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Friendzone: El Purgarotorio del Buen Bellaco

Friendzone, wau, ¿Quién no a caído en el friendzone? Hola amigos, les habla su amigo inexistente. Aquel que se toma vacaciones  de la internet muy en serio, el Merdócrata. Aquí en el día de hoy quiero hacer este post porque me lo pidieron a gritos cientos y cientos de personas (en realidad un solo mamabicho me lo sugirió) referente a lo que es el Friendzone. Creo que es bueno poder discutir este  problema porque esto es algo que afecta a muchos hombres del país y de mundo entero. Si, del mundo entero porque el Friendzone no se limita al boricua ni mucho menos, al contrario, responde a la humanidad misma. Es un problema serio el cual puede causar al hombre promedio cierta inseguridad y en el peor de los casos puede volverlos todos unos renegados de la vida, convirtiéndolos en psicópatas en serie y gente “toasty” como Avelino Muñoz Stevenson.

Como bien dije el Friendzone responde  a la humanidad misma y desde los tiempos en que Moises mató a Goliath en el Jardín del Edén existe. Si podemos buscar la etimología, o sea, mamabicho inculto, el origen de la palabra “Friendzone” sacamos que el mismo es originario de Friend que significa amigo y Zone que significa zona el cual significa Zona de Amigos, La puta zona que no quieres llegar con una mujer cuando tu propósito es comer culo (de mujer). El Friendzone existe desde la antigüedad. Los cavernícolas en tiempos de la glaciación, para cruzar el estrecho de Bering caminaban largas horas bajo una ventisca bien hijo de puta, escasos de comida, desnutridos, temerosos y con ganas de echar un buen polvo.  Cuando conocían humanas hembras, los cavernícolas buscaban la forma de llamar la atención de ellas. Cazaban mamuts con sus propias manos, pescaban en temperaturas bajo cero peces con sus propias bocas, hacían prendas con guantes para el frío a base del escroto de sus compañeros caídos, lo que sea por tal de que esa jeva viera que el cabrón hombre de las cavernas valía la pena. Continuamente este hombre era aceptado por la cabrona por el mero hecho de que tenía  alguien que la pudiera mantener como un mamao por el resto de sus días tanto a ella como a su bebe aún sin nacer que yace en su vientre. En el caso opuesto el cavernícola se sentiría rechazado y deprimido, respuesta a esperarse sin contar la próxima matanza de la mujer rompiéndole el cráneo a la hija de mil putas con una roca y con una hacha de piedra extirpar del vientre de la cabrona a su vástago hijo el cual tendrá la función de ser la fuente de proteínas y minerales en la cena de ese encabronado macho cabrío.

Yo no miento. Las evidencias están allí. El Friendzone lleva a la tristeza, a la ira y hasta a la muerte si cucan mucho. Cuando yo era chamaquito allá en el siglo 20 me recuerdo que conocía a una muchacha el cual llamaré, para no chotear su nombre en todo el ciberespacio, María, ojo que no la estoy choteando. María era esta muchacha dulce, feliz y jovial. Una cosita bella. Tenía una carita muy bonita y parecía toda una muñequita de porcelana. Cuerpo esbelto, unas tetitas pequeñas pero redonditas y un nalgaje que encajaba para su cuerpo. María y yo nos conocimos primero por internet por medio de Latinchat que era en ese tiempo la primera fuente de bellaqueo seguro para los enfermos sexuales como yo.

Poco a poco me gané su amistad. Al pasar del tiempo tuvimos largas conversaciones telefónicas en donde yo servía de paño de lágrimas referente a sus problemas con un cabrón cleptómano que tenía como pareja. Ellos tenían una relación boomerang en donde ellos cogían, se dejaban y regresaban, toda la misma mierda pasaba siempre. Ella se pasaba contándome como es que ese tipo era un cabrón y no la valorizaba. No obstante no podía pasar noche y día sin pensar en ese cabrón. Yo la aconsejaba. Le decía que eso estaba mal. Que ella era una mujer bonita y de unos sentimientos sumamente hermosos lo que hacía extremadamente estúpido seguir con ese welebicho.

La tipa entonces pareció que calló en tiempo, o por lo menos eso pensé yo. Le empecé a mandarle mensajes de texto diciéndole que era una amiguita especial. Que la quería mucho y que no perdiera esperanzas porque encontraría un hombre que valdría la pena. Un hombre que la tratara con cariño y delicadeza. Era más que obvio que ese hombre era yo. Me pajeaba con furia pensando en ella todas las noches pero ella no lo sabía ni tenía que enterarse. Yo le demostraba mucho afecto y yo no soy un tipo tan malo. Tengo la cara hecha mierda (literalmente) pero tengo un corazón de oro. En San Valentín le compré una camiseta de manguitos roja qu eme salió como en $40 billetes porque era de una mara de esas que son hasta difícil de pronunciar, un vaso de cristal con sus iniciales talladas a mano y una postal bien hermosa. Yo me boté bien cabrón. ¿Saben lo que hizo la hija de la gran puta? Que gracias que era un amigo tremendo y que hoy era un día tan especial que saldría con este muchacho del Residencial Villa España que conoció en la página de SEXY O NO. Me desesperé. Busqué info sobre ese mamabicho. Fotos de ese cabrón sacando pacas de dinero de $20. Mirada de maleantón. Camisa rosita fosforescente (la moda de la época) y con un flow bien mamabicho jactándose que por ser de residencial era bien calle con esas mierdas de foto que subía editadas con un poco de Photoshop arcaico que de seguro había bajado pirateado y no comprado con el billete que tanto se jactaba que tenía.

Me dió una rabia bien hijo de puta pero me tenía que aguantar. Era mi amiga, mi mejor amiga la que estaba enchulado. Pero hice de tripas corazones y escuchaba tanta mierda de ella referente a su amiguito nuevo que se convirtió en su nuevo amor. Hacer buche y escuchar a la mujer de tus masturbadas hablar de otro cabrón no es cosa fácil pero tuve que soportarlo por casi un me hasta que una llamada en una madrugada me devolvió las esperanzas. Era María desconsolada. ¿Qué le sucedería a mi no enterada enamorada?, me cuestionaba yo. Ella a moco tendido me comentaba cómo es que ella yendo a la Disco se encontró a su pareja con una muchacha sentada en su falda, y besándole el cuello y diciéndole fresquerías que cualquier muchacho bellaco entendería. Ella se fue llorando. Llegó a su casa y me llamó. No sabrían toda la mierda que me hablo de ese cabrón. Toda la mierda que yo había dicho en mi mente ella me lo decía para atrás. ¡Aleluya! Decía yo. Esta cabrona entró en razón. Traté de consolarla. Era un fin de semana que ella necesitaría mucho reposo y support. Yo se lo quería dar.

Un domingo, entonces, ella me llama y me dice que gracias por lo que había hecho por ella. Me llenó de flores, algo que no me esperaba tan directamente de ella pero algo que naturalmente me merecía por lo tanto que me jodí por ganarme su afecto. Me dijo que era un chico especial, que la trataba con cariño y que realmente era un buen partido. ¡La tenía bajo mis pies! Ella me comenta que una persona tan hermosa de sentimientos como yo era una persona que realmente valía la pena. That’s it! La tengo me dije yo, Es por eso que ella me desea lo mejor en este mundo y que tarde o temprano iba  a conseguir el amor de mi vida. WHAAAATTT!!!!!1! HIJA DE PUTA QUE ME DICES!? Me dije en mi mente claro. Ella me comenta que soy un ser excepcional y que me merezco darme la oportunidad con alguien que valiera la pena. Ella pensaba lo mismo de ella misma y que es por eso que se tomó la molestia de darle  la oportunidad de nuevo a su EX-NOVIO, el pelabicho roba aguacates e gasolinera. El cabrón ese que le jodió la mente por años.

Yo no sabía que hacer. Estaba prendido en candela. Esto estaba cabrón. Sentí como mi corazón se hacía añicos dentro de mi pecho. Era uno de los sentimientos más horribles que me habían pasado a mí. Colgué. No lo pude soportar. Esa conversación telefónica era veneno auditivo para mí. Me fui al baño secándome las lágrimas, me baje los pantalones, comencé a cagar y a masturbarme con furia  a la misma vez. Mi mente no estaba en este plano. Yo quería desahogarme. Me pajeaba pensando en el mal que quería hacer. Quería venganza. Quería  sangre.

Al día siguiente prendí el auto. Hice mi función de stalker tal y como hice con Baby Rasta y fui a la universidad donde estudiaba. Ella estudiaba en la Caribbean Horse College o algo así. No ando seguro ando bloqueado. Eso si que me recuerdo que estaba en la facultad de arquitectura por ende sé que era una matrícula bien pequeña por ende era fácil divisarla. Saqué mi mochila y fui a los baños de la facultad. Llegué, me encerré con seguro dentro de unos cubículos y me bajé los calzones. Me puse a cagar para no levantar sospechas y me puse una camisa en la cabeza de mierda mía de la forma que en se los pone la gente de residencial cuando la policía se mete en los caseríos; pues de esa manera. Era como las 9:00 PM y la Universidad a esa hora andaba como sola. Ella estaba sola. Perfecto. Ella caminaba hacia el estacionamiento. Pude ver por primera vez el cuerpo de esta cabrona. Se me par’el bicho. Pensé era era bella pero era más que bella. Era despampanante. Caminaba más y más hacia el estacionamiento y yo escondido entre los automóviles contemplaba a ella. Quería recordar los bellos momentos que pasé con ella en mi mente, en mi cama haciéndome la puñeta a nombre de una mujer que me negó su corazón. Negó. Negar. Negación. Mi mente se volvió clara. Esta cabrona me las va a pagar. Me ajuste mi improvisada máscara. Ella tomó sus llaves. Comienza a abrir la puerta de su auto. Me acerco con furia y estrello su cabeza contra el cristal de la puerta. cientos de pedazitos de vidrio vuelan; algunos se incrustan en su cara. Esos vidrios que funden en su rostro son los mismos que reparan el corazón partido de este hombre sufrido. Ella cae al suelo, desfigurada, producto de mi autoría. Descubro mi identidad. Quiero ver a los ojos por última vez a la puta que causó mi sufrimiento. El hedor a mierda que caracteriza mi rostro la hace delirar o quizás algo peor: entrar en razón. “¿Me… Merdócrata?”, fueron las palabras que salieron de sus labios. Me paniquié. Me levanté , le patié en la cara y me fui de allí robando su auto y prendiéndole candela, horas después, bajo una noche estrellada en un lugar olvidado de Dios en Peñuelas. Caminé, si, caminé todo sucio, apestando a gasolina, mierda y sangre por kilómetros que parecían eternos, reflexionando sobre mis acciones.

Un chofer de un truck de Suiza Dairy se detiene y me grita “Mamabicho, hacia donde te diriges”, el cual le contesto “Donde haya Latinchat, mi buen amigo, donde haya Latinchat.”

Cromosoma 21 mis putos futuros hijos

Mi gente hoy ando trasnochado esta madrugada luego de empeparme con un medicamento que ni recuerdo que culo era con alcohol para poder dormir y me siento tan pesado y tan pendejamente mal que deposité el culo en esta silla para poder contarles a ustedes de una mierda que me pasó a mí años atrás a principios de los noventas. Esta mierda me vino a la mente gracias al puto sueño que tuve mientras dormía y que aprovecharé en estos momentos para poder contarles la historia de lo que me pasó a mí, no en el sueño, el sueño fue bien pendejo, sino lo que pasó realmente en ese período de mi vida tan echado a perder en donde su amigo inexistente Merdócrata hacía de las suyas antes de que internet fuera lo más cool y radical en Puerto Rico.

Primavera 1991, todo estaba cool, o al menos eso pensé yo. Rosselló se perfilaba como candidato a la gobernación de Puerto Rico, nuestra isla era una bomba de tiempo de maleantes a punto de salir a brote, las chicas empezaban a chichar como güimos desde las escuelas intermedias, el underground y hablar de culos, cricas y bicho era normal en la música y los nenes colgaban cintas en las ramas de los árboles para crear un “arbol de la esperanza” esperando que los soldados que iban a Iraq regresaran con vida (y con el bicho sin anthrax). Yo, estaba en ná, pero cuando no. Siempre en la mía, buscando hasta por debajo de las piedras a la próxima chica pa’ yo mandarle bicho. Estaba bellaco, quería chichar. Tenía esa mierda de que siempre me levantaba con el bicho parao’ y aunque me jalaba una casqueta matutina para resolver como fuese, siempre tenía la mierda de no quedar satisfecho y entonces es cuando tenía esa necesidad de salir de mi apartamento, prender el carro y buscar por ahí la jeva más puta que pudiera conseguir.

Soy un tipo labioso. Creo que es una de las cosas que a mí más me cualifican. Puedo tildar de puta, cochofle y cuero a una mujer y más bellaca se pone la cabrona. ¿Por qué? No sé. Quizás es que mi bicho se marca tanto por encima del pantalón que ellas le hacían caso omiso a lo que decía mi boca y escuchaban más a mi pinga y esta pinga lo que decía era “puta, te quiero partir”. Creo que eso fue lo que pasó cuando conocí a esta chamaca en una gasolinera. Uff, ¡Pero qué hembra! Una chica ahí petite en su punto, con unos cocos bravos y redonditos, mahones Pepe que dibujaban un nalgaje cabrón, cabello castaño largo y lizo, ojos café achinaditos.  Puñeta, que tronco de hembra. Empecé a hablar con ella y eso y ella me menciona que ella trabaja en esa gasolinera hace unos meses porque necesita costear el pago de su carro porque estudiaba para algo que no me acuerdo si era Administración de Empresas o Contabilidad… una mierda ahí. La cosa es que la invité a salir par de veces. La tipa no era una cosa de otro mundo, pues no era una Miss Universo ni una cosa por el estilo. Digamos que una girl next door pero con buenos atributos, yo como que la llevaría a comer mantecados o algo así, supongo.

El tiempo pasó y ya me asqueaba ir al cine y le dedicamos mucho a la chichaera y al vacilón. A la tipa le metía el bicho con gusto y ella siempre me pedía más. A veces ella cogía el bicho mío y lo ponía directamente en su hueco anal para que se lo emburrara. Cosa cabrona, pero más cabrón era el ver a ella sacarse el bicho mío de su culo y volverlo a mamar. ¿Uff, a quien no le para el bicho esto? No me podía quejar del sexo, de eso estamos claro. Pero poco a poco el sexo llevo a otras cosas y esta tipa no era de esas que solo quiere chichar y ya sino que estaba empeñada en que tuviéramos algo más allá. Es algo que no tengo en mis planes casi siempre que meto pinga a una mujer, pero qué carajo, una mujer que daba el culo quizás valía la pena. Aparte era los noventas, eso de mujeres dando el culo no estaba aún de moda. Anyway, la historia sigue con esto de que ella quería que me relacionara más familiarmente y que tuvieramos una formalidad de pareja, so me invita para su casa.

¡Vaya casa! Era una de esas casas con muchos cuadros y temas boricuas. Que si un Albizu por ahí, un Betances por acá, música de salsa de la vieja guardia y un afiche bien cabrón de Ismael Rivera que cubría una pared casi entera. Ella me dice que tomara asiento y que sus papás no estaban. Yo me estaba amolando el bicho, tu sabes, chingar bajo la presencia uno de los máximos exponentes del perico como Ismael Rivera no se da todos los días. Ella me ofrece un vasito con agua. ¿Agua? ¡Qué cojones! Pero lo que sea por echar un polvo. Le acepto el agua, me la trae bien fría y ella me dice que espere un momento que va a atender un asunto. Se marcha de la sala y suba unas pues su casa es de esas de dos pisos y yo, ingenuo (y bellaco) al fin pensé que se estaba preparando nuestra noche de sexo desenfrenado. Pasan como 5 minutos y de momento escucho como si un objeto de vidrio se hubiera roto y unos gritos. ¡Me preocupe! Me acomodé el bicho bien en el pantalón y subo las escaleras y sin abrir la puerta donde estaba mi chica escucho unos gritos de hombre blasfemando y diciendo “ME CAGO EN LA OSTIA NO MÁS CHEF BOYARDEE!11!, fuckin Puta!1“, quise entrar a la fuerza, no dejaría que un welebicho le hablara así a mi jevita y cuando abrí la puerta me encontré con semejante aberración de dos patas que me mira simpático y saluda diciendo…

“¿Quiéres fumar?”, mi hermano para qué fue eso. Solo a mi chica se le ocurre vivir sola con semejante espécimen. Yo me asusté. Ella me lo presenta. Me dice “El es José, mi hermanito especial”. Yo no sabía ni donde poner la cara. Tenía miedo a la reacción de semejante monstruosidad. Yo te digo que nunca me sentí tan incómodo en mi vida cuando ese ser “humano” se me acercó y me dio un abrazo y un beso de cachete. ¡Trágame tierra! ¿Qué podría ayudarme a salir de esta mierda? Sencillo, los gritos de 2 voces de muchachos con un impedimento del habla. Cada uno de ellos hablando de comerse el culo el uno a los otros y mi pareja con cara de molesta.  Va hacia la habitación y qué se encuentra, imagínate, proyecta en tu corazón lo siguiente, imaginate dos de los seres más jodidos por Dios. “Personas” que era más humanitario colocarle cianuro en el bibi para ahorrarles un sufrimiento por parte de la crueldad que recibe este mundo. Hombre, yo siendo el doctor a cargo del parto de estas criaturas de mierda dejaría un revolver con 3 balas para que se llevara fuera de este mundo a esos 2 putos hijos hijos que jugaban Ninja Gaiden en el Nintendo de ellos y una bala para la madre para que acabara con ese sufrimiento de traer a esas 2 bestias de la noche en el mundo.

Los otros dos muchachos se podrían describir de una forma muy abstracta, eran gente que simplemente no se veía bien. Yo solo puedo utilizar imágenes para que ustedes, cabrones, tengan idea de más o menos como se veían estos cabrones.  Uno de ellos se parecía al malo de Robocop cuando le calló tóxico y quedó hecho mierda y el otro hijo de puta a Toxic Avenger.

 

Tu me entiendes, yo no me sentia cómo con tanto adefecio a mi lado. 3 bestias horripilantes emparentadas y pasándola cabrón. El distrofiado que gritaba por los Chef Boyardee entro a la habitación de los hermanos físicamente descojonados y se puso a obligar a sus hermanitos a que le diera breik de jugar también, y yo parado en una esquina de la habitación mirando lo que estaba pasando mientras que mi chica estaba preparándole Chef Boyardee a su hermano en la cocina porque el cabrón estaba muy selectivo. Vi entonces algo que colmó mis límites, inclusive las del merdo. Uno de los chamacos se puso como loco, viendo a su hermano tratando de pasar una de las tablas de Ninja Gaiden y se puso no se cómo, como que bellaco y se bajo los calzones y comenzó a tocarse la matraca y el otro hermano empezó a hacer esa mierda y el que estaba jugando se le estaba parando el bicho y yo como que ok, pérate, en este cierculo de cromosomas descojonados y patería incestuosa yo no cuadro, e hice algo que jamás hago: medité.

Pensé cómo culo sería mi vida con una chica como esta en donde yo tendré que hacerme responsable de estos tres sub-humanos cuando sus papás fallezcan. ¿Merezco vivir la vida así? Con un miedo a preñarla y tener hijos propios que me salgan tan descojonados como sus hermanitos de mierda? Yo no quiero hijos feos, fuck, pal carajo los hijos, yo no quiero un embarazo no deseado y el nene que tenga sea más feo que una cagada en Dios en Viernes Santo. ¡Deja eso! Yo soy Merdócrata, el escombro #1 en la red pero en esa década yo era Merdócrata, el escombro #1 de Bayamón que valoraba el bicho y sus espermatozoides con mucho recelo. Así que no pude más, mi mente me traicionó. Decidí que lo mejor era irme de allí. Baje las escaleras, la vi a ella por última vez. Estaba calentando los putos espaguetis y el bicho se me paraba. Pero no puedo hacer nada más. Hice un retrato mental y lamenté no decirle un adiós. Un deseo. Un te quiero. Simplemente abrí la perilla de la puerta que me llevaba a ese mundo exterior y escapé a la realidad.

Hoy por hoy no recuerdo en qué parte de Bayamón es que sucedió el evento. Una gran casa blanca en la Urbanización Estancias de Cerro Gordo. Si, creo que allí fue. Si conoces el lugar, revisa, ten cuidado, aún no sé si sigue ahí. Yo no quiero volver. Me pregunto si aún llora mi partida mi querida.

Quiero olvidar…

Días después tomé un avión y a Barcelona me encomendé. Una noche olímpica de sexo desenfrenado y crica hispánica encontré.

Pero eso, mis amigos, eso es otra historia…

 

La Conexión Bellaco-Animal

Era una mañana como cualquier otra en donde yo estaba muerto del cansancio luego de haber estado toda la madrugada ahorcando el pollo (o sea masturbándome con furia) y había olvidado dormir. Padezco de insomnio y por eso es que tengo el rostro hecho mierda, digo, por eso, y porque soy un coprohumanoide (hombre-mierda). Ok, la cosa es que me baño, me lavo los webos, me hecho el pellejito del bicho pa atrás pero con dos manos porque tengo un mastodóntico bicho, seguido por lavarme bien el culo y protegiéndome no que mi rostro no toque mucho el agua porque no quiero decapitarme si me lavo mucho el rostro pues no se si detrás de toda esa mierda que me cubre la cara hay un cráneo o simplemente todo es vacío, vacío así, como los post que escribo en este blog. Nada, me acabo de bañar, me visto con un mahón marca Pepe Jeans, que aún conservo de a principios de los noventa, mi camisa de Chikystarriano y una gorrita de Sila Calderón amarilla y roja bien por encima y tomo las llaves del auto. Escucho un ruido… Salgo no despavorido pero si curioso a la marquesina de mi casa y cuando llego veo una escena sorprendente. Estaba esta perrita chihuahua negra lamiéndose su mini penquita y a su lado estaba un perro pequeño sato, poco más grande que ese chihuahua con la maceta completamente por fuera, chorreando semen como un cabrón y mirándome a los ojos. No sé que culo pasó. No tengo la más mínima idea. Solamente que el puto perro andaba con la matraca que era como la puta mitad de su cuerpo y sus ojos mirándome así como que diciendo “¡Qué pasa welebicho!”. Wau, que cojones. Chichar frente a mi casa sin que le importara un bicho; solo el y su perra favorita, destruir la crica de su pareja y mostrarle el bicho al mundo y decirle a un ajeno “Hey, esta es mi daga y he chichau”. Tu sabes, como que wau, mano, me identifiqué bien cabrón con ese perro.

Yo soy un tipo que ha chichado a través de las décadas.  Me hace recordar tantos momentos de indecencia e impunidad que viví en mi juventud que de veras y por primera vez en mi vida me siento identificado con un animal que no sea un caballo – comparándole la maceta mía con la del mencionado animal – sino que como ser casi humano que soy por fin conozco una criatura del Señor que simplemente siento afección, confraternización, etc. Y antes de seguir, quiero dejarle claro a todos ese hijos de mil puta que andan con la pinga por fuera amolándose el bicho, les digo que no, esta historia no es de clavarse un perro ni esa pendejá. Es ta historia es de como los seres humanos podemos tener una conexión con los animales que va más allá que el echarle comidita, agua y rascarlos de vez en cuando. Deja eso, hay más. Los animales sienten y padecen igual de nosotros y pueden llegar a ser tan enfermos y lujuriosos como usted y yo.

Me monté en mi carro y me fui pensativo dando reversa y con cuidau de atropellar a tan singular pareja de animalitos bellacos y enfermizos y reflexioné: ¿Qué tan animales podemos ser los humanos? o mejor aún ¿Qué tanto le podemos sacar a los animales para que podamos ser unos efectivos bellacos a la hora de buscarnos una jebita? He aquí mi tesis.

Entiendo que nosotros, que somos como dicen los científicos, animales que tenemos la habilidad de poder razonar lo que hacemos, tenemos unos instintos. Sabemos cuando hay un peligro, percibimos las cosas y pasamos un juicio dependiendo de lo que nos pase. Si yo fuera un gatito comelón y mi dueño me hecha Whiskats en un platito y si me acerco me da con un periódico apuesto que no volveré a comer de ese plato (aparte que lo degollaría con mis filosas garras) y no cometería el error una y otra vez. Nosotros en el sexo somos la misma mierda. Se supone que no hagamos lo mismo cuando fallamos aunque hay gente que no escarmienta de la misma forma. Pero todo esto es mierda. Los animales son amos y señores del bellaqueo impune. Ellos chichan y clavan a su antojo.

¡Mencionemos a estas criaturitas sexuales y cómo emular las mismas para poder ser un Campeón en el Bellaqueo!

El Gallo Que Pisa

¿Cuántos aquí no les pasó por la mente ser gallo? (No me refiero a la marihuana welebichos). ¿Saben que clase de vida sería eso? Tu comiendo tranquilo del piso, ves a esta tipa que está buena o no buena, que cague o no cague y simplemente por el mero hecho de tener crica te le acercas a la brava y se lo metes. Así de sencillo. O sea, esa conección de me gustas-te lo meto luce francamente exquisita.

Ternura Bellaca

Un delfín es un animal inteligente qu es tan bello y lindo con los seres humanos. Dicen que cuando quedas a la deriva te pueden salvar la vida llevándote a la orilla. Realmente lo que pasa es que e dan por muerto y tienen una manía de llevar los cadáveres de los suyos a la orilla o sea que pendejamente te salvas. No obstante son muy tiernos y gustan ser compensados con caricias y eso. Pero a veces estos animales son tan listos que juegan a que son inocentes cuando son realmente uno de los seres más listos del reino animal. Tienen una manía riquísima de estar oliendo las chochas humanas aún estando bajo el agua. En cautiverio aprovechan la oportunidad y brincan de bajo del agua y se le tiran encima a las jebitas y mientras ellas rien de lo lindo pensando que ese animalito lo que está es bien juguetón lo que hacen es un “surprise sex” y quedan IMPUNES. Yo quisiera ser tierno, dar sexo sorpresa y que la chica se ría de lo lindo en vez que me dejara la cara llena de dedos y una orden de protección.

El Rey de Los Bellacos

Si yo soy El Rey de los escombros humanos en la red el león es el rey de los escombros del reino animal. Esta singular criatura tiene todas las de ganar. Tiene fuerza, virilidad y ante todo la actitud de hacer que la mujer le haga todo lo que le pida. Eso es así todo. La leona es la que caza y mata por su pareja. Le rinde pleitesia llevandole no solo el animal el cual caza sino que le otorga el pedazo más grande, comida rica y fresca y prepara la penca para ser clavada unas 20 a 40 veces en el día. La fidelidad de un león no es tan segura. ¿By the way, sabían que el bicho de un león tiene espinas que rozan la crica de la leona para estimular la ovulación? A eso yo le llamo un bicho. Yo quisiera tener un así. Un bicho destructor.

Merdócrata


El bicho más poderoso de la red.

Estos son, mis amigos, cualidades que tienen algunos animalitos que están en nuestro planeta el cual entiendo que debemos de emular. Menciono solo 3 porque el número 4, el Caballito de Mar lo iba a colocar y eso pero pensé que era extremadamente maricón eso de guardar tus hijitos en el estómago. Super pato, no quería apuntarme la chery con Pedro Julio Serrano, jeje, jodiendo Pedro Julio, tu eres afuegote. Pero vayan y reflexionen. ¿Qué cualidades de ciertos animales quisieran tener? ¿El bicho de un caballo? ¿La crica como la de una ballena? ¿El roto del culo de un elefante? Piensen, entréguense por hoy a un post tan científico, genuino y digno de aparecer en un National Geographic como este.

Yo opino que hay una conexión bellaco-animal. ¿Tu estás conectado?

Carta de Odio a La Mujer Caballo

Hola a todos y todos lo cabrones que me siguen en mi mierda de blog. Aquí como siempre el maldito de Merdócrata para hablar las cosas como son. Porque así las siento. Hoy es un día bastante especial para mí porque estaré disfrutando de los placeres carnales que solo una tremenda hembra te puede ofrecer. Ustedes saben, yo siempre chichando mucho. Ustedes ya conocen esa faceta de mí. Hombre boricua, rostro de mierda, bicho enorme, you know. Estoy cabrón. Un polvo jamás me falta porque yo siempre he sido así, con el bicho dulzón. Cuando camino por las calles de Bayamón a visitar a jugar briscas por casa de mi pana Manny Colón las mujeres se me quedan viendo la maceta por encima del pantalón y de reojo noto como se pellizcan los pezones las una a la otra. Tanta concentración de bicho dentro de mis pantalones les hace palpitar la crica.  Pero hay una cabrona que la crica no le ha dejado de palpitar desde que la dejé como la puta que es y me refiero a la Mujer Caballo.

¡Oh Mujer Caballo! Aún con ganas de joder. Resulta compañeros que la muy cabrona ahora anda en un mood de stalker que no la aguanto más nada. Te explico. desde que se enteró de que ya no soy el mismo tipo aquel que podía soportar una mujer horripilante que no supiera chichar y queme exija un polvo decente cuando darle un pingazo a ella era como una tortura tala Hola cabrona. ¿Cómo estás? Espero que bien hija de mil putas. Últimamente me la he pasado cabrón en la vida. He visto mucho porno, de enanas y viejas petardas, he gastado mi dinero en rellenos de papa por todo puto Comerío y me tiro peos y me arropo para darme el gusto de tener la primicia de olerlos yo mismo. Le he dedicado a pensar y reflexionar sobre la cabrona Mujer Caballo y mierda, qué puedo decir, les tengo que contar que es la más puta de las mujeres.

Pero no es una puta buena, sino una puta mala. De esas que no quisieras tener en tu vida por vergüenza ajena. Porque ser puta no es malo, malo es cuando eres puta, cabrona, perra, sucia, bicha etcétera, toda esa mierda dentro de una misma mujer. ¡Hay puñeta! No sé ni como escribo toda esta mierda mientras no golpeo una pared. La muy puta quiere regresar conmigo. Extraña este bicho. Porque mi bicho es grande, hermoso y venoso. La cabeza siempre colorá y tronco firme. Esto es el mayor placer que puedo darle a una mujer. Pero tu, Mujer Caballo, no lo podrás disfrutar más. Creo que te hice un favor más que otra cosa. Me siento como Bruce Willis en Armageddon, sacrificando el bicho contigo. Deja eso. Yo me merezco algo más que tu, perra enferma. Cabrona, tu lo que pasa es que te enchulaste de la maceta pero no del hombre. ¿Y sabes qué? Te pderdiste una cosa espectacular. Yo soy algo más que bicho, Mujer Caballo, yo tengo sentimientos. Yo soy un cabrón que no solo lo mete por meterlo ni te destrozo el intestino sol por sentir el placer de verlo sangrar. Ninguna mierda de esas. Yo empeño mi corazón.

Empeño mi corazón, mi cuerpo y mi alma para que puedas tener frente a ti un hombre especial. Un hombre que rompe la expectativa de lo que es un hombre cualquiera. Conmigo tienes el paquete completo: Bicho y corazón, más bicho que corazón pero aún así tienes mi lado sentimental. Porque yo soy un tipo así de cool y radical. Porque si por mi fuera tuviera todas la mujeres del mundo y todas las que me siguieran en los Twitter o Facebook estarían desnudas lambiéndose las cricas y agarrándose las tetas por tal de complaserme y verme totalmente satisfecho. Soy un cabrón, soy un bellaco  y la droga del bellaco es la bellaquera. Pero yo me auto-regulo. Estoy cabrón. Yo me sacrifico para no llegar a ser un “Sex Offender” de la Blogósfera Boricua. Me sacrifico para que tengas en mi un ser… irresistiblemente sensual. ¿Cuántas cabronas quieren un hombre como yo? Muchas. ¿Qué muchas? ¡Todas! Pendeja y tu, tu Mujer Caballo, no sé qué mierda pasó por tu mente que pensaste, o creías que yo soy como una de esos animales que cabalgas, de los que pones el culo encima de su lomo y diriges a gusto y gana. Pero te equivocaste. Lo único que pudiste cabalgar fue el bicho mío (y mal por cierto) y bicho dirigiste tu, YO TE DIRIGÍ y la mierda es que perjuras y juras que tuviste el control de esta relación. Por eso es que te boté como la bolsa de mierda que eres y siempre fuiste y gracias a Dios o al Diablo que caí en cuenta y no cometí el error de convivir contigo o de peor aún, casarme, wákala. Tendríamos uno de los nenes más horribles del mundo. Ya me lo imagino, mitad mierda, mitad caballo. Completamente espanto. ¡Uy deja eso!

Aparte de todo eso un sexo mierda, en donde yo tuve que estar haciendo de tripas corazones para poder lograr al orgasmo. Que si te lo metía te dolía mucho, que si te lo meto más de 2 veces en la noche llorabas y decías que “Yo no soy así” porque en tu poco seso piensas que más de un polvo en una noche te hacía sentir como una puta; el no tragar leche porque decías que solo las cueros hacen eso y el culo no te podía ni rozar por el meñique porque decías que era “contra-natura” fueron factores que me hacían sentir un asco de ser humano, porque dar el culo (si eres mujer) es una bendición. Pero tu pendeja, te empeñabas de que no, por ahí sale la mierda y más nada. Que se joda. Si es roto, se puede llenar. Pero cuando decidiste el no besarme, porque te daba cosa el besar mientras chichábamos… oh Dios… oh Dios… ¡Bésame no seas puta!  Un beso mató nuestra relación. Lo sabes. No pude soportar más el tener conmigo una muñeca de trapo por mujer. Hacerme la puñeta y venirme encima de una frisa al lado tuyo era más placentero que estar contigo. Te dejé pa la mierda. Lloraste, suplicaste, me pedías perdón, viajabas de tu pueblo a Bayamón a pedor cacao, pero bicho, es, contigo si que no.

Ahora me cuentan que jangueas con tus panas y te puteas. Te das 3 traguitos de güaynabicha de esas que ustedes se dan: perrier con alguna mierda y se quedan ajumás, y para qué, para ponerte a chonquear y hostigar hombres que janguean con sus novias. ¡Puta te van a dar! Ya me lo contaron todo y verguenza te debe de dar. Tienes suerte que no te partieron la madre porque el que te la hiba a partir es pana uña y carne de Merdócrata, el mismo que no le paras ya la tranca. Y por respeto a mí aún es que conservas tu inmundo, cochambroso y sucio rostro. No se si te negaron un favor. Quizás de esa manera tendrías un rostro más reluciente. Me lo dijeron todo y me lo negaste. “No que yo no intenté besar a nadie” no fue lo que escuche, sino que te refugiaste en un “no me acuerdo”, pendeja, eso tu ni te lo crees. Una amiga mía pasó un mal rato por tu culpa y casi le cuesta una relación. Deberían hacerte un Sho-Ryu-Ken al estilo Ken Masters y mandarte a la fukin Luna a ver si sales de mi vida para siempre.

Te confronté, lloraste, me mandaste mensajes de texto pidiendo perdón. Le suplicaste a mi amiga que no le dijera nada de ese contratiempo pero ya es tarde. Ya lo sabía todo. Bros Before Hoes tu lo sabes. Amigos primero que las putas y fuiste parte de la redada. Porque los panas se protegen de cabronas vividoras como tu. De vampiras de energía que lo que quieren es succionar el vivir de uno y tu, ni el bicho me succionaste bien.

Porque el corazón de un hombre se gana más que con símbolos de dólares, se gana con tener una buena hembra. Una hembra que te bellaquée todo el tiempo,que le demuestres interés, que te complazca en la cama, que te de disfrute, placer. Que dé el culo y gima y te mire a los ojos y te diga “Te Amo” mientras le partes el intestino y te le vienes adentro. ¡Apréndelo!

¿No que eras la más “guapa” de las mujeres? ¿Tienes miedo? ¿Estás cagá? ¿No quieres escuchar la realidad? ¡Se acabó! ¡No jodas más!

Puta, maricona, ¿Dónde estás metida coño!

Bellaqueo 1997

¡Ah! Recordar es vivir compañeros. Nada como recordar esas acciones que le dieron chiste a nuestras vidas a pesar de los buenas o malas que sean. Eso es mierda, recuerdos son recuerdos y ellos nos hacen la mierda de ser humano que somos nosotros. Dedicado a los momentos inmemorables de mi existencia, quisiera remontarme al año 1997 donde el bellaqueo intenso no tenía límite. La joda y el vacilón estaban por doquier y el tener putas era casi obligatorio.

¡Qué tiempos aquellos! Algunos se preguntarán qué tan bellaco yo era para ese tiempo. ¿La respuesta? Mucho. En serio para esa época lo único que tenía en mente era puñetearme con furia y joder con los panas. 1997 era la época del despertar de la joda. Yo no era tan chamaco tampoco. Yo ya estaba en mis andanzas. Me recuerdo cuando por ejemplo en una de mis andanzas me fui a pie a la gasolinera cerca de casa. Digo cerca porque está como  a 5 minutos en carro, pero 30 minutos a pie. Llevaba conmigo un menudo de esos que uno recogía sacando los cojines que hay en el sofa y rebuscando en el asiento del carro que tenía papi. Llegaba a la gasolinera, compraba El Nuevo Día y me regresaba de nuevo a casa. Ya saben, 30 y pico de minutos más y uno con el bicho palpitándole. Uno nunca se acostumbraba a las putas que salen en los shoppers de Sears de la misma manera que jamás uno se acostumbra en pedir pon pal cielo. ¡Cuánta bellaquera! El prepucio lo tenía al rojo vivo. Esa sección de pantis y brasieles terminaba siempre enlechado y no es para menos. Wao, como cuantos abortos de espermatozoides dejé en ese año, yo no sé pero si mi semen pudiera fecundar papel, las cabronas del shopper estarían preñadas y yo con hijos de unos putos 14 años de edad en el día de hoy.

Mira mis bellaqueras también fueron complejas. ¡Cómo jodía yo con los chats! Wao, me recuerdo como si fuera ayer cuando me hacía pasar por una bucha en la sala de lesbianas y me hacía llamar “GatitaLesbi4U_69” y cómo es que empezaba esa bellaquera digital. Yo era un bellaco listo. Tenía unas fotos siempre guardadas para mis putas amantes del ciberespacio que quisieran saber un poco más de mí. Obvio, porque con mi estilo de hablar y naturalidad a la hora de hablar de culos y fluido vaginal, esas mujeres se ponían re-putas y siempre pensé que metían un bicho  doble cabeza entre crica e intestino. Digo, también puede ser que muchas de esas de las que yo bellaqueaba eran igual hombres que se pasaban por mujeres, pero yo soy un hombre de fe, estoy más que convencido que con mi intelecto yo con los que bellaqueaba eran siempre mujeres. Soy Merdócrata. Soy infalible en el bellaqueo.

Las veces que me ponía mis camisas hawaianas y andaba con $5 dólares encima. ¡Qué tan putas se ponían las nenas de la escuela! Ellas querían janguear conmigo. Yo me compraba un Big Mac agrandado, ya tu sabes, y lo pedía pa’ llevar y pasaba frente al comedor en especial cuando veía a las chicas que me gustaban y hacía todo tipo de gestos moviendo la bolsita con la comida dentro, para que tuviera yo la esperanza de que una de esas cabronas sintiera ese aroma a papitas fritas y aceite viejo, dejara de comer su arróz y habichuela y se pusiera putísima conmigo, todo por, tu sabes, darle un ñaqui a mi Hamburger. Ya sabrán ustedes a qué le dieron mordía. La comida pone puta a cualquier mujer, en este caso a las jebitas del salón.

El bañarme con ducha calientita y comenzar a jugar con la temperatura. Ponerla bien caliente como el hijo de Chemo Soto y su caso de drogas y fría como mojón de foca, era una sensación riquísima. ¿Pero saben que era más rico? Cuando ponías esa ducha y dejabas que esa agua a presión te tocara la cabeza del bicho. ¡Sabrosa sensación! No puedo pensar mucho en esa mierda porque se me para el bicho, ups, bueno, yo lo tengo parao desde que comencé  a escribir. Pero te digo, no hay sensación más plasentera que llegar con un calor triple-hijo-de-puta, luego de jugar baloncesto con los panas, luego de comerles el culo (deportivamente) y celebrar como un campeón. ¿Cómo celebra un campeón? jajaja ya te conté, welebicho. Solo te digo que en la ducha me venía como un mamao y hacía soniditos casi mudos de “Uu…uu,,..uuhh,,,…puñeta…a…aa..”.

 

Pregunta abierta que le hago a todos estos bellacos y bellacas que leen este blog de mierda. ¿Cómo era el bellaqueo en tu vida allá en 1997? ¡Tira tu historia a menos que seas un mamabicho virgen y le tuvieras miedo a tu propio bicho o crica.

¿Yo?

Yo fui tan inocente, fui tan bellaco

Mi Vagina NO está distrofiada.

Hay mucho tipo de personas las cuales les pone bellaco múltiples cosas. Algunos les pone bellaco el ver videos de personas chichando con perros y caballos, otros les gusta ver a dos chicas comiendo un helado de mierda y hay de los que les gusta ver porno de brasileñas lesbianas tirándose peos y poniéndose bellacas oliéndolos. Pero esta mierda que les pondré aquí les pondrá a ustedes el bicho como un puto pretzel porque es único en su clase.

Esta tipa está en ná. Yo cuando lo ví pues no sabía si reirme o sentir pena pero la verdad es que tengo que admitirlo, esta tipa le importa un bicho el qué dirán y está en la clara. Yo si estuviera con un tubo de plástico espetao en el cuello para poder respirar estaría todo depresivo y leyendo la palabra de Dios, tu sabes, pa acabarme de joder. Admiro a esta chibi-cabrona porque le está dando un “Fuck You” a aquellos que se creen que están jodidos. Welebicho, ella está en una silla de ruedas grabando videos en YouTube. Esa tipa se tripea la vida MÄS QUE TU!!! ¿Qué tu haces pendejo? ¿Estás en el Twitter o en el Facebook escribiendo sobre cómo tu profesor de la Universidad te está comiendo el roto del culo con sus trabajos y asignaciones? ¡Qué pendejo eres! Esta muchacha escribe sus líricas (telepáticamente o no sé como culo) solita. ¿Estás Forever Alone? Que mierda de ser humano eres. Esta tipa tiene sobre +1001 subscriptores en su página de YouTube.

¡Ella la pasa cabrón!

Si te pones a leer los comentarios que le dejan a ella, mucha gente se pone a escribir pendejerías de que “Pobresita que si por qué hace eso (en inglés)” y cosas así. Gente, antes de escribir esa mierda en YouTube o en este blog, quisiera decirles una cosa. Esa chica no desea la compasión tuya ni la de nadie. Esa muchacha lo que quiere es dejar una huella en lo que le gusta. ¿Qué carajo importa si su aspecto es fuckingmente chocante? La cosa es que hace lo que le gusta. ¿Cuántos pendejos tienen la oportunidad de hacer lo que le gusta y ser famoso por ello? Nop, aquí leyéndome no creo que ninguno. El único discapacitado que conozco más cercano lo es Manny Colón (eso pasa cuando tienes una familia parecida a la de Texas Chainsaw Massacre) y Mierdoso (el tipo de por sí es famoso por ser una mierda de individuo… literalmente  LOL). O sea, ¿Cuánto vale cagártele en la madre a la vida y a la compasión y hacer lo que más a ti te guste? Eso no tiene precio compañeros. El que le saca el dedo a la adversidad y se ríe de la misma es una persona que tiene mis respetos y esta chamaca tiene el respeto de su buen amigo, el hombre del rostro de mierda, Merdócrata.

¿Tu tienes mi respeto?

Tírate por un puente, partetete el cuello y ponte a mixear videos en YouTube y después hablamos, mamabicho.

Yo considero este video difícil de masturbar, no se si ustedes pero bueno, yo sé que en algún lugar de este mundo, sea en Croacia, Dinamarca, en el puto Japón debe de haber un cabrón frotándose la tetilla y pidiendo pon pal cielo ahorcándose el bicho LOL. ¿Pero saben? No es para menos. Mis puñetas son valiosas y yo me la hago a nombre de personas triunfadoras: Maripily, La Super Yadira, Herbert Crúz Margaret Thatcher. Pero tu, , tu me haces dudar!!! Sigue tus sueños, hecha pa’ lante y que se joda el mundo. Voy a ti, y a los que te critiquen, les encajo este puño.