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El Culo: La Nueva Vagina

pantaletasculoHola amigos cómo estamos. Espero que andemos bien por aquí. En la noche de hoy quería hablarles a ustedes de un tema muy insisivo, picante pero a su vez muy serio. Tema que me hace a mí revolcarme en mi cama cada noche hasta que no pude más, tenía que traerlo a colación y es el tema de Venezuela. ¡Ja! Es jodiendo, es el tema del culo (de mujer) y su degradación a vagina. Primero que todo hay que arrancar con lo básico compañeros y eso es buscar la etimología u origen de la palabra culo.

¿Qué es un culo?

Para que usted esté bien informado, la Real Academia Española (RAE según sus siglas en castellano) lo define como:

RAECulos

 

 

Teniendo eso claro. Vayamos a un próximo punto. Su función. ¿Cuál es la función del culo? Básicamente se limita a expulsar las más de 2 libras de mierda que llevas dentro del cuerpo. Digo básicamente, y me siento hasta mal, porque para un buen bellaco como yo, el culo es algo más complejo. Es mucho más que cagar. El culo, es placer, es amar, un culo es un estilo de vida.

No podemos negar que el culo es un órgano multitasking. Está más o menos al nivel de las manos. Con él puedes hacer de todo. Cagar, tirar peos, acomodar la comida, eliminar toxinas, símbolo de deseo sexual y sobre todo, chichas con él. ¿Todos chichamos con el culo? Obviamente sí, (porque ni modo que te lo quites) ¿pero todos hacemos buen uso de él? Esa es una buena interrogante.

El culo o “ano” como dicen los más finos, se ha vuelto un órgano de moda en estos días. Todos los desean. En el aspecto sexual se ha convertido en rey, por excelencia a la hora de llevar una jeva a la cama. El culo te engancha, te descojona la mente. El culo  es la clave para que una relación sexual llegue a la cumbre del éxito. Todos pueden chichar pero no todos pueden llegar a esbaratar un buen culo (de mujer). Esa es la misión. El tip of the iceberg del buen bellaco. La chery en el sundae. Una vez templo prohibido y ahora profanado por todo hombre que se respete y auto-proclame un buen bellaco.

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Pero como las pirámides en Egipto, donde luego de cientos de años se re-descubre un sarcófago con la tumba de algún antiguo faraón,  y luego es visitado por miles de saqueadores de tumbas lo mismo pasa con esa protuberancia mal oliente que tanto nos excita. Antes, el buen bellaco veía el culo (de mujer) como ese lugar prohibido de puro fantaseo sexual. Luego de bombear pinga por esa chocha montones de veces a esa esposa, novia, prima o vecina, nada te ponía la pinga como arpón que poner a esa jeva en cuatro y reventar ese tostón mientras veías ese rotito mirón, saludando cada vez que esa cabrona se jamaqueaba. Tus gotas de sudor bajando y deslizándose entre esas nalgas viendo como la misma llega a ese orificio prohibido. Cuando te sacabas la pinga de la crica y se lo frotabas por el culo la muy zorra te grita “¡Por ahí no!… uff, lo sé. ¡Se te para el bicho! Lo sé lector. No te culpo.

Esa escena que describo no es algo que pasa en una película. Es algo que nos tocó a vivir a todos y cada uno de nosotros en parte de nuestra vida, allá, en el siglo 20, cuando las mujeres eran putas pero precavidas. Ahora en el siglo 21 tenemos una generación de bellacas y bellacos enfermos que le han quitado el fun al arte del culiningus. Me explico. Antes la mujer no te daba el culo como si nada. Las cabronas tenían un orgullo y abrir las patas para chichar era, no imposible, pero tenías que tener buena labia para el penco clavar, pero dar el culo era zona de peligro. La última frontera. Bastión impenetrable. Rompérselo era una misión imposible que todo hombre, que quería roncar de de ser el máximo bellaco, tenía que joderse para lograrlo. Pero ya no es así. Tiempos que se fueron. Ya no existen.

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Si hacemos una comparativa con las mujeres del siglo 21 podemos notar que dar el culo es algo común. Es un combo completo, como ordenar un Whooper doble carne, con papas y refrescos. Dar el culo se volvió alternativa. Rotativo. Te doy chocha, 5 minutos y luego culo. Lo normal. Un estándar. Todas las parejas se revientan los culos. Hasta normal que le metan el dedo al novio. Las mujeres no respetan su “Tira Peos”. Ahora el culo de cualquier cabrona de 18 a 25 es un hoyo negro. Como tirar un hot dog por un pasillo. Las muy cabronas se vivieron la película. La industria porno les iso pensar que 16 pulgadas de miembro masculino por la retaguardia es lo normal y se lo creyeron. He visto más porno de sexo anal que de sexo crical. ¿Estoy en contra del sexo anal? No. Al contrario. Lo defiendo. Creo que es rico. Me encanta meter el bicho, sacarlo con mierda y ponerla a mamar como todo buen cristiano que se respete a sí mismo. Pero no le veo la gracia a que todo se me de tan fácil. Chichar y darle por el culo a una hembra ya no es ni justo. Es como ir a pescar con dinamita. ¿Dónde está el reto? A la mierda.

¿Y qué me dicen de esa obsesión de los hombres últimamente de solo querer meterle la polla a las mujeres por el culo? Oye mi hermano, yo te digo una cosa. Si tu tienes una novia y solo quieres darle por el culo, puedo pensar que es por evitar los hijos, normal, pero si estás casado y solo le quieres dar a tu mujer por el culo y solamente el culo tengo noticias para ti: Eres pato. Si loco, eres maricón. No te diste de cuenta pero lo eres cabrón. Si te pones a ver la única diferencia entre el roto del culo de una mujer y el roto del culo de un hombre está en que uno tiene de frente una raja y el otro un bicho. That’s it. Pero si le tomaras una foto a un u otro es el mismo. El culo (de mujer) es una droga que si no te sabes controlar no podrás diferenciar el culo de JLo del de Abel Nazario y mira que ese sí que sabe de culos.

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¿Moraleja? No seas tacaño contigo mismo. Hombre que me lees. Cuida donde metes la pinga. Dios le dio cabeza a tu bicho para que la pongas a pensar. ¿De qué vale darle trato preferencial al ano de tu jeva y olvidarte de que ella tiene otras zonas más dispuestas al disfrute de ella y tuyo por demás? ¿Qué pasará luego por tu mente? ¿Tríos Hombre-Mujer-Hombre entre tus compañeros de Taco Maker rotándose tu novia y ver como tu pana te encaja la matraca por el recto por accidente? ¿Y qué me dices tú, mujer? ¿Cuándo le darás otra vez cariñito a tu culo? ¿Cuándo te armarás de coraje y dirás a viva voz “¡Mi culo! ¡Tu Premio!”, entregando ese hueco mal oliente a aquel que realmente se lo merezca. Aquel que se jodió pagándote cenas en Chili’s, te puso a dormir en las mejores camas del Motel Tío Flor y te compró los peluches Sad Sam que tanto te enamoran. A mí me enseñaron que uno atesora más lo que uno ha trabajado que lo que a uno le dan. Ponlo en práctica, bicha o te mato.

Nada bellezas, con esas les dejo, para que mediten, reflexionen y compartan estos bellos pensamientos míos con aquellos que aman. Recuerda, tienes dos ojos, dos, brazos, dos bolas, dos gajos pero solo un culo. Atesóralo.

Te odio pero te amo, Señorita X

Yo soy una persona agradecida con lo que tengo. Lo digo en serio. Yo trabajo para lo que tengo. No soy un cabrón mal agradecido. Porque trabajo para lo que tengo puedo cómodamente decir que lo que tengo me lo merezco. No suplico en el amor. Yo trabajo el amor. Yo soy cabrón. Soy la ostia. Ahora bien, también reconozco que no soy perfecto. Si fuera perfecto tendría una relación ultra cabrona con la puta que me gustaba en escuela superior y tuviera la labia tan cabrona que la muy pendeja me estaría pajeando con su lengua, boca y dientes mientras escribo este post. No soy perfecto. Soy una persona abstracta por ende nadie me está mmando el bicho hora mismo. Cometo errores, busco personas imperfectas. Creo que eso es parte de lo que le da creatividad al amor: las imperfecciones. Para perfecciones mejor me veo al espejo. Ahí puedo ver un perfecto cabrón e hijo de puta pero no un perfecto amante. Sorry, me jodí.

En el camino en mi vida como mamabicho del amor (no literalmente un mamabicho, no mamo bicho) me he encontrado con múltiple tipo de mujeres. Soy un hombre con un gran conocimiento y experiencias sobre mujeres y les digo, jamás se puede conocer a una mujer por completo. Estás con una cabrona y te dejan o la dejas y sigues con otra con otra y con otra y jamás puedes decir que la conociste de pies a cabeza. Las mujeres son tan diversas como los impactos de bala encontrados en la masacre de La Tómbola. Son especímenes únicos, especiales y todas las pendejas tienen algo que las hacen especial… a su manera.

Hace unos meses atrás conocí tremenda persona especial. A fuego. Chula. Una persona que me movió el piso. Que roquió mis medias y las usó para colar café llamada… bueno, llamemosla Señorita X. Señorita X es una mujer de lo más particular para no decir extraña. Tiene unos gustos extraños por la moda. No es que sean gustos feos. No es una cabrona desempleada que bebe por ahí y janguea en Canton Mall con sus licras verde fosforescente. Es una tronco de hembra especial. Ella implanta su moda, su estilo. Señorita X es perfecta; a su manera. Pero eso no deja de que se comporte como una mujer… una mujer que jode con cojones. ¿A qué me refiero con joder?  Sencillo.

Señorita X es una mujer que, entiendo yo, joderte es supasatiempo, un arte por decirlo así. Ella sabe que eres un tipo asqueroso caballeroso no obstante le importa un bicho. Ella sabe por donde más te duele y es por ahí. Porque eres un tipo tolerante, y que por quedar bien te guardas los corajes e iras. Recuerdo muy bien la vez que la muy “soromambiche” llendo a Walmart a hacer una diligencia (tu sabes, la compra de la semana) me hiso un comentario mientras la tomaba apasionadamente de la nada. Me dijo “Merdo, me abochorna andar contigo y ponerme más bonita por tu forma de vestir”. Me dijo la chica que mis gustos eran tan mierdas como los temas de mi blog. No sabía si estar alagado o comprender todo esta pendejada como un sarcasmo.

Otra ocasión estaba bien bellaco con la pinga como machete amolao en plena zafra y ella, amorosamente me dice “Merdo, (sniff),  … ee… tus tenis apestan a pies” el pingo se me encaracoló. Menos mal que no estaba metiendo pinga, pero esa mujer totalmente me bloquió el pingazo. Un golpe bajo para una noche de sexo . ¿Y qué me dicen de la vez que me dijo cuando la llevé a trabajar que yo tenía un aspecto de “un desempleado que bebe por ahí”, I mean, what the fuck, chica. ¡lo de desempleado me molestó!

Pero la mierda de acaba aquí. La cabronería está rampante dentro de Señorita X y como tengo una relación de amor y odio con ustedes hijos de puta, quiero crear aquí una lista de cabronerías que Señorita X me dijo que de seguro una cabrona como su novia, mujer, amante, corteja o puta de turno le habrá dicho y le ha apretado los huevos de seguro.

  1. “¿Usaste el jabón de la ducha?” No puñeta, me bañe con pétalos de rosas y por eso huelo tan rico.
  2. “Tus tenis apestan bien cabrón” Coño, los tenía bajo mis pies. A pinito no iba a oler.
  3. “¿Tu me estás diciendo embustera?” Puñeta muja, que piense distinto a ti no significa que te diga embustera, coño.
  4. “Recoge la ropa” ¿Podrías esperar a que chiche primero, mija?
  5. “¿Ya hiciste tu trabajo de la universidad? Siempre lo haces tarde…” Tengo 4 puntos en mi Doctorado. No necesito ese tipo de regaño.
  6. “¿Comiendo eso? Así no puedes pensar en rebajar.” Cuando me meto un Whopper Triple Carne a las 12 PM esmayao’ lo menos que pienso es en mi salud.
  7. “No me abras la puerta del carro y aranca a prenderlo” Cortesía y caballerosidad pal’ carajo. Luego se queja el día que no se la abro.
  8. “Me incan los pelitos de tu cara cuando me besas 😦 ” Yo no se de qué bicho ella habla, tengo mierda en el rostro. Creo que se confunde de macho.
  9. “No apagues el abanico. Sin el no puedo dormir”. Mire puñeta, para qué carajo tu quieres un abanico si el cuarto está más frío que la sonrisa de Miguel Cotto.
  10. “¿Te llevaste la toalla? Llévate la que es. No me gusta que cojas la mía”. Cosa que más me encabrone que eso. Es solo un pedazo de tela para secarte. Coño es una toalla. Dame la tuya y que se joda, es lo mismo.
  11. “Recuerden limpiar todos los platos y ponerlos a fregar. No se limpian solos (mirando a uno)”. ¿Pero qué carajo es esto, puñeta. La Santa Inquisición auspiciada por las Ollas Lifetime?
  12. “Tu carro parece un vertedero municipal, ¿cuándo puñeta piensas recogerlo?”Mire mi hermano, lo recojo cuando me salga del forro del webo. Es mi auto, mi responsabilidad, mi vertedero. Si me gusta vivir como Cochino Basurón es MI VIDA. ¡Respéta mujer!

Les digo, esto está cabrón. Es una mujer que te jeringa hasta por el más mínimo detalle. Siempre viendo, observando todos tus movimientos para buscar la forma de sacarte de tu casillas. Busca buyas, problemas, quiere llevarte la contraria. No hace falta de que te coja con una chilla o algo así. De verdad, no vale la pena. Te jode como si tuvieras una. Es como que un esfuerzo sobrehumano a verte encabronado. ¿Por qué ella lo hace de esa manera? No tengo ni puta idea. Quizás es que la jodieron en toda una vida y ahora ve a su amigo inexistente, Merdócrata como aquel ser por las cuales desquitare…

O quizás no. Quizás es una mujer que simplemente es precavida con lo que tiene. No quiere que nada se le joda pues quiere que ese hombre que tiene, así sea tan pero que tan imperfecto como yo sea alguien especial en su vida. Lo cuida mucho, tan mucho que puede encabronar a veces, pero que te cuida mucho aún así. Toda una personita especial.

Yo de ella personalmente no me quejo mucho sobre sus tratos. A pesar de ser una trolera de a conveniencia es a menos una mujer que quiere, mima, se deja querer. Es de esas mujeres que se ganan el corazón de uno. Como cuando tienes un cachorro que te come las tenis y te los hace miera y cuando le vas a dar con el periódico te pone esos ojitos de cabrito degollado que te serena al instante. Te da paz. Eso es lo que pasó con Señorita X. Una hembra que está dispuesta a ganar siempre y como mucho empatar, pero perder jamás.

¿Pero saben una cosa? Hay algo en esa mujer que me atrae. El aspecto de que no sea una mujer sumisa y que siempre está constantemente jodiendo por lo que cree y que se va hasta de culo con su línea de pensamiento me atrae. Porque no hay nada más charro que andar con una mujer que te diga si, si , si a todo lo que digas solo por el mero hecho de que seas tu. Una mujer que te dé el culo de la primera sin poner un poquito de resistencia ni nada. A mí me gusta que se me pongan brabuconas. Cabronas. Bichas. Que se den a respetar. Esa es la mujer que sabe como reaccionar en momentos difíciles y que estás seguro que no importa donde esté le partirá la crisma al primer welebicho que se quiera zafar con ella. Yo por eso agradezco a la vida por haber conocido a Señorita X. No hay necesidad de cambiarla. ¡No está defectuosa! Y puede que tenga una relación cuasi-masoquista co ella… ¡Pero me encanta! ¡Me llena!

Nada como meter pinga con una mujer que tiene el control. Una mujer que sepa ponerse en su sitio. Porque no hay nada más saludable en una relación que jugar seualmente a que yo la estoy violando y ue ella trata de defenderse de mi trapo de pinga. Eso, mis amigos, es algo que me llena. Es algo que me dice que mi chica, indirectamente, me ama. No me lo dice porque le estoy dando de la que envicia y no de la que enchula. Porque ella aún posee un pedazo de corazón dentro de esa maraña de orgullo, cabronería y jodedera.

Yo voy a tí, Señorita X. 

Te odio pero te amo

Treintonas: Las “undead” que adoramos

Saludos a ustedes, basuras de la red. Les habla una vez más el híbrido de hombre y mierda que le pone significado a sus miserables vidas, obviamente, su pana, Merdócrata. Durante esta madrugada fría como mojón de foca me daré a la tarea de llevarle a ustedes un tema de esos importantes para la superación y exaltación de la mente humana. Hoy, caballeros, damas que me leen el tema a tratar será la cruda realidad que vivimos hombres de pelo en pecho. El establecer relaciones con mujeres treintonas.

Me cago en tu madre, las mujeres cumplen años. El deseo reprimido que deseamos todos nosotros el cual consta de darle pinga a esa puta de cuarto año que tantas puñetas nos hicimos llega a su fin. Tu sabes, la highschool es para losers y la verdadera joda es en las etapas  universitarias en donde te encuentras con este paraíso de mujerones veintonas que ya tienen ese crico que les bota fuego y andan locas y relocas con eso de querer chingar y meter mano. Yo era universitario. Estudie en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras aunque no lo crean. Era un loser pero me importaba un bicho. Era universitario. Todo lo que quería hacer en la vida era ligar mujeres y recrear por mi cuenta lo más cercano a las películas de Revenge of The Nerds en donde las mentes más inteligentes se dedicaban a no otra cosa que ligar culos (de mujer) y masturbarse con furia pensando en mujeres inaccesibles para ellos. Ya tu sabes, una bellaquera constante. Pero las cosas no son como yo esperaba.

Mi paraíso femenino no se volvió ninguna otra cosa que expectativas frustradas. Si, era cierto que el 90% de las putas (les digo “putas”  a estas cueros, con cariño) estaban mas duras que el puño de un loco, las muy pendejas no compartían conmigo las ganas de intercambiar fluidos, chichar, tu sabes, nada de eso. Las muy pendejas lo que estaban esperando era un buen profesor que prometa darles un trabajo de buen promedio para ellas darle su crica de buen promedio. Yo no soy profesor y mi pinga no es promedio so que me jodí.

Pero todo esto cambió luego de años de auto-entrenamiento para desarrollar las artes de la Coproescritura (patentizado por este servidor) en donde me enfoqué en las habilidades de hablar y escribir mierda en las redes sociales y baños de gasolineras que fue que descubrí el tesoro de lo que es la mujer treintona. La mujer treintona es una mujer bastante particular. Es una mujer de por si más decidida y con los pies firmes en la tierra. Yo conozco muchas, he chichado con decenas de ellas y hasta compartido sentimentalmente y les puedo decir que es la mujer perfecta para los que quieren tirarse la soga al cuello y desean afincarse. La mujer treintona ya es exerimentada. Ojo, mujer experimentada no significa que le quepa un poste por la crica. No, no es eso. Lo que me refiero es que es una mujer que ya ha lidiado con múltiples líos amarosos ya. Que si el muy cabrón del ex la celaba, que si gorduras, que si les han pegado cuernos o, como me dijo una loca una muerta en vida una vez, que no bajaba la bacineta luego de mear su chico. ¡Qué cojones!

Si, son mujeres que los años les ha dado malicia y las ha hecho inmune a muchas cabronerías que hombres de ventitantos les gastaría a una veintona y tendrían un “success”. Digo, no es que sean inmune a todo porque seamos honestos, hay unos merdócratas de la vida que saben dónde dar el tiro. Son mambichois que me leen a seguido y que están con las escuelas amolás. Pero el hombre promedio no tienen chance casi nunca de cogerlas de pendeja. Ellas saben. Son jovenes pero son listas… ¡Algo que rara vez encontrarás en una mujer!

Eso si, quedas advertido de una cosa. las mujeres treintonas son mujeres que a duras penas puedes conseguir sin hijos, sin un divorcio en las costillas, vírgenes y con tiempo libre. Es algo así como una penitencia que Dios le dio a estas cabronas por ser sabias a tan joven edad en cambio a los hombres que en sus trintas puedes verlos con o sin hijos y jodiendo o tranquilos por ahí. El hombre de por sí es un abandonado social no importa las edades que tengan. las mujeres treintona en su mayoría ya se cansaron de la joda constante y se recogen muchísimo más rápido que nosotros.

Es como comparar a Katie Holmes con Manny Colón. El hombre siempre salvaje, el león de la selva que más chicha, la mujer más atenta a su día a día, más meticulosa y pendiente.

Es el mundo que nos ha tocado vivir, el mundo absurdo en donde nosotros los hombres si queremos tener un poco de calma en la cama y en la mente tenemos que abrirnos pasos a estas Madre Teresas de Calcuta. Darnos la oportunidad con esa psychobilly llena de tatuajes, piercings,  madre, hermosa, amorosa, recordando por siempre sus jangueos de juventud pero ajustada a su realidad… es la mujer para uno dejar de ser macho y ser hombre.

Para esas zombies treintonas que aún gustan de amar (inclusive al más mierda de los hombres)

Cromosoma 21 mis putos futuros hijos

Mi gente hoy ando trasnochado esta madrugada luego de empeparme con un medicamento que ni recuerdo que culo era con alcohol para poder dormir y me siento tan pesado y tan pendejamente mal que deposité el culo en esta silla para poder contarles a ustedes de una mierda que me pasó a mí años atrás a principios de los noventas. Esta mierda me vino a la mente gracias al puto sueño que tuve mientras dormía y que aprovecharé en estos momentos para poder contarles la historia de lo que me pasó a mí, no en el sueño, el sueño fue bien pendejo, sino lo que pasó realmente en ese período de mi vida tan echado a perder en donde su amigo inexistente Merdócrata hacía de las suyas antes de que internet fuera lo más cool y radical en Puerto Rico.

Primavera 1991, todo estaba cool, o al menos eso pensé yo. Rosselló se perfilaba como candidato a la gobernación de Puerto Rico, nuestra isla era una bomba de tiempo de maleantes a punto de salir a brote, las chicas empezaban a chichar como güimos desde las escuelas intermedias, el underground y hablar de culos, cricas y bicho era normal en la música y los nenes colgaban cintas en las ramas de los árboles para crear un “arbol de la esperanza” esperando que los soldados que iban a Iraq regresaran con vida (y con el bicho sin anthrax). Yo, estaba en ná, pero cuando no. Siempre en la mía, buscando hasta por debajo de las piedras a la próxima chica pa’ yo mandarle bicho. Estaba bellaco, quería chichar. Tenía esa mierda de que siempre me levantaba con el bicho parao’ y aunque me jalaba una casqueta matutina para resolver como fuese, siempre tenía la mierda de no quedar satisfecho y entonces es cuando tenía esa necesidad de salir de mi apartamento, prender el carro y buscar por ahí la jeva más puta que pudiera conseguir.

Soy un tipo labioso. Creo que es una de las cosas que a mí más me cualifican. Puedo tildar de puta, cochofle y cuero a una mujer y más bellaca se pone la cabrona. ¿Por qué? No sé. Quizás es que mi bicho se marca tanto por encima del pantalón que ellas le hacían caso omiso a lo que decía mi boca y escuchaban más a mi pinga y esta pinga lo que decía era “puta, te quiero partir”. Creo que eso fue lo que pasó cuando conocí a esta chamaca en una gasolinera. Uff, ¡Pero qué hembra! Una chica ahí petite en su punto, con unos cocos bravos y redonditos, mahones Pepe que dibujaban un nalgaje cabrón, cabello castaño largo y lizo, ojos café achinaditos.  Puñeta, que tronco de hembra. Empecé a hablar con ella y eso y ella me menciona que ella trabaja en esa gasolinera hace unos meses porque necesita costear el pago de su carro porque estudiaba para algo que no me acuerdo si era Administración de Empresas o Contabilidad… una mierda ahí. La cosa es que la invité a salir par de veces. La tipa no era una cosa de otro mundo, pues no era una Miss Universo ni una cosa por el estilo. Digamos que una girl next door pero con buenos atributos, yo como que la llevaría a comer mantecados o algo así, supongo.

El tiempo pasó y ya me asqueaba ir al cine y le dedicamos mucho a la chichaera y al vacilón. A la tipa le metía el bicho con gusto y ella siempre me pedía más. A veces ella cogía el bicho mío y lo ponía directamente en su hueco anal para que se lo emburrara. Cosa cabrona, pero más cabrón era el ver a ella sacarse el bicho mío de su culo y volverlo a mamar. ¿Uff, a quien no le para el bicho esto? No me podía quejar del sexo, de eso estamos claro. Pero poco a poco el sexo llevo a otras cosas y esta tipa no era de esas que solo quiere chichar y ya sino que estaba empeñada en que tuviéramos algo más allá. Es algo que no tengo en mis planes casi siempre que meto pinga a una mujer, pero qué carajo, una mujer que daba el culo quizás valía la pena. Aparte era los noventas, eso de mujeres dando el culo no estaba aún de moda. Anyway, la historia sigue con esto de que ella quería que me relacionara más familiarmente y que tuvieramos una formalidad de pareja, so me invita para su casa.

¡Vaya casa! Era una de esas casas con muchos cuadros y temas boricuas. Que si un Albizu por ahí, un Betances por acá, música de salsa de la vieja guardia y un afiche bien cabrón de Ismael Rivera que cubría una pared casi entera. Ella me dice que tomara asiento y que sus papás no estaban. Yo me estaba amolando el bicho, tu sabes, chingar bajo la presencia uno de los máximos exponentes del perico como Ismael Rivera no se da todos los días. Ella me ofrece un vasito con agua. ¿Agua? ¡Qué cojones! Pero lo que sea por echar un polvo. Le acepto el agua, me la trae bien fría y ella me dice que espere un momento que va a atender un asunto. Se marcha de la sala y suba unas pues su casa es de esas de dos pisos y yo, ingenuo (y bellaco) al fin pensé que se estaba preparando nuestra noche de sexo desenfrenado. Pasan como 5 minutos y de momento escucho como si un objeto de vidrio se hubiera roto y unos gritos. ¡Me preocupe! Me acomodé el bicho bien en el pantalón y subo las escaleras y sin abrir la puerta donde estaba mi chica escucho unos gritos de hombre blasfemando y diciendo “ME CAGO EN LA OSTIA NO MÁS CHEF BOYARDEE!11!, fuckin Puta!1“, quise entrar a la fuerza, no dejaría que un welebicho le hablara así a mi jevita y cuando abrí la puerta me encontré con semejante aberración de dos patas que me mira simpático y saluda diciendo…

“¿Quiéres fumar?”, mi hermano para qué fue eso. Solo a mi chica se le ocurre vivir sola con semejante espécimen. Yo me asusté. Ella me lo presenta. Me dice “El es José, mi hermanito especial”. Yo no sabía ni donde poner la cara. Tenía miedo a la reacción de semejante monstruosidad. Yo te digo que nunca me sentí tan incómodo en mi vida cuando ese ser “humano” se me acercó y me dio un abrazo y un beso de cachete. ¡Trágame tierra! ¿Qué podría ayudarme a salir de esta mierda? Sencillo, los gritos de 2 voces de muchachos con un impedimento del habla. Cada uno de ellos hablando de comerse el culo el uno a los otros y mi pareja con cara de molesta.  Va hacia la habitación y qué se encuentra, imagínate, proyecta en tu corazón lo siguiente, imaginate dos de los seres más jodidos por Dios. “Personas” que era más humanitario colocarle cianuro en el bibi para ahorrarles un sufrimiento por parte de la crueldad que recibe este mundo. Hombre, yo siendo el doctor a cargo del parto de estas criaturas de mierda dejaría un revolver con 3 balas para que se llevara fuera de este mundo a esos 2 putos hijos hijos que jugaban Ninja Gaiden en el Nintendo de ellos y una bala para la madre para que acabara con ese sufrimiento de traer a esas 2 bestias de la noche en el mundo.

Los otros dos muchachos se podrían describir de una forma muy abstracta, eran gente que simplemente no se veía bien. Yo solo puedo utilizar imágenes para que ustedes, cabrones, tengan idea de más o menos como se veían estos cabrones.  Uno de ellos se parecía al malo de Robocop cuando le calló tóxico y quedó hecho mierda y el otro hijo de puta a Toxic Avenger.

 

Tu me entiendes, yo no me sentia cómo con tanto adefecio a mi lado. 3 bestias horripilantes emparentadas y pasándola cabrón. El distrofiado que gritaba por los Chef Boyardee entro a la habitación de los hermanos físicamente descojonados y se puso a obligar a sus hermanitos a que le diera breik de jugar también, y yo parado en una esquina de la habitación mirando lo que estaba pasando mientras que mi chica estaba preparándole Chef Boyardee a su hermano en la cocina porque el cabrón estaba muy selectivo. Vi entonces algo que colmó mis límites, inclusive las del merdo. Uno de los chamacos se puso como loco, viendo a su hermano tratando de pasar una de las tablas de Ninja Gaiden y se puso no se cómo, como que bellaco y se bajo los calzones y comenzó a tocarse la matraca y el otro hermano empezó a hacer esa mierda y el que estaba jugando se le estaba parando el bicho y yo como que ok, pérate, en este cierculo de cromosomas descojonados y patería incestuosa yo no cuadro, e hice algo que jamás hago: medité.

Pensé cómo culo sería mi vida con una chica como esta en donde yo tendré que hacerme responsable de estos tres sub-humanos cuando sus papás fallezcan. ¿Merezco vivir la vida así? Con un miedo a preñarla y tener hijos propios que me salgan tan descojonados como sus hermanitos de mierda? Yo no quiero hijos feos, fuck, pal carajo los hijos, yo no quiero un embarazo no deseado y el nene que tenga sea más feo que una cagada en Dios en Viernes Santo. ¡Deja eso! Yo soy Merdócrata, el escombro #1 en la red pero en esa década yo era Merdócrata, el escombro #1 de Bayamón que valoraba el bicho y sus espermatozoides con mucho recelo. Así que no pude más, mi mente me traicionó. Decidí que lo mejor era irme de allí. Baje las escaleras, la vi a ella por última vez. Estaba calentando los putos espaguetis y el bicho se me paraba. Pero no puedo hacer nada más. Hice un retrato mental y lamenté no decirle un adiós. Un deseo. Un te quiero. Simplemente abrí la perilla de la puerta que me llevaba a ese mundo exterior y escapé a la realidad.

Hoy por hoy no recuerdo en qué parte de Bayamón es que sucedió el evento. Una gran casa blanca en la Urbanización Estancias de Cerro Gordo. Si, creo que allí fue. Si conoces el lugar, revisa, ten cuidado, aún no sé si sigue ahí. Yo no quiero volver. Me pregunto si aún llora mi partida mi querida.

Quiero olvidar…

Días después tomé un avión y a Barcelona me encomendé. Una noche olímpica de sexo desenfrenado y crica hispánica encontré.

Pero eso, mis amigos, eso es otra historia…

 

Carta de Odio a La Mujer Caballo

Hola a todos y todos lo cabrones que me siguen en mi mierda de blog. Aquí como siempre el maldito de Merdócrata para hablar las cosas como son. Porque así las siento. Hoy es un día bastante especial para mí porque estaré disfrutando de los placeres carnales que solo una tremenda hembra te puede ofrecer. Ustedes saben, yo siempre chichando mucho. Ustedes ya conocen esa faceta de mí. Hombre boricua, rostro de mierda, bicho enorme, you know. Estoy cabrón. Un polvo jamás me falta porque yo siempre he sido así, con el bicho dulzón. Cuando camino por las calles de Bayamón a visitar a jugar briscas por casa de mi pana Manny Colón las mujeres se me quedan viendo la maceta por encima del pantalón y de reojo noto como se pellizcan los pezones las una a la otra. Tanta concentración de bicho dentro de mis pantalones les hace palpitar la crica.  Pero hay una cabrona que la crica no le ha dejado de palpitar desde que la dejé como la puta que es y me refiero a la Mujer Caballo.

¡Oh Mujer Caballo! Aún con ganas de joder. Resulta compañeros que la muy cabrona ahora anda en un mood de stalker que no la aguanto más nada. Te explico. desde que se enteró de que ya no soy el mismo tipo aquel que podía soportar una mujer horripilante que no supiera chichar y queme exija un polvo decente cuando darle un pingazo a ella era como una tortura tala Hola cabrona. ¿Cómo estás? Espero que bien hija de mil putas. Últimamente me la he pasado cabrón en la vida. He visto mucho porno, de enanas y viejas petardas, he gastado mi dinero en rellenos de papa por todo puto Comerío y me tiro peos y me arropo para darme el gusto de tener la primicia de olerlos yo mismo. Le he dedicado a pensar y reflexionar sobre la cabrona Mujer Caballo y mierda, qué puedo decir, les tengo que contar que es la más puta de las mujeres.

Pero no es una puta buena, sino una puta mala. De esas que no quisieras tener en tu vida por vergüenza ajena. Porque ser puta no es malo, malo es cuando eres puta, cabrona, perra, sucia, bicha etcétera, toda esa mierda dentro de una misma mujer. ¡Hay puñeta! No sé ni como escribo toda esta mierda mientras no golpeo una pared. La muy puta quiere regresar conmigo. Extraña este bicho. Porque mi bicho es grande, hermoso y venoso. La cabeza siempre colorá y tronco firme. Esto es el mayor placer que puedo darle a una mujer. Pero tu, Mujer Caballo, no lo podrás disfrutar más. Creo que te hice un favor más que otra cosa. Me siento como Bruce Willis en Armageddon, sacrificando el bicho contigo. Deja eso. Yo me merezco algo más que tu, perra enferma. Cabrona, tu lo que pasa es que te enchulaste de la maceta pero no del hombre. ¿Y sabes qué? Te pderdiste una cosa espectacular. Yo soy algo más que bicho, Mujer Caballo, yo tengo sentimientos. Yo soy un cabrón que no solo lo mete por meterlo ni te destrozo el intestino sol por sentir el placer de verlo sangrar. Ninguna mierda de esas. Yo empeño mi corazón.

Empeño mi corazón, mi cuerpo y mi alma para que puedas tener frente a ti un hombre especial. Un hombre que rompe la expectativa de lo que es un hombre cualquiera. Conmigo tienes el paquete completo: Bicho y corazón, más bicho que corazón pero aún así tienes mi lado sentimental. Porque yo soy un tipo así de cool y radical. Porque si por mi fuera tuviera todas la mujeres del mundo y todas las que me siguieran en los Twitter o Facebook estarían desnudas lambiéndose las cricas y agarrándose las tetas por tal de complaserme y verme totalmente satisfecho. Soy un cabrón, soy un bellaco  y la droga del bellaco es la bellaquera. Pero yo me auto-regulo. Estoy cabrón. Yo me sacrifico para no llegar a ser un “Sex Offender” de la Blogósfera Boricua. Me sacrifico para que tengas en mi un ser… irresistiblemente sensual. ¿Cuántas cabronas quieren un hombre como yo? Muchas. ¿Qué muchas? ¡Todas! Pendeja y tu, tu Mujer Caballo, no sé qué mierda pasó por tu mente que pensaste, o creías que yo soy como una de esos animales que cabalgas, de los que pones el culo encima de su lomo y diriges a gusto y gana. Pero te equivocaste. Lo único que pudiste cabalgar fue el bicho mío (y mal por cierto) y bicho dirigiste tu, YO TE DIRIGÍ y la mierda es que perjuras y juras que tuviste el control de esta relación. Por eso es que te boté como la bolsa de mierda que eres y siempre fuiste y gracias a Dios o al Diablo que caí en cuenta y no cometí el error de convivir contigo o de peor aún, casarme, wákala. Tendríamos uno de los nenes más horribles del mundo. Ya me lo imagino, mitad mierda, mitad caballo. Completamente espanto. ¡Uy deja eso!

Aparte de todo eso un sexo mierda, en donde yo tuve que estar haciendo de tripas corazones para poder lograr al orgasmo. Que si te lo metía te dolía mucho, que si te lo meto más de 2 veces en la noche llorabas y decías que “Yo no soy así” porque en tu poco seso piensas que más de un polvo en una noche te hacía sentir como una puta; el no tragar leche porque decías que solo las cueros hacen eso y el culo no te podía ni rozar por el meñique porque decías que era “contra-natura” fueron factores que me hacían sentir un asco de ser humano, porque dar el culo (si eres mujer) es una bendición. Pero tu pendeja, te empeñabas de que no, por ahí sale la mierda y más nada. Que se joda. Si es roto, se puede llenar. Pero cuando decidiste el no besarme, porque te daba cosa el besar mientras chichábamos… oh Dios… oh Dios… ¡Bésame no seas puta!  Un beso mató nuestra relación. Lo sabes. No pude soportar más el tener conmigo una muñeca de trapo por mujer. Hacerme la puñeta y venirme encima de una frisa al lado tuyo era más placentero que estar contigo. Te dejé pa la mierda. Lloraste, suplicaste, me pedías perdón, viajabas de tu pueblo a Bayamón a pedor cacao, pero bicho, es, contigo si que no.

Ahora me cuentan que jangueas con tus panas y te puteas. Te das 3 traguitos de güaynabicha de esas que ustedes se dan: perrier con alguna mierda y se quedan ajumás, y para qué, para ponerte a chonquear y hostigar hombres que janguean con sus novias. ¡Puta te van a dar! Ya me lo contaron todo y verguenza te debe de dar. Tienes suerte que no te partieron la madre porque el que te la hiba a partir es pana uña y carne de Merdócrata, el mismo que no le paras ya la tranca. Y por respeto a mí aún es que conservas tu inmundo, cochambroso y sucio rostro. No se si te negaron un favor. Quizás de esa manera tendrías un rostro más reluciente. Me lo dijeron todo y me lo negaste. “No que yo no intenté besar a nadie” no fue lo que escuche, sino que te refugiaste en un “no me acuerdo”, pendeja, eso tu ni te lo crees. Una amiga mía pasó un mal rato por tu culpa y casi le cuesta una relación. Deberían hacerte un Sho-Ryu-Ken al estilo Ken Masters y mandarte a la fukin Luna a ver si sales de mi vida para siempre.

Te confronté, lloraste, me mandaste mensajes de texto pidiendo perdón. Le suplicaste a mi amiga que no le dijera nada de ese contratiempo pero ya es tarde. Ya lo sabía todo. Bros Before Hoes tu lo sabes. Amigos primero que las putas y fuiste parte de la redada. Porque los panas se protegen de cabronas vividoras como tu. De vampiras de energía que lo que quieren es succionar el vivir de uno y tu, ni el bicho me succionaste bien.

Porque el corazón de un hombre se gana más que con símbolos de dólares, se gana con tener una buena hembra. Una hembra que te bellaquée todo el tiempo,que le demuestres interés, que te complazca en la cama, que te de disfrute, placer. Que dé el culo y gima y te mire a los ojos y te diga “Te Amo” mientras le partes el intestino y te le vienes adentro. ¡Apréndelo!

¿No que eras la más “guapa” de las mujeres? ¿Tienes miedo? ¿Estás cagá? ¿No quieres escuchar la realidad? ¡Se acabó! ¡No jodas más!

Puta, maricona, ¿Dónde estás metida coño!

Higiene Fecal: El arte de limpiarse el culo

Muy bien mis panitas. Gracias por el support y todos esos mensajes de inspiración que me hicieron entrar en calor conmigo mismo, su amigo inexistente el Merdócrata. Sus comentarios de ánimo han calado en mí y me han hecho verlos a ustedes no solo como ofensores sexuales en potencia sino como tremendo seres humanos. Gracias de verdad. Mientras les hablo quisiera tomarme el atrevimiento de quitarme los pantalones, bajarme los calzoncillos y dejarme la camisa puesta porque el post que colocaré hoy está como para tener un contacto directo entre culo y silla. Si, porque es hora de hacer un post productivo para la sociedad, no solo la sociedad boricua sino de todos los cabrones que me siguen fuera de nuestro país como España, México y el Planeta Thundera.  Quisiera, si no les incomoda, hablarle a ustedes sobre la importancia de limpiarse el culo.

El culo, que viene del latín culox, el cual significa en español “segunda vagina”, es uno de los componentes más importantes del cuerpo. El culo tiene múltiples funciones. El culo es algo más que un hueco por donde sale desperdicios y semen dentro de una tripa. No señores. El culo no necesariamente es sinónimo de mierda sino que es complejo. El culo tira peos, da cariño, alimenta, nutre como fertilizante, el culo es, sin lugar a dudas la máxima muestra de amor. Como dijo cierto profeta de Bayamón, cagar es amar, y ese hueco sirve como esa herramienta de amor que tanto nos engancha a los hombres “straight” como yo. Y es por eso, porque el culo nos proporciona inumerables placeres, tenemos la tarea de pagarle con nuestra atención.

Desde los tiempos de Noé siempre ha sido una virtud darle valor al culo. El culo nos une. El culo es universal. ¿Por qué? Porque todo el mundo tiene uno. Puede que Adán y Eva nacieran sin ombligo pero un culo, hey, un culo si que tenían que tener. Y si el culo es importante tiene que ser atendido con delicadeza y por ende con limpieza.

A menos que vivas una vida célibe de mierda como la mía en donde limpiarse el culo es simplemente opcional, es importante que tengas ese culo inmaculado. Te explico. Yo como hombre, puedo soportar el tener el trasero completamente peludito, así como una lanita para que la chica duerma en mis nalgas esponjosas, pero ahora bien, yo no quisiera tener a una mujer en donde yo tenga ese privilegio (o deber) de recostarme entre esas nalgas y en la hora de experimentar y jugar al busca tesoros, cuando esté hocicando mi naríz por ese esfinter me de un cosquilleo cabrón y me de por estornudar. Sí, por estornudar, porque los pelitos del culo me hicieron cosquillitas en la nariz. Tu sabes, no es justo regar de mucosidad el hueco anal de una dama. Pero si ustedes chicas no quisieran que eso pasase, entonces, es importante que se afeiten los pelos del culo.

¿A ustedes no se les para el bicho el imaginarse a la mujer que más te gusta afeitándose los pelos del culo? Ese acto de abrise las nalgas con delicadeza y pasar una razuradora; el contacto de la piel, el esfinter y la navaja filosa de acero cortando esos vellos impregnado de mierda y sudor? A mi sí. Es por eso que entiendo la importancia de cortarse los pelos del culo. Aparte, usted se imagina que usted esté bellaco y ponga a su hembra en 20 uñas y por joder le dé por emburrárselo por el culo y gracias a que ella tenía un pelito de culo cruzándole entre el medio del joyete luego usted se monde la pinga por la misma mitad? Nada cool, ¿verdad?

Tampoco es agradable el no limpiarse el culo luego de cagar y pensar de que las nalgas esconden el roto y que por ende el calzoncillo no será ensuciado. Eso es falso. Yo lo corroboré. La mierda busca la forma de salir porque cuando uno camina se comienza a regar por todos los glúteos formando una empanada de mierda y tus calzoncillos serán como la servilleta para esa empanada fecal. Te cagaste en tu madre. Bueno, literalmente te cagaste en ti mismo, pero ya entienden la idea.

¿Y qué me dicen del uso de papel de baño? Puñeta gente si no hay algo más plasentero que rascarse el culo y olérte la mano entonces te puedo decir que no hay nada más rico que pasarte una bolita de papel de culo por… el culo. Pero no cualqujer papel de culo sino uno de los buenos. ¿Ustedes han ido  a esos lugares en donde el papel parece papel de cartón y que cuando te lo pasas por el culo sientes un hormigueo bien hijo de puta como si te quisiera comer el trasero. Es como ser violado por abejas africanizadas. No seas cabrón, compra papel pero no cualquiera, welebicho, sino esos esponjozos del osito de Charmin. Uff, eso es ley. Es como si te limpiaras el culo con una nube. Frescura al cagar.

Y por último, recuerda el nie. ¿Qué es el “nie”? Esa área que ni es bicho o chocha y ni es culo. Si no quieres dejar el calzoncillo como El Sudario de Turín es importante remojar esa área con una toallita mojadita en agua caliente. Cuidado al aplicarlo. No quieres quemaduras de tercer grado en las comisuras del ano. Eso no es cool. Pása la toallita por toda esa área para que puedas desprender toda esa partícula de mierda y granitos de maíz sin digerir que tienes ahí. Si eres mujer sabes que la distancia entre crica y ano es de una uña. Toda la mierda que no te limpies va a caer en tu jaiba. ¿No querrás que el hombre que ames te lamba la tota, se enjuague su boca con tu fluído vaginal y cuando lo veas acercando sus labios y lengua a la tuya, con sus ojos cerraditos, tu te des de cuenta que tenga los bembes de la boca como si ubiera comido una puta Nutella. O sea, hello, no hay que ser tan puerca.

En resumen, el culo es una pieza de colección que aunque todos tienen no todos están dispuestos a ceder. Mi culo es virgen pero el de una mujer (o de un marica), ya sabes que está por siempre esperando… oh sí, esperando a que un hombre de noble corazón inserte una puñalada de carne por esos senderos escabrosos y mal olientes. Si quieres que esa experiencia sea bonita y especial, el culo debes de lavar.

Ámate. Quiérete. Lávate ese culo.

Comiendo Yonyi (chocha), según Ruca Zombie & Merdócrata

Hola, aquí les habla Ruca Zombie, del blog Back In Blue y les seré sincera. Muchos se preguntarán, que es lo que agrada y desagrada a la mujer de/y cuando come “yonyi”. Es algo que no se puede generalizar. Todo depende de la chica, pues influye mucho su forma de pensar y de ser. Muchas ven el acto de “comer yonyi” como una demostración de afecto, ya sea amor o cariño, blah, blah, blah. Le gusta que le digan te amo, y frases nauseabundas. Otras, lo ven como un acto de lujuria y pasión. En mi caso, opto por la segunda opción. 
Para mi el sexo es un deseo carnal, que se debe explotar al máximo. En esos momentos uno no desea hablar, expresar cariño, ni comportarse como siempre, sino, que buscas hacer todo lo que una vez pensaste que era “prohibido” o “malo” y deseas esa satisfacción de llegar al gran O. Ese momento es el mejor, uno siente que se detiene el tiempo, es tan rico que no encuentro palabras para describir esa sensación. Pero, lamentablemente no siempre se logra.

Hay muchas cosas que pueden afectar el tener una buena “comía de yonyi”. El ambiente, la pareja, el stress, los problemas, el mood, el cansancio, etc. Más aun, que un hombre no sepa como satisfacer. Hay cosas que a la mujer no le place en nada, el hecho que lo veas una porn movie y la chica de la movie parezca estar gozando, no significa que así sea. Helloooo! No es real! Es una movie, por lo tanto, es solo actuación.

Por ejemplo, la llamada “rusa”, mire pendejo, que carajos le place a una mujer eso? Sabes lo que ella piensa en esos momentos? Esta loca por reírse, si ella estaba trepando paredes, lamento decirte que en esos momentos esta loca por que termines y dejes de hacer el ridículo. Qué será lo próximo? “Mami, dobla el codo, me quiero pajear en tu brazo”?

Muchos hombres creen que son unos bárbaros mamando, jaaaaa me muero! La mayoría son un fracaso total! En lo personal, no me gusta que bajen al pozo, para qué? Pierden su tiempo. Son muy pocos los que saben hacerlo. Eso no es carne ok! No se masca, tampoco una barra de chocolate Cortés, no se guaya. Si tienes cañones, te dejas bigote o barba, por amor a Dios, se delicado. Para ser un Pro, debes practicar con un mangó o con una quenepa, así es que se chupa. Es una combinación entre el arte de lamer el mantecado de una barquilla y chupar una quenepa o un mangó.  Pero el colmo de todo esto es, que el chico quiera que la chica succione, pero el no baja ni pa Cristo. Esos si que es tener más cojones que un bosque de penes!

Meter el dedo. ARGGGGG! A muchas mujeres nos desagrada! Solo raspa y molesta. Entiende que nos gusta que nos toquen x encimita, u know, donde esta el clítoris. Si desconoces y/o tienes dudas, te puedo hacer un mapita o busca online. Debe ser suavecito y de movimiento circular.

El foreplay es importante, nada vuelve mas loca a una mujer que la rocen y que sepan como complacerla sin penetrar. Pero si el chico quiere tener todos los beneficios sin dar nada a cambio, no way baby! Lamento decirte que la chica lo descartará. Eso tiene que ser 50%/50%.
Sin duda alguna, hay detalles que influyen y permiten que una mujer sienta que esta viajando a las galaxias. Que la provoquen, suaves besos, una buena mamada y que el chico se sepa mover sin ser un salvaje. Definitivamente son requisitos para que una “comía de yonyi” sea explosiva e inolvidable. 

Versus

Hola hijos de mil putas. Aquí su amigo inexistente Merdócrata para abundar sobre el escrito de Ruca Zombie en el cual acabo de leer y ahora creo que me toca desfogarme. Bueno, ella habla de el hombre y nos regaña como la mujer qu es. Bueno, que se puede pedir. Por algo dice las cosas. Pero igual aquí en este momento no hablaremos sobre quién es el que tiene más cojones en la relación o sobre qu;e es lo que está bien olo que está mal. Pal caraj eso. Expliquemos a las mujeres cómo es el sexo según Merdócrata, representante de todos los hombres de Puerto Rico e Islas Virgenes, y todos los hermanos latinoamericanos que nos casqueteamos a nombre de las chicas punk.

Bueno, primero que todo tengo que dejar claro que yo como individuosoy un tipo que adoro el sexo. El sexo para mí es como la gasolina que enciende mi espíritu. Mi bicho al pararse es como un “thumbs up” a mi vida sexual, diciéndome “¡Adelante Merdo!” y así lo veo. Aprecio el sexo puesto que es la mejor forma de demostrar amor a la persona que le interesas. Esa mierda de que el sexo no lo es todo, mire coño, eso es mierda, el sexo LO ES TODO. Sin sexo las cosas se joden. Punto. Finito. El sexo es necesario para que una relación sea única y exitante. A mi me gusta chichar. Me gusta chicharme a mis gebitas. He aprendido a desear y hasta me he enamorado (¿pendejo yo, verdad?) y nosotros como hombres canalizamos ese deseo de atracción hacia esa personita especial en la cabeza del bicho. Un miembro duro y erecto lo que te dice a ti, mujer, es que tienes nuestra aprobación.

No seas pendeja. Ahora quiero que me leas bien. Ruca menciona que nosotros los hombres somos sumamente descuidados por el hecho de que pensamos mariconamente que tenemos el control en el sexo. Yo ataco eso, yo ataco el sistema y le digo a la mujer que chicha que cuide de su hombre. Nosotros somos criaturas de afecto. Los hombres nos encantan que nos mimen y que una mujer siempre te reciba  como lo que tu eres, un cuponero hombre ganador. Te digo algo mujer… ¿Por qué carajo recibes a tu pareja con peleas? A ese pobre hombre que viene de trabajar horas arduas para llevar sustento a tu familia lo menos que quiere es escucharte hablar sobre qué tan sucio es el porque no bajaste la tapa del inodoro o dejaste los calzoncillos enrrollados en el baño. O sea, no nos trates así. ¿Por qué no mejor nos recibes con una puta babydoll negra, con las tetas bravas y sobándote la tota?

Tu sabes que eso nos pone bellaco. Nosotros somos criaturas visuales y no me pasa por la mente como es que una mujer no se digne en arreglarse para el puto momento. A mi por ejemplo me gusta las mujeres fuera de lo común y/o estándares. Digo, tu sabes, tatuajes, vegan, cabello azul, que aprecien la década de oro de los 1950’s , el cabello azul y punk. ¿Por qué? Porque soy putamente visual. Adoro una mujer así. La polla mía reboza de alegría. Pero una mujer que no destaque en un carajo eso si que no brega. Es como un bizcocho sin su buen frostin (glaseado). Puede saber cabrón pero si me lo presentan sin adornitos ni nada entonces no me motiva a probarlo y usted, mujer que me lee, desearía que yo, o cualquiera de esas escorias sociales que me leen en el blog, desería que te probemos.

Aprende a ser puta. Pero eso sí, solo copia los buenos aspectos de ser puta. No es que seas como la mujer caballo  que ni tan siquiera se dignaba de ser besada. Yo me refiero a que te empapes de las cosas positivas que tiene una fleje de la vida. Aprende a entregarte en la cama. Déjate hacer cositas. Si yo te pido el culo, dalo con gusto. Complace a ese hombre. Si quiero que me lo mamen, mámalo como si tuvieras una puta bomba amarrá en el pecho y que el bicho mío sea una puta mecha en candela y tu decidida en apagarla con tus labios y lengua. Juega conmigo. Si quiero chichar en el puto lavamanos trépate y déjate chichar allí. ¿Quiéro verte tragar mi “Man Juice”? ¿Por qué no le das la ilusión a tu hombre de que estás loca no solo de tragar leche sino de usarla como un puto facial por todo tu rostro? Déjate hacer un facial de esperma en la cara y dile “¡Gracias, bello!” a ese macho que guardó toda esa esperma aventurera por 28 años de su vida solo para morir en tu delicada piel.

¿Ves? Es cuestión de ser decidida, única, dejar de tener miedo. Pal carajo la timidez. Suéltate. Déjanos vivir nuestra fantasía. Aunque seamos unos welebichos, somos unos welebichos con sentimientos sinceros y putos.

Seamos flaquitos o gorditos, maestros o boliteros, merdócratas o escarabajos sociales de la vida, recuerda, somos hombres y nuestro bicho merece ser feliz.

Mi bicho es feliz.