Pero poco a poco el sexo llevo a otras cosas y esta tipa no era de esas que solo quiere chichar y ya sino que estaba empeñada en que tuviéramos algo más allá. Es algo que no tengo en mis planes casi siempre que meto pinga a una mujer, pero qué carajo, una mujer que daba el culo quizás valía la pena. Aparte era los noventas, eso de mujeres dando el culo no estaba aún de moda. Anyway, la historia sigue con esto de que ella quería que me relacionara más familiarmente y que tuvieramos una formalidad de pareja, so me invita para su casa.

¡Vaya casa! Era una de esas casas con muchos cuadros y temas boricuas. Que si un Albizu por ahí, un Betances por acá, música de salsa de la vieja guardia y un afiche bien cabrón de Ismael Rivera que cubría una pared casi entera. Ella me dice que tomara asiento y que sus papás no estaban. Yo me estaba amolando el bicho, tu sabes, chingar bajo la presencia uno de los máximos exponentes del perico como Ismael Rivera no se da todos los días. Ella me ofrece un vasito con agua. ¿Agua? ¡Qué cojones! Pero lo que sea por echar un polvo. Le acepto el agua, me la trae bien fría y ella me dice que espere un momento que va a atender un asunto. Se marcha de la sala y suba unas pues su casa es de esas de dos pisos y yo, ingenuo (y bellaco) al fin pensé que se estaba preparando nuestra noche de sexo desenfrenado. Pasan como 5 minutos y de momento escucho como si un objeto de vidrio se hubiera roto y unos gritos. ¡Me preocupe! Me acomodé el bicho bien en el pantalón y subo las escaleras y sin abrir la puerta donde estaba mi chica escucho unos gritos de hombre blasfemando y diciendo “ME CAGO EN LA OSTIA NO MÁS CHEF BOYARDEE!11!, fuckin Puta!1“, quise entrar a la fuerza, no dejaría que un welebicho le hablara así a mi jevita y cuando abrí la puerta me encontré con semejante aberración de dos patas que me mira simpático y saluda diciendo…

“¿Quiéres fumar?”, mi hermano para qué fue eso. Solo a mi chica se le ocurre vivir sola con semejante espécimen. Yo me asusté. Ella me lo presenta. Me dice “El es José, mi hermanito especial”. Yo no sabía ni donde poner la cara. Tenía miedo a la reacción de semejante monstruosidad. Yo te digo que nunca me sentí tan incómodo en mi vida cuando ese ser “humano” se me acercó y me dio un abrazo y un beso de cachete. ¡Trágame tierra! ¿Qué podría ayudarme a salir de esta mierda? Sencillo, los gritos de 2 voces de muchachos con un impedimento del habla. Cada uno de ellos hablando de comerse el culo el uno a los otros y mi pareja con cara de molesta.  Va hacia la habitación y qué se encuentra, imagínate, proyecta en tu corazón lo siguiente, imaginate dos de los seres más jodidos por Dios. “Personas” que era más humanitario colocarle cianuro en el bibi para ahorrarles un sufrimiento por parte de la crueldad que recibe este mundo. Hombre, yo siendo el doctor a cargo del parto de estas criaturas de mierda dejaría un revolver con 3 balas para que se llevara fuera de este mundo a esos 2 putos hijos hijos que jugaban Ninja Gaiden en el Nintendo de ellos y una bala para la madre para que acabara con ese sufrimiento de traer a esas 2 bestias de la noche en el mundo.

Los otros dos muchachos se podrían describir de una forma muy abstracta, eran gente que simplemente no se veía bien. Yo solo puedo utilizar imágenes para que ustedes, cabrones, tengan idea de más o menos como se veían estos cabrones.  Uno de ellos se parecía al malo de Robocop cuando le calló tóxico y quedó hecho mierda y el otro hijo de puta a Toxic Avenger.

 

Tu me entiendes, yo no me sentia cómo con tanto adefecio a mi lado. 3 bestias horripilantes emparentadas y pasándola cabrón. El distrofiado que gritaba por los Chef Boyardee entro a la habitación de los hermanos físicamente descojonados y se puso a obligar a sus hermanitos a que le diera breik de jugar también, y yo parado en una esquina de la habitación mirando lo que estaba pasando mientras que mi chica estaba preparándole Chef Boyardee a su hermano en la cocina porque el cabrón estaba muy selectivo. Vi entonces algo que colmó mis límites, inclusive las del merdo. Uno de los chamacos se puso como loco, viendo a su hermano tratando de pasar una de las tablas de Ninja Gaiden y se puso no se cómo, como que bellaco y se bajo los calzones y comenzó a tocarse la matraca y el otro hermano empezó a hacer esa mierda y el que estaba jugando se le estaba parando el bicho y yo como que ok, pérate, en este cierculo de cromosomas descojonados y patería incestuosa yo no cuadro, e hice algo que jamás hago: medité.

Pensé cómo culo sería mi vida con una chica como esta en donde yo tendré que hacerme responsable de estos tres sub-humanos cuando sus papás fallezcan. ¿Merezco vivir la vida así? Con un miedo a preñarla y tener hijos propios que me salgan tan descojonados como sus hermanitos de mierda? Yo no quiero hijos feos, fuck, pal carajo los hijos, yo no quiero un embarazo no deseado y el nene que tenga sea más feo que una cagada en Dios en Viernes Santo. ¡Deja eso! Yo soy Merdócrata, el escombro #1 en la red pero en esa década yo era Merdócrata, el escombro #1 de Bayamón que valoraba el bicho y sus espermatozoides con mucho recelo. Así que no pude más, mi mente me traicionó. Decidí que lo mejor era irme de allí. Baje las escaleras, la vi a ella por última vez. Estaba calentando los putos espaguetis y el bicho se me paraba. Pero no puedo hacer nada más. Hice un retrato mental y lamenté no decirle un adiós. Un deseo. Un te quiero. Simplemente abrí la perilla de la puerta que me llevaba a ese mundo exterior y escapé a la realidad.

Hoy por hoy no recuerdo en qué parte de Bayamón es que sucedió el evento. Una gran casa blanca en la Urbanización Estancias de Cerro Gordo. Si, creo que allí fue. Si conoces el lugar, revisa, ten cuidado, aún no sé si sigue ahí. Yo no quiero volver. Me pregunto si aún llora mi partida mi querida.

Quiero olvidar…

Días después tomé un avión y a Barcelona me encomendé. Una noche olímpica de sexo desenfrenado y crica hispánica encontré.

Pero eso, mis amigos, eso es otra historia…