Archivo de la etiqueta: comer

Quince crímenes contra la humanidad que cometes en tu diario vivir

Todo los días uno se levanta y hace lo que el cerebro le haz programado hacer: lavarte la boca, cocinar, llevar los nenes a la escuela, ir esmandao’ por miedo a llegar tarde al trabajo. Anyway, son muchas las mierdas que uno hace. Ahora bien, ¿sabías que hay errores y horrores que cometes al día a día el cual mereces ser socialmente fusilado?

hat-sticker-sm

 

  1. Pasteles con pasas: ¿Quién en su sano juicio piensa que ponerle unas pasas a un pastel era una excelente idea? Supera a la aberración de ponerle aceitunas al mismo. Todo un crimen a la gastronomía nacional.
  2. Pasteles sin ketchup: ¿Acaso eres un hipster de la comida? Déjate de mierdas, y échale la salsa roja.
  3. Hotdog sin ketchup: Una de los estandartes de la pobre gastronomía estadounidense. Un hotdog con su pan pero sin el ketchup es tan horripilante como comer…
  4. Papitas fritas sin ketchup: Como cagarse en Dios en un Viernes Santo, ingerir papitas fritas sin ketchup es totalmente blasfemo.
  5. Comer pizza al revés: Lo siento, pero las pizzas que hacen en la pizzería de tu barrio no son una Stuffed Crust.
  6. Comer pizza con tenedor y cuchillo: A menos que estés en un restaurante de la alta sociedad, luego del segundo pedazo, la pizza se come como Cristo manda, con las manos.
  7. Doblar la pizza para comerla: ¡La pizza no es un puto taco!
  8. Tomar cerveza con sorbeto: A menos que hayas nacido en Guaynabicho, no hay excusa para ésta comemierdería.
  9. Que te dé asco comer Chef Boyardee “crudos” de la lata: Hablando claro, no están crudos, solo… no están calientes.
  10. No comer los raviolis del comedor escolar: Una moda pendeja entre los chamaquitos de escuela que piensan que los raviolis del comedor son malos pero si te los comes en la casa son riquísimos. Clasista de mierda.
  11. No sentirte maricón comiendo una mazorca de Church’s: Si no te sientes que te caben un racimo de guineos niños por el rotito del culo al comerte una mazorca de Church’s  en público, nada lo hará.
  12. Lamer mantecado de barquilla en público: Te miro y me pregunto “¿Así de diestro mamas bicho?”
  13. Doritos con dip de queso: Queso con queso. Eres un genio.
  14. Pedir pinchos y decirle al vendedor que no te sirva el pan en la puntita: ¿Sabes una cosa? Eres un ser indeseable. Con pansito es que es.
  15. Evitar comer el culito del pan: Ni que el pan se le saliera la mierda cuando lo muerdes y te cagara la boca, cuando te comes un sándwich de jamón y queso. Que pendejo eres.
  16. Tener un iPhone 6 Plus con la pantalla estillá: ¿Tienes para pagar +$75 dólares en un plan de celular pero no tienes para pagar una cabrona pantalla de teléfono? Vergüenza debe de darte.
  17. Pedir agua cuando pides comida de fast food: Cabrón, no hay ninguna diferencia en comerte un Baconator Triple Carne con una Pepsi que con una botella de Aquafina. El daño ya está hecho.
  18. Decidir vacaciones en Disney: Decidir vacaciones a Disney es un clásico para los boricuas que no tienen educación y piensan que Animal Kingdom es irse a un verdadero Safari. ¿Quieres irte de safari? Ve a una ATH a las 2 de la mañana en cualquier pueblo de la isla. De seguro que vivirás la experiencia de cazar, o peor aún, de ser cazado.
  19. Quejarte del gobierno mientras haces fila en una agencia pública: Todos sabemos que el gobierno es una mierda. ¿Qué se puede hacer? No es que los gobiernos anteriores eran excelentes tampoco, politiquero de mierda.
  20. “Que te caiga como te caigo yo”: Una frase noventosa extremadamente pendeja que busca una reacción similar a “(tose) uuhh… casi me ahogo, jajaja. Eres un loquillo.” A mí me das el buen provecho o no me digas un carajo pero no me vengas con ésta mierda.
  21. Vestir con gorritas aplastadas: Te viste pendejo así en 1991. Te viste pendejo en 2012. Te viste pendejo en 2016. Pero más te ves pendejo si tienes…
  22. Gorras aplastadas con el sellito debajo: Cabrón, a nadie le importa. Solo a ti y al welebicho amigo tuyo que viste como tú, un negro de guetto frustradoque tiene el gusto como las gallinas: En el culo. Aquí te dedico ésto:

Bueno, sí, dije que eran quince y resultaron ser 22 lo cual significa que más razón tenía yo para poder hacer éste post. Considérelo una publicación que si la lees con detenimiento te servirá de auto ayuda para que no eches al desperdicio tu vida social y te mantengas en el sendero correcto. Recuerda que yo puedo llevar el burro (tú) al río pero no puedo (yo) obligarlo a beber.

Ahora queda de ti compartir esta publicación en las redes sociales. Comenta aquí, en Facebook, en Twitter o donde sea, identifica a ese hijo de puta que tu sabes que le va como anillo al dedo esta publicación y le digas a ese escombro social que no haga el ridículo porque no solo se hace quedar mal a sí mismo sino te hace quedar mal a ti también. No te dejes joder.

Compártelo. Comenta. O te mato, pero de embuste.

Eso es todo por el momento. Merdócrata OUT!

Sportman de cebolla para la polla – Luis Pizza en Bayamón

luispizzaplaceBayamón es un pueblo que se destaca por su gastronomía mierda consistente de mil y un restaurantes de comida rápida en donde ustedes puede acortar su vida según su predilección. Escoja su veneno. Hace unas semanas atrás me dí a la tarea de romper un poco la dieta que tengo pues quiero adelgazar mi mastodóntico bicho y me dí una ronda por todo Bayamón buscando un sitio para entrar en pecado gastronómico. No andaba solo, andaba bien acompañado de una buena jeva y quería complacer de una forma tal que me jartara yo y no se sintiera ella chipi pensando que la llevaba a un sitio mierda pero tampoco quería impresionar demasiado para que ella pensara que era un tipo de torta así que descarté Martin’s BBQ como sitio “barato” e Ichiban como sitio fino y decidí irme por el punto medio. Me lancé a Pizza Hut de Forest Hills, Bayamón.

Pizza Hut es un restaurante de Pizza. Por si no lo sabían. Allí he comido pizza en pasadas ocasiones y pensé que si compraba un surtido y una pizza vegetariana estaba listo para llevar a esa potranca a la cama. Yo entré al establecimiento. Doy los buenos días que no me dieron a mí. Me ubicaron en un asiento al lado de personas con un nene que balbuceaba y gritaba mierda todo el tiempo. La mesera de turno nos hace entrega del “amplio” menú (que de hecho, debería hablar un poco al respecto en otro post) el cual me doy cuenta como que le han macheteado varios ofertas cosa que no me favorecía ni con la jeva, ni a mi bolsillo; y ella, que no es pendeja tampoco me propone buscar otro sitio para saciar nuestra hambre y salir de ese infierno donde tenía a ese welebicho de 4 años gritando y jodiendo y es ahí donde me viene a la mente ir a un restaurante que hace años, pero años largo que no había visitado. Su nombre: Luis Pizza.

Le mercadeo la idea a la chica y ella parece convencida cosa que me da la oportunidad de irme pal’ carajo de Pizza Hut. Que se metan su Stuffed Crust por culo con todo y nene llorón. Prendo el carro y me dirijo a esa bastión de la pizza bayamoneza. ¿Y qué puedo decir? ¿Por dónde arranco? Estacionamiento. Sencillo. Luis Pizza es uno de esos sitios que es una cabronería para estacionarse. Estás obligado a treparte en una acera, robarle el estacionamiento a un negocio o rifar el carro en medio de una isleta para poder bajarte a comer allá y cuenta realmente como con 4 o 5 estacionamiento donde seguramente los primeros dos son del cocinero y el gerente del sitio o sea que te cagaste en tu madre y yo soy de esos conductores comemierdas que no me paro en un sitio si no veo estacionamiento. Así de mamalón soy yo y que se joda. Yo pago el carro no tú. Luego de dar dos vueltas por la avenida me di de cuenta que un cabrón se estaba marchando y rápido aproveché para poder meter el carro ahí como podía porque los otros cabrones que cogieron parking allá se estacionaron todo viroteado. Me cago en la madre. Igual metí el carro como podía. No iba a hacer esperar a la chica y a mí mismo por un foquin hijo de mil putas que no sabe estacionarse como es debido.

Anyway, siguiendo con el blog, me bajo llevo a la chica cogidita de la mano, como todo un caballero abro la puerta y… y… y… ¡allí estaban! Los 1001 espejos que cubre todo el cabrón Luis Pizza. Si no estás familiarizado con el sitio no sabrías si entraste a un motel temático o que realmente estás en una pizzería. Siempre me pregunte si en la noche en ese sitio se chicha en clandestinaje, porque eso es lo que parece ese sitio. Y me imagino una escena de Eyes Wide Shut filmada en ese restaurante. Eso está cabrón. Esos espejos llevan allí desde que tengo uso de razón. Esos espejos si hablaran dirían muchas cosas. En 1994 lance mi aliento a uno y dibujé un bicho con cuernos y me entró la curiosidad por saber si aún existía semejante monumento al bicho hoy, luego de 20 años, pero da la mala pata que nos divisó uno de los empleados (no vi muchos) y el mismo nos procede a sentarnos en una de las mesas que da directo al cristal so que tenía vista al carro (que by the way no me molesta para nada, así se si Baby Rasta o uno de sus esbirros me dan un trambo).

El muchacho nos entrega el menú. Maldigo la hora que no le tomé una foto al menú. Ese menú estaba descojonado a niveles extremos. Parecía que era el mismo menú que me entregaron 20 años atrás cuando dibujé el bicho en el espejo. Gastado, decolorado, tenía la mica enrrollada, lo único que le faltaba era pedazitos de papel de baño impregnados en la mierda esa. Yo no soy un tipo comemierda ni mucho menos pero creo que un restaurante debe de siempre ser precavido con las cosas que le muestra a sus clientes pues soy de los que pienso que si te importa un bicho tu restaurante pues te importará un bicho tu propio cliente. Es lo que pienso, sinceramente. El menú constaba de lo básico la picadera o entremeses, pastas, pizzas con sus ingredientes y tamaños, postres, bebidas, etcétera. Nada que te sorprendieras y que te hiciera decir “diablo, esto debe de ser algo cabrón” ni nada por el estilo.

Total para lo que venía era para comer pizza so que le di pichón a eso y pedí de aperitivo lo que la chica quisiese. Ella me menciona que cogiera algo rico y económico, y se antojó por unos pan con ajo y queso por medio. No lo vi nada mal. De eso tenía un costo accesible y qué carajo, lo pedimos con dos vasos de agua (jamás pidan botellas, el vaso con agua no se puede cobrar). Lo ordenamos y esperamos a que el pan con ajo y queso llegara para ordenar la pizza.

No se ve fancy, pero se deja comer

 

Bueno. Sencillo. No estoy seguro que el pan sea hecho allí mismo, pero qué carajo. Algo positivo. La salsa me la sirvieron caliente y no sacada directa de una nevera. ¿Que si la salsa es de pote o es hecha por ellos? No lo creo, pero igual, en Puerto Rico el 90% de las pizzerías no hacen sus salsas, mierda, lo tienen todo enlatado así que no me quejaré en lo absoluto. Sabía bueno. No me quejo. No es el mejor aperitivo del mundo pero malo no es, eso se los aseguro.

¿Qué tal la pizza? Luego de ordenarlas no tardó mucho en llegar. ¿Y qué les digo? ¡Fenómeno! Es de esas pizzas que uno siempre aspira comer. De esas que tienen tanto queso que halas y halas y halas y los hilitos de queso se vuelven infinitos. Es uno de los placeres que más me da de comer buena pizza. ¿La mía? De cebolla. Amo la cebolla. Se me para la polla. Iba a pedirla con setas incluidas pero no hacía falta porque así, con un ingrediente no más estaba bien ready para comer. Estabas obligado comertela los primeros minutos de traída a la mesa con tenedor y cuchillo porque sino, tenías quemaduras de primer grado en la mano y de no soplar la misma, en el cielo de la boca. Cosa divina.

luizpizza1

La masa es fina  y eso es un plus donde sea porque la pizza de masa gorda es una jodienda que se abastece rápido y siempre puede sobrar pedazos. Yo quiero la experiencia completa. Quiero comermela toda allí mismo como Cristo Nuestro Señor manda, puñeta. Todo bien rico la verdad. El cabrón que las cocina sabe lo que hace. No se veía mantecosa ni nada. Obvio, no era fat-free ni nada obviamente, pero tu sabes cuando el queso de una pizza es una mierda cuando lo que ves es un mantequero chorreando de la misma. La foto no te engaña.

Las porciones son grandes. Cuando esta gente dicen “sportman” hablan en serio. Hay lugares donde cuando pides una “sportman” o pizza grande lo que te sirven es una glorificada pizza que en cualquier guagua de pizza por ahí le dirían mediana seguramente pero aquí estos hijos de puta no creen en Dios. El concepto de lo que es Dios no lo comprenden, solo comprenden una sola cosa y es hacer dinero y conmigo lo lograron. Esa pizza es blasfema.

luispizza2

 

Sabrosa pizza, eso si, te lo sirven encima de una plataforma de metal como si se tratase de un sacrificio humano a tu nombre; algo totalmente tétrico e imponente que se impone entre la conversación que tienes con tu pareja pero qué resuelve con tan solo apartando a un lado continuando así tu tertulia y labia monga, tranquilo.

Que triste que el mesero no se molestó en tratarnos con más cariñito a la mesa sin procurar en brindarnos más bebida para nosotros. Supongo que como eran vasos de agua y no cervezas o refrescos el tipo pensó que no valía la pena atenderme con propiedad. Nada como 1 centavo de propina para cagarle la conciencia a ese cabrón. Pagué, me marché y rogué a Dios no cagarme encima el resto del día.

Ese día no chiché.

En conclusión, puedo decirles que Luis Pizza es un restaurante que funciona si te haces bloqueos mentales y tienes bajos estándares de salubridad. Si eres de esos que son tiquismiquis con la comida y con los lugares, que no puedes ver un pelo en la sopa y te limpias el culo solo con papel Charmin tendrás un problema existencial con Luis Pizza, pues Luis Pizza es como esa abuelita que hiede a mierda pero que cocina bien cabrón.

Es un fenómeno único y especial. Luis Pizza es como el arte del buen cagar: Asqueroso y hediondo pero sumamente placentero.

Alimentos Apocalípticos

El alimento es la fuente de energía pata todos los seres vivientes para que estos puedan sobrevivir. En el caso de nosotros los seres humanos (casi humanos en mi caso) hay una variedad de alimentos que nos sirven para esto. Dependiendo de la región y la cultura podemos obtener una diversidad distinta de alimentos, unas más ricas en otras, así sea que contengan más calcio, proteínas, vitaminas, etcétera. No obstante no siempre podemos contar con manjares como el queso de papa, el cuerito de lechón y el maví en todas las ocasiones. ¿Qué pasaría si este mundo se hecha a joder? No sé, piénsalo lector. ¿Qué pasaría si pasara un holocausto zombie, una guerra termonuclear o una gran plaga? ¿Cómo podríamos sobrevivir años y años sin tantos suculentos alimentos que tanto nos hace salivar sin llegar al borde del suicidio? Es aquí que yo con mi ingenioso intelecto de mierda me sentía la necesidad de hacer un post informativo para todos aquellos que quieran sobrevivir a un mundo lleno de perdición y caos culinario. Lee y aprende, welebicho.

Antes que te pase por la mente colocar una bala en la recámara de tu revolver y decorar las paredes de tu habitación al estilo Kurt Cobain deberías de leer esto. Quizás te pueda salvar la vida. Primero que todo debemos de estar claro que en un mundo en caos alimenticio nosotros no podemos ser comemierdas. Las comodidades se irían al carajo. Nada de aires acondicionados, platos limpios y esa mierda. Debes de acostumbrarte al nuevo mundo que vives. Un mundo donde sabes que todo va a escasear y que lo menos que debe de importante son los “looks” de los mismos. Es un mundo en donde un bistec pasado por el borde de una bacineta te sabrá a un bistec bien sazonado. La presentación es mierda mi hermano, el sabor es lo secundario.

Imagina caminar largas horas, entre vándalos escalando negocios, robándose hasta los clavos de la cruz, metí endose a Walmart y llevándose todo lo que tenga que ver con congelados, los cortes de carne y los televisores. ¡Déjalos ser! Su comida está destinada a podrirse en los próximos días o semanas. Mientras ellos mueren de salmonera y de diarreas crónicas en donde el culo les quede como boca de payaso tu, lector de mierda, te harás un favor a ti mismo y seguirás estos consejos que tu amigo inexistente, Merdócrata te dará para que le muestres el bicho al hambre y te cagues en la madre a la muerte misma.

Buscar los siguientes alimentos, pedazo de mierda:

Salchichas Carmela

Las putas Salchichas Carmela llevan en el mercado años y años intoxicando al pueblo de Puerto Rico con su suculento sabor sin saber nosotros de qué carajo están compuestos exactamente. No se si de pico de gallo marrueco, pezuñas de cerdo, etcétera. Lo que si podemos decir es que no importa cuánto tiempo lleve en una lacena o góndola de supermercado las muy cabronas siempre pero que siempre saben bien. Ábrelas, disfrútalas. Recuerda tomarte el caldito que tiene adentro. Te puede servir de laxante para botar las impurezas del cuerpo

Habichuelas GOYA

Las habichuelas GOYA llevan con nosotros los puertorriqueños aproximadamente 670 años llevando alimento a nuestras familias e indígenas. Desde Ponce de León hasta el triple hijo de puta de Luis Fortuño han sido víctimas de su suculento sabor siendo utilizadas para juntarlas con el arroz o como mestura para nuestra cocina boricua. Si no fueras pendejo sabrías que estas habichuelas ya están ya pre-cocidas lo que significa que no tienes que ablandar un carajo. Simplemente usa ese cabrón abrelatas que tienes cogiendo moho en la gaveta de tu cocina, abre la puta lata y usa tu cuchara. Come cabrón, proteínas de gratis sin tener que matar a tu perro.

Maíz Green Giant

Digo maíz Green Giant por decir un nombre. Puede ser cualquier otra mierda de marca siempre y cuando sea un puto maíz enlatado. A mí me gusta el maíz. De hecho dicen que el consumo continuo de maíz puede hasta llegar a engordar a las personas. Yo no sé, quizás sea un rumor pero igual si te pones a pensar es un alimento multi usos. Si abres una lata de maíz y la tiras al fuego podrías crear Pop Corn. Solamente aplicar un poco de sal y mantequilla (costra de los webos y cierra los ojos) y te sabrá a gloria. Máxime, ¿sabes que es un alimento reciclable? Cuando lo cagues puedes separar los granitos de la mierda y volver a consumirlo de forma infinita.

Sardinas en salsa de tomate

Que cosa más deliciosa. Sardinas en salsa de tomate es un alimento suculento. Existen sardinas enlatadas sin la salsa, pero seamos sinceros; ¿Qué clase de welebicho come sardinas en lata sin salsa de tomate?  En la salsa es donde está el sabor. Es lo más cercano que podrás tener a un alimento que parezca gourment. Puedes utilizar la salsita que te sobre de la sardina para mojar esos Doritos expirados. Puede que te irrite el estómago y te cagues encima, pero créeme, valdrá la pena.

Penca de Bacalao

 Ya que comerse una buena crica es algo muy “messi” y esconder los cadáveres es una cosa que toma mucho tiempo no podemos hacer otra cosa que conformarnos con facsímiles razonables. Es por eso que nosotros haremos buen uso de la penca de bacalao. El bacalao es un alimento que siempre que lo buscas encuentras el mismo empanado en sal que lo conserva en su frescura… de hace 20 meses de pesca. Mételo en dos rajas de pan y mira como pierdes un riñón pero no un estómago.

Corned Beef

La comida de cabrones jamás será más suculenta luego de este apocalipsis. Muchos se matarán y preferirá coger cuernos antes de pasar hambre. Mujeres hay de más pero barrigas solo tiene una. usa la llave que viene en la latita, gírela y disfruta de ese fokin sabor. ¿Lo han probado crudo? Es como comida de perro pero menos saladita. ñomi, hijo de puta.

Royal Crown Cola

¿Quién puede decirle que no a este elixir noventoso? Yo se que de esta mierda, que la usaban antes para destapar inodoros, deben de tenerla guardadas para ocasiones especiales. El bautizo de un niño retrasado, o la muerte de un ser querido. En caso de un mundo apocalíptico, con muertos vivientes siguiéndote los pasos, diríjase a pueblos olvidados de Dios, como Maricao o Maunabo y bandalize el colmado más cercano. Seguramente encontrarás las Royal Crown detrás de una vitrina de vidrio. Lleve un martillo y destape una explosión de sabor.

Chef Boyardee

Lo que seguramente comió el Niño Dios cuando nació, los spaguettis con albóndigas saben ricos pero esa sabrosa salsa está exquisitamente cabrona. Alimentando niños por generaciones, el señor Boyardee nos salvará en un holocausto apocalíptico. Sírvase caliente o crudo, que se joda, saborea la frescura eterna de una lata de esta cabronería. Te mancharás siempre el rostro, cagarás tu ropa. Aparte, sabías que puedes usar la tapa de esta cabrona lata como un arma letal. ¡Pruebalo con tus seres queridos!

Frutsi

El fruto de todo pecado de los niños de Puerto Rico. Esta maldición de finales de la década de los 1980 y principio de los noventas puede ser la salvación de la humanidad o por lo menos de un welebicho como usted. Búsquese debajo de las piedras o empolvado en las ruinas de algún Woolworth de la isla. Tómese con moderación. Puede causar aparición de un tercer brazo y ceguera temporera.

Estos son tan solo unos tips pendejos por parte de un sujeto que se preocupa por ustedes. Saben que los quiero mucho a pesar de que no componen ninguna mierda en mi vida. Sigan estos pasos y verán como es que podrán sobrellevar este mundo post-apocalíptico que tarde o temprano vamos a vivir con toda esa deforestación, calentamiento global y cabronerías que hemos causado nosotros los seres humanos con la naturaleza.  Podemos jartarnos de Frutsi, comernos todos los Chef Boyardee del mundo y cagar todos los maíz sin digerir del mundo pero jamás podremos salvar nuestra mierda de planeta si aún seguimos mamaos jodiéndolo poco a poco. Pero no se preocupen mi gente. Soy el Bruce Willis de los blogs y salvaré el mundo y sus vidas de lo inevitable, cabrones. Léanme, ríanse, y deja que se joda el mundo. Total tienen a Merdócrata, su salvador inexistente.

¡Buen provecho, hijos de mil putas!

Papas Locas: Alimento Blasfemo

Unos días atrás estaba aquí frente a la computadora y comiendo mucha “M” pues aparece mi hermano y me dice “Cabrón, vamos a las papas locas”. ¿Papas Locas?  Se preguntarán ustedes, pues papas locas es como se le conoce a este sitio en donde mi hermano me juraba y me perjuraban que se hacía un alimento extraño y conocido solo por unos pocos seres humanos. Escondido en el área metro en donde no me atrevo a decir por temor a que me baleen mi Datsun se encuentra uno de los lugares en donde se le dice “Fuck You” a la alta cocina. Aquí se come lo que le ronca del joyete al cocinero.

Con licencia poética para hacer un menú como le roncara del joyete aquí llegué 2 días después, a este localcito bastante menudito en donde tenían una pantalla grande y proyectaban un juego de baloncesto entre no se quién, no se si eran los Mavericks o algo así, (es que el baloncesto a mí me vale mierda desde que se rompió los Chicago Bulls en los noventas) y se veía bastante popular. Ví como muchos carros se estacionaban en la acera y se bajaba la gente en bonche a pedir comida. De hecho, le pichaban al juego, ah y creo que era el mismo día de la pelea de Pac-Man, pues ahí en ese momento el Filipino valía mierda, aquí lo que valía era el sabor. Yo estaba ahí, en el carro, esperando a mi hermano y a su chica para que me traeran la comida. Yo estaba medio comemierda conmigo mismo.

El ambiente no me gustaba mucho, pensé que iríamos a un restaurante de esos que parecen una fondita o algo porque eso es como me imaginé las “Papas Locas” no una marquesina improvisada como restaurante. Pero pal’ carajo, me quedo esperando. Dejo el carro prendido, el aire, pongo los seguros por si me secuestran, hasta que tocan la ventana de la puerta del carro donde yo estoy. “¡Abre cabrón!” fue lo que escuche. Pensé que era un títere que me quería almorzar las nalgas pero me fije que era mi hermano con una bolsa de las marrones de esas que usan cuando compras pollo asao’ pues la misma mierda. No se veía que era lo que había dentro de la bolsa pero ya me lo esperaba. Se montan en el carro y se sienten olores como a azufre mezclado con sabor. “Esto huele como si el diablo lo hubiera cocinado en su propio caldero”, si era algo que estaba cabrón. Sacaron de la bolsa este alimento en donde estaba cubierto en papel de aluminio, tu sabes como si fuera papel de regalo cortesía de Satan Himself lo abro y me encuentro con esto:

Damas y caballeros, les presento las famosas “Papas Locas”. Si, ya se lo que piensan ustedes. “Eso parese que se le vomitaron encima” y mucha mierda más. Pero que los ojos no los engañen mis amigos. Se ve como si alguien que tuviera pus en la cabeza le dieran un shotgonazo en la cara. Pero que se joda, yo lo tenía ahí de frente y me vino a la mente todas las cosas que en la vida te hacen decir fó que rico, so que me digne de valor, cogí mi tenedor y le dí un ñaqui.

¿Veredicto?

¡Esto sabe cabrón! Supongo que en la cocina del chef tienen pentagramas dibujados por toda la pared porque no sé como cosa tan asquerosa como esta sabe como si uno estuviera en la gloria. El feeling del queso cheddar bajando por el gaznate mientras pedazitos de pollo, jamón, otras carnes (quizás gallina de palo) acentuado con mayoketchup hace que este alimento sea digno de ser betado de la gastronomía boricua. No se puede pedir mejor forma de comerse unas papas.

Ahora paso por Taco Bell y veo unas papas de esas de ellos Papas Fiesta o como culo se llame y me digo, “WTF es esta mierda!, Papas Locas es la que hay!” y hace sentido. Es como uno tener una tripleta bien hecha encima de unas papas y mira que hace tiempo que no veo donde se hacen tripletas genuinas como las de antes. Eso es lo que busco yo, sabor sobre apariencia.  Es por eso que por más bello que se vea una comida en un hotel en donde te sale 4 o 5 veces el precio de lo que realmente valdría el alimento hecho en tu propia casa, yo prefiero algo que parezca un aborto y que sepa brutal y claro, a tono con el presupue$to de uno cosa que como bien sabemos, en tiempo de crisis, es muy importante porque hablando claro, para soltar $7 dólares en Big Mac pendejo en McDonnald’s mejor me los gasto en unos chinos. Yo con poco más de $5 dólares me dí un tiro al pecho, pero que se joda, me lo di con un guille bien brutal. Ahora llegó una forma distinta de comer papas. La forma pendeja de comerlas asadas para mantener la figura se puede ir pal’ carajo. Fuck $$$ Give me SABOR!

Yo prefiero un alimento blasfemo.

Yo prefiero Papas Locas.

Mis pecados alimenticios

Estuve leyendo a Manny Colón y su post sobre lo sabroso que es el arróz chino y me sentí identificado. Nada como esa combinación de arróz, salsa soya, jamoncito, camarones y cuanta mierda ahí en la naturaleza descubierta y por descubrir que hace que la boca se le haga agua a uno cuando pasa por un restaurante que tenga de nombre “______ Cream” en la fachada. No obstante no siempre uno puede ir a los chinos, porque seamos honestos, es como darse un tiro al pecho si lo comes de desayuno, almuerzo y cena. Yo estaría loco dando chino, eso si, desayuno, almuerzo y cena.

Anyway, les quiero hablar sobre una opinión de algo que de veras puedo alimentarme todos los días si me dejan. Yo soy un tipo que gusta del comer. Me importa una mierda que si las calorías y toda esa pendejá. Yo como porque me gusta lo que veo y el sabor. That’s it. El gym que resuelva el resto… o una bariátrica. Me gusta los placeres del comer. Si yo fuera al infierno de Dante Alighieri  estaría en uno de esos círculos cojonudos (el número 3 para ser exactos) comiendo hasta piedras por la eternidad entera. Como por hambre, por aburrimiento, para evitar olvidar las penas. Estoy en ná y que se joda. Pero no todo alimento me hace pecar de glotón sino unos particulares. Esos alimentos que tu dices “me comería esto aunque me peguen cuernos con Avelino Muñoz Stevenson.”

He aquí mis pecados culinarios:

Sandwishitos de Mezcla:

No sé que carajo tiene por dentro. Unos dicen que Cheez Whiz con jamonilla. Yo no sé si tiene hasta maldiciones pero unos sandwichitos de mezcla la montan donde sea. Es el himno culinario de las fiestesitas low budget de las escuelas públicas de Puerto Rico. La pendejá es que aunque low budget sé que hasta Richard Carrión pide por el intercom de su oficina varias rebanadas de este suculento alimento a su secretaria. Sabe cabrón.

Guineítos en Escabeche:

No sé cómo a Ricky Martin le gusta los guineos pero a mí me gustan en escabeche. Esto sabe cabrón. Mientras más días tienen de hecho mejor saben. Es el vino de los alimentos fálicos.

Chili’s Southwestern Eggrolls:

Voy a Chili’s solo con la excusa de salir y comerme estos Eggrolls que coño están a otro nivel. La comida en general de Chili’s  es sencillamente presentación y cobras un poco más por el ambiente que es. Pero esta jodienda… oh Papa Dios, esto debe de estar en los platos principales. Con un dip que viene que solo Dios sabe lo que es (yo asumo que es una mezcla entre leche de cabra con mutrógeno) que le mete más sabor. Si vas a Chili’s  y no los pruebas eres un pendejo.

Papitas de McDonald’s:

Las papas fritas de McDonald’s son una obsesión y  no tienen ningún rival. No le eches nada. Simplemente te las puedes comer solitas. Saben cabronas. Leí por la Internet que usan prácticamente toda la tabla periódica en la confección de sus sabrosas papas. Es la heroína de los asiduos a los Fast Foods. Deben de hacer un combo dedicado a sus papitas. Una cacerola de papitas, ketchup, refresco, y unas papas medianas por el lado solo por joder. Así de buenas son.

Corn Nuggets:

Cuando pruebas las corn nuggets lo que sientes es una orgía d sabores en la boca y la mente no sabe comprender si lo que estás comiendo es cianuro pal estómago o uno de los plaseres más bellos del arte culinario. Los corn nuggets son simplemente eso. Pequeñas bolitas de empanado rellenados con ternura metida por dentro. Jesús debió comer pan y vino en la última cena y Judas Iscariote lo traicionó por un poco de corn nuggets. Esto está apoteósico. Un alimento blasfemo que deleita tu paladar.

Bueno, aquí hay uno de muchos de los plaseres que tengo a la hora de comer. Se me quedaron montones pero la verdad es que ando ajorao’ y sé que el millar de blogueros que me siguen querrán colocar sus opiniones y no es para menos. Comer es una bendición que solo aquellos que trabajamos y aquellos que viven de la Tarjeta de La Familia se pueden dar. Disfrútalo y escoge tu veneno favorito de almuerzo, desayuno o cena.

¡Buen provecho!