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Las tetas de una dama: Reflexión para la dama boricua

La verdad es que soy uno de los sujetos más observadores del mundo. No hay nada que no le preste atención: El IVU Loto en un recibo de compra, la fecha de espiración del galón de leche Tres Monjitas, si queda suficiente papel de culo en el baño y las tetas de una dama.

¡Qué les puedo decir! Soy un voyeur de melones y no hay nada que me tripée más en ésta vida que prender el carro, salir por Rexville Towne Center en Bayamón y ponerme a ver tetas por Kmart. ¿Por qué? Porque es mi única manera que tengo para poder escapar de la realidad que tengo. Ese día a día del levantarse temprano a trabajar pasando trimer en un patio o ligando cemento. Pendiente a pagar el teléfono, el bill de la luz y el agua y toda esa mierda. Eso a mí me caga la existencia y veo en el mirar las tetas ese mecanismo de defensa que lleva mi psiquis en fijarse en cosas tan mundanas pero sumamente exquisitas como las glándulas mamarias de una hembra.

Lo más bello de todo es que, si te pones a pensar, tengo un fetiche adictivo pero que puedo satisfacer sin requerir gastar mucho dinero. Hay quienes gustar del sexo por dinero, los que funcionan solo si se dan una onza de alcohol ó gramos de perico; los que es da un placer brutal tener una doble vida donde tienes a tu mujer y la chilla jugándote el desenlace de un posible divorcio y una clavada en el bolsillo con la pensión de tus nenes. ¿Mi caso? Mi caso, chacho, estoy de show. Solo tengo estos grandes ojos rodeado de una cabeza de mierda que papito Dios me dio para ligar jevas, y fijarme en los cocos bravos de las mamises que encuentro por ahí. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada porque me es gratis. Mis ojos son como dos Go Pro incrustados en mi cabeza de mierda velando el próximo par de tetas próximo a mi carrito de compra.

Toda mujer tiene derecho a ser parte de mis cateos visuales. Yo no soy de esos comemierdas elitistas del Internet que solo le dicen que sí a una sola cosa. Yo no perdono tetas. Punto. Mujer gorda o flaquita, chonchi o anoréxica, fea o linda, blanca, negra o india, yal o guaynanicha. Ustedes me conocen. Puede que pase tiempo que no posteo un post pero eso no significa que hace tiempo que dejé de ser un buen bellaco; de hecho, exhorto a que todo hombre lo practique. Que deje de ser tan clasista que, si te pones a ver, a la hora de ser un bellaco de mierda pensando que las mejores tetas las encuentras en PornHub o Redtube cuando la realidad es que los mejores melones lo encuentras saliendo de tu casa. Mirando, observando con detenimiento lo que pasa frente a tus narices.

El arte de ligar melones es político pues debemos vivir en un comunismo sexual lo cual significa que todos, sin distinción de clases sociales tenemos derecho de ligarnos un buen par de tetas. Rompiendo las barreras de las redes sociales me di  la libertad de hacer una pequeña encuesta relámpago tanto ha chicos para preguntarles cómo sería para ellos las tetas perfectas. Estos son los resultados:

Consulta 6

Aquí podemos ver un sujeto que está claro en lo que quiere. Detallista en como debe de ser la teta perfecta. Todo un bellaco observador. El Hannibal Lecter de las tetas.


Consulta 3Una mujer que está en la clara y con la autoestima que dispara a Saturno. Orgullosa de sus tetas y baqueada por machos que saben de tetas. Ella no saben si sus tetas son perfectas pero los tipos que se echó al cuerpo seguramente sí. ¡Éxito!


Consulta 1

Un sujeto que ama a su esposa por el tamaño de sus tetas. Lo que un hombre anhela en la vida. Unas tetitas “bite size” como las de Milla Jovovich metidas en el pecho de una mujer que te friegue y mapée. Santo Varón.

Consulta 2

Una mujer que ve las tetas de forma geométrica. Las tetas tienen que estar alineadas como las pirámides de Egipto. Pezón en el centro, mirando a Orión.

Consulta 4

Éste connoisseur del arte de mamar tetas va directo al hígado haciendo referencia a Miss Coco y sus tetas sobrenaturales. ¡ídolo!

Como pueden ver en el campo de las tetas hay tanta diversidad que es imposible encontrar la perfección. Por eso todo esto es tan fascinante y es por eso que cuando salgo a ligar jamás me siento conforme. Puedo pasar 4 horas vagando por la calle, metiéndome en cuanto Capri, Econo, Allways 99, regresar a casa, casquetearme y levantarme mañana a hacer lo mismo sin ningún problema. Así es mi curiosidad por ellas. Y esa curiosidad no se limita, honestamente, a la mujer humana. Confieso que poco a poco mi saciedad no ha sido conforme y he expandido mis gustos a tal grado que podría romper ciertos “tabús” pero que ha ciencia cierta declaro que me importa un bicho el qué dirán los demás pues siento que en el reino animal podremos ver un universo infinito de cocos bravos por descubrir. tetas de vaca, de una perrita de gasolinera, las tetas de una gata o las de una cabra, uff son una gama tan inmensa que te pone a reflexionar sobre todo ese tiempo que dedicaste rogándole a Dios que pusieran películas calientes argentinas del Gordo Porcel sabiendo que con una visita a un pueblo olvidado de Dios como Juncos podrías ver las mejores tetas del animal kingdom.

baby-gorilla

¿Y qué me dice de ver a una mujer embarazada amamantando a su hijo? No mano, eso ya raya en los placeres satánicos. Solo cuando necesito casquetearme con furia diabólica. El hecho de ver unas tetas abultadas llenas de leche (materna, no de bicho) me dan unas ganas de coger el bebé, tirarlo por la ventana y degustar de ese pezón carnoso y rico. Ahora, ¿una mujer que le de mamar a una perrita? Ahora sí que entré a los primeros círculos del Infierno.

Esto sí que me pone bellaco
Esto sí que me pone bellaco
Wao, sí que las mujeres son criaturas bien sexuales. Por eso las amo tanto. Porque me dan el placer que ninguna droga  cigarrillo puede darme. El placer de sentirme vivo. Hambriento. Con ganas de ser yo mismo. Gracias Dios por sacarle una costilla a Adán y crear ésta delicia a tu imagen y semejanza, pero sin bicho. Porque mi Dios no hace cosas mierdas, me las hizo con tetas, culo y chocha.

A ti mujer te dedico éste post.

Gracias mujer y que El Señor Bendiga tus tetas.

Sexo Satánico

Allá para el siglo 20 como para el año 1997 yo era un tipo que estaba en ná. Dolido por pasadas experiencias y sobreviviente de vivencias en donde aprendí a ser mezquino con las mujeres para poder desarrollar una coraza que me hiciera a prueba de pelos de crica, me puse a vivir la vida al máximo. ¿Cómo? Intente muchas cosas. Tratar a las mujeres como mierda, objetos, instrumentos de satisfacción etcétera, tu sabes, cosas que un buen hombre hace para poder cumplir con su cuota masculina. Ser macho es cosa seria para mí. No soy una persona muy sentimental en lo que se refiere a las artes del querer. Rara vez amo; de hecho lo evito. ¿Por qué? Bueno, entiendo que el amor es algo que complica las cosas en una relación. De hecho. Qué carajos. Ni relación es lo que quiero, o a menos quería durante esa época noventosa. No. Quería ser libre. ¡Oh si! Lejos de responsabilidades y de cabronerías que me afectaran mi mente. Yo… pues, hablando claro, yo quería chichar. Pero aunque yo solo quería chichar, como dije anteriormente, había algo que me preocupaba. Yo era y de hecho sigo siendo un tipo con cierto tipo de “necesidades especiales” y siempre deseo, mientras sea posible, disfrutar de los placeres de la vida. Los míos, personalmente, son muy peculiares. Me gusta atacar sexualmente a mis parejas mientras duermen, comerles las totas sorpresivamente, abofetearles en la cara con el trapo de bicho mío, y meterles el dedo en el culo como muestra de afecto. ¡Pero yo quería más! Soy un dinámico en el sexo.

Quería comer culo (de mujer), devorarle la crica a un jeva, chuparle las tetas a la mujer más mezquina de Trujillo Alto, soy un depredador sexual de fetiches nauseabundos y devorador de almas de mujeres en pena gozosas de buena maseta. No puedo lidiar con tanta presión. El bicho lo tengo hecho un pretzel de tan bellaco que estaba, cuestionando, lleno de interrogantes sobre cómo satisfacer estas necesidades biológicas que tanto alteraban mi cuerpo y alma. Entonces no pude más. Tomé las llaves del carro y escapé; bueno, escapé de mi hogar pero no de mi mente fresca, nauseabunda y ninfómana que solo piensa en los más grandes placeres que un hombre tan enfermizo como yo pueda tener. Conduciendo en mi vehículo de motor reflexiono al respecto. Llego a una calle sin salida y paro en seco. Vi algo que me deja perplejo. Bajo una caja de cartón veo una pequeña perra, chichuahua, media sata, pequeña, con las tetas inflamadas y unos perritos mamando del sabroso néctar que emana de su madre. Me di de cuenta de una cosa. ¡Eureka! Quiero chichar con perras mujeres embarazadas.

Es entonces cuando me doy a la tarea de visitar chicas de todo el país, en especial mujeres preñadas de áreas olvidadas de Dios como Adjuntas, Aguas Buenas y Maunabo, pueblos en donde aún los machos chingan y preñan a sus jevas solo para tener mano de obra para poder recoger el tabaco, tu sabes, tierra de nadie. Tenía tantas ganas de chichar y tantas mujeres con ganas de ser agradecidas de un pingazo de su amigo inexistente Merdócrata que… Dios mío, el cielo era el límite. Fui a tanta barra de mala muerte veía, interactuando con tantas barrigonas como me fue posible, sea pagándole tragos y pagándole cigarrillos Marlboro pero luego de tantas citas a ciegas con mujeres y de muchos intentos infructuosos logré dar con una que se dignó en abrir su corazón. Su nombre era María, ella era del pueblo de Trujillo Alto, un pueblo en Puerto Rico en donde la gente sabe que existe en el mapa pero jamás han pisado suelo en él. Dentro del Área Metro pero perdido en tiempo y espacio en donde la gente aún cortan caña de azúcar en temporada de zafra y tabaco creo que era un lugar idóneo para poder hacer mi fechoría sexual.

María era una mujer de mediana estatura, ojos verdes  y redondos, blanca, pelo rubio de farmacia y con un hedor a mentol penetrante. Cierren los ojos e imagínenla. Sus tetas eran medianas pero respingadas, buen culo, piernas gorditas y una panza descomunal producto de sus casi 9 meses de gestación. Todo un personaje. Cualquiera que la ve de frente pensaría que es de parcela. ¡La típica mujer boricua! Me le acerqué con sigilo y le dije “vaya grilla que dura estás, te daría un pingazo en este momento”. Eso a mi me funciona con todas las jevas. La tipa se viró, pude oler sus jugos vaginales y me responde “wau, solo un macho muy seguro de lo que quiere puede hablarme de esa manera”, y me agarró la pinga y se puso de rodillas y me lo empezó a mamar como si nada. El cajero se puso nervioso y se marchó. ¡Perfecto! No me agrada que hombres se masturben mientras le meto mi pingasaurio rex a una jeva y así fue. Ella me desnudo, mi maceta estaba encendida, ella con su ropa aún, luciendo unos mahones rotos, con su camisa del perrito de Taco Bell bien afuego y esa mirada que decía “dame esa pinga, welebicho” me puso tan excitado y tan caliente que la cogí del pelo, le metí una galleta y la reventé contra la puerta de cristal de la nevera donde estaba los jugos Snapple.

La chica calló inconsciente en el suelo y en su frente se dibujaba un puntito rojo. Me estuvo curioso. Pero pronto es punto rojo se transformo en ríos de líquido rojo y viscoso. El tiempo se congela. Algo no andaba bien… Heme aquí, asustado, helado, paralizado ante la escena que tengo frente a mis ojos. Una mujer embarazada bañada en un charco color carmesí de sangre y yo como un welebicho sin saber qué hacer. Muchas fueron las ideas que pasaron por mi mente en ese instante. Ir preso, el culo devorado por O.G. Black o cualquier pingudo afrocaribeño, ser la puta de alguien, sobrevivir, pena de muerte, dejar de escribir mierdas por internet… pensamientos que ponen a una a reflexionar en una escena del crimen en donde no tienes ni puta idea qué hacer. Acerqué mi rostro de mierda a su pecho, quería escuchar su corazón, nada de nada, revisé sus ojos, dilatados y perdidos, no parpadeaba… ¡mierda!

Comienzo a frikearme, lloro, mira a todos lados mi pongo de rodillas frente al cadáver de la futura madre irresponsable y me llevo mis manos ensangrentadas a la cara… Las veo. Veo la sangre, puedo sentir hasta el sabor metálico de la misma, se me eriza la piel y casualmente se me para el bicho. Sí, se me ha parado el mamerro viendo la escena. No sé por qué culos pasó pero la pinga me azotaba el ombligo. Estaba bien bellaco. No podía creer que esta escena tan macabra se volviera una sumamente cachonda. Yo desnudo frente al cuerpo inerte de una embarazada. ¿Qué podía hacer ? Lo más sensato: le rompí lo que le quedaba de ropa, le baje los mahones mierdas que tenía, le arranqué su fokin camisa. Le bajo las pantaletas y le inserto el miembro con furia. Saboreo sus pezones prietos por el embarazo, mordisqueo su ombligo brotado y sigo atornillando mi bicho en ese bollo mojado en glóbulos blancos y rojos. Pero de momento…

¡¡¡¡AAAAYYYYYYYYYYY!!!!!1!! Tremendo pinchazo siento en la cabeza del bicho. Saqué la tranca rápido como una bala y vaya sorpresa la mía cuando veo que tengo guindando del miembro un bebé 9 mesinos. ¡El muy cabrón estaba furioso! Me mordía la maseta y yo no sabía qué hacer. Gritaba adolorido, pero tenía que hacer buche. “¡Estás en una escena del crimen, cabrón!” me decía en la mente. Tuve un forsejeo con ese escuincle que seguro estaba rabioso porque yo, accidetalmente maté a su mami. “Socio mala mía, no era mi intención”, le decía al cabronsito para que soltera mi virilidad. Recurrí a la fuerza. Le metí puños, picadas de ojo pero nada de nada. Me revolqué en las góndolas, resbalé, caí, me espeté una lata de habichuelas coloradas GOYA en el medio de la espalda. Pensé de momento que quedé parapléjico pero la visión breve de estar en silla de ruedas y hacer programas para cabrones de 10 años para abajo me hizo obtener fuerzas, así que cojí al bebé de sus pequeñas piernas y lo halé bien cabrón y pude ver cómo es que se desgarraba el prepucio de mi trapo de bicho gracias al mordisco del hijo de puta y el tirón.

Sangre en mi pinga… terror… un bebe llorando, botando espuma en la boca, con los ojos rojos de cólera .Observé detenidamente su rostro y tenía como que dos cuernitos brotándole de la frente. No sé, quizás eran chichones de los puños que le metí o algo así. La cosa es que el cabrón abre su boca y me dice “Merdo, hijos de puta, el bicho o tu alma”.” ¡El bicho! Por supuesto”, grité yo. Huy que susto, puñeta. Comenzaron como que no sé, a brotarle unas alitas por la espalda y yo como que pal carajo, fui corriendo al baño de la gasolinera e hice lo más sensato: metí al bebé demoniaco entre la bacineta y la tapa del inodoro y comencé a cerrar y abrir la tapa del inodoro fuertemente. El gritaba. Le estaba aplastando el cráneo con furia. Esto estaba más feo que una cagada en Dios en Viernes Santo. Se cagaba en mi madre, blasfemaba, decía cosas hirientes, que lo tenía chiquito, que el apocalipsis se acerca, que Luis Fortuño regresará al poder. No pude más. Puse mi culo frente a su boca nauseabunda y cagué un mojón kilométrico. Vi como se le llenaba la boca de mierda y como la tráquea  se le cerraba y poco a poco dejaba de patalear; no perdí tiempo, lo eché en los orines rancios y flochié el inodoro.

Escuché el sonido de las sirenas. La policía se acerca. Un hombre desnudo al lado de un cadáver y con el mamerro parado es evidencia fara que le echen 40 años a perpetua y me largué no sin antes graparme el pellejito del prepucio y me fui a la fuga. Rápido encendí mi radio y puse la estación de la policía. Buscaban un sospechoso, humano, cabeza de mierda. ¡Ea puñeta! Descrito de arriba abajo así que hice lo más sensato y me dirigí hacia el Comité del Partido Nuevo Progresista más cercano y solo fue así como logré que perdiera la policía la pista.

Hoy por hoy mis gustos en las mujeres han cambiado constantemente y me he dedicado a escribir blogs y adoro contar mis vivencias, pero si de algo he aprendido. Les digo, el amor de una madre es fuerte pero más amor le tengo al bicho mío. Ahora cada vez que veo a una perra preñada solo puedo pensar en 2 cosas: en como se me para el bicho y en esa noche donde violé un cadáver y un bebé enviado por Satán me mordió el bicho.

Experiencias que contar…

Mujer Bellaca <3's Cabrón Feliz

Yo no sé qué piensan ustedes, público analfabestia que me lee pero yo creo que no hay nada más humillante en esta vida que ser un cabrón feliz. Un cabrón feliz es la máxima expresión de un hombre siendo todo un mamao el cual justifica  los cuernos que le pega una su mujer. Es todo algo inverosímil. Es difícil de creer como es que un hombre, que por naturaleza somos los que mandamos y vamos, los que tenemos los pantalones de la casa , somos completamente humillados por una criatura que sangra por la chocha cada ventipico de días y no se muere. Una criatura que tiene ese defecto biológico no debería, de ninguna manera, sorprendernos con un cuerno. No señor. Eso como que no encaja. Pero las mujeres son medias cabronas. De una mujer no puedes jamás y nunca dejarte llevar pues todas son un saco de trucos y rotos ricos para uno introducir el pene. That’s it.  Ah y eso lo digo con respeto a las chicas que leen este blog que se que son muchas. Dios, Jehova, Yavéh, Alá fue el que las creo de esa manera, defectuosas y llenas de pecado. Nosotros los hombres que estamos hechos a imagn y semejanza de Dios tenemos la ventaja de ser un tanto más “infalibles” en nuestras acciones y por más alocadas que sean siempre serán justificadas.

En un hombre el cuerno no existe. Yo nunca he conocido un hombre que pegue cuernos. He conocido hombres que se sienten desmoralizados y abusados por sus respectivas mujeres las cuales no le cocinan caliente, no le soban la tranca de vez en cuando y no les deja ni tan si quiera un besito en el prepucio. Mujeres frías que tratan al marido como mierda causando que el hombre e sienta triste y miserable lo cual entonces tiene que buscar amor y algún sitio. A veces tan cabronas se vuelven las chicas que el hombre queda tan traumatizado que preferiría probar culo (de hombre) y aventurarse al amor con gente del mismo sexo dándole el visto bueno a 8 pulgadas de pinga gruesa que entra por el esfinter y hace cosquillas en el intestino grueso. Hombres echados a perder por la infame acción de una mujer que se dedica a destruir una relación de tantos sacrificios en donde ese macho cabrío gasta dinero y tiempo para darle lo mejor a esa puta malagradecida.

Como mencionamos anteriormente un hombre no pega cuernos, simplemente busca amor donde no le dan. Necesita llenar ese corazón de afecto y sentimientos bonitos. La serpiente, perdón, la mujer, es una criatura que hay que estar, miren, siempre, jum, con el ojo hechado, porque uno nunca sabe cuando te jode. Insaciables, ninfómanas, solo pensando en chichar y gastar tu dinero, las muy cabronas pueden llegar a joderte a tal punto que pueden descojonar tu mente, incluso lograr pegarte los cuernos y tu, como buen mamao, justificar los mismos. Usted no puede ser tan mamao. Si, que son lindas; si, que son chichables;  eso es cierto pero jamás, pero jamás caigas en la trampa. Mi perrita es bonita y no por eso dejaría que me meara la alfombra. Tienes que estar atento a las señales y protegerte y para eso estoy aquí, buen amigo, para convencerte para que no seas un mamao, un cabrón feliz. Para que no seas el chiste de la oficina, el toro de la GOYA, el cuernú policía del Cuartel de Bayamón, el cabrón finguero de la Coca Cola, yo, Merdócrata, un hombre con no solo un bicho enorme sino con un cerebro prodigioso te ayudará a identificar si eres un cabrón feliz y de esa manera poder salvar a tiempo tu estatus de hombre. Porque el hombre completo no es cabrón, es hombre, mas ná.

Primero que todo hay múltiples casos de  nos ayuda a identificar al cabrón feliz. ¿No han conocido ustedes alguna vez alguna mujer que sea super puta en Facebook por ejemplo? ¿Tu sabes, esas chamacas que lo primero que buscan es querer salir y janguear con uno sin saber un bicho de ti? Tu quizás como hombre te importe un bicho porque tu sabes, tienes el pingo como avión y la crica la vez como una Twin Tower y te quieres llevar todo de por medio. ¡Eso está excelente! Ahora bien, tienes que estar atento porque cómo es que una chamaca te está sacando a salir así de la nada, sin conocerte un chispito, tener una conversación extensa ni nada. Los hombres somos más satos y tenemos el permiso divino para hacer eso pero que esa dinámica venga de una mujer pues, jum, no se, me huele a mi rostro. Yo no confío. Muchas mujeres se hacen de rogar y si le dices simplemente un amague de salir contigo te dicen que “algún día“, “hay que ver“, o “¡prefiero dejarme hacer un fistin por Freddy Krugger!“, bueno, a menos así pasa con migo. Cuando toda esta mierda sucede ¡Ten cuidado¡ Yo siempre he pensado que es porque está loca por desquitarse de su marido. Las mujeres son tan buenas como ellas quieran que sean pero no son para nada tan fáciles de conseguir a menos que tu seas un tipo super labioso, pero que venga de ellas la bellaquera de primera instancia, chacho, mucho ojo.

Me da pena y mucho el hombre que sucumbe ante esto. A mi me ha tocado vivir cosas similares y he visto cabronas que gustan tirar maíz a gente. Hey, se que aquí hay una cabrona que lee las mierdas que pongo que es loca haciendo eso y yo se quién es y ella sabe quién es y le gusta bregar en esa cabronería. Hey, cada cual con lo suyo pero no joda al hombre. Yo me salvé de esa cabronería porque soy un tipo con un bicho no solo enorme sino que con una mente sumamente privilegiada. La cabrona flirtea como el diablo y loca con que uno la saque a pasear sabiendo que su marido es policía y yo como que coño, cabrona, respeta a tu macho que el pobre hombre anda quemándose las pestañas 24/7 cuidando a la gente de los delincuentes como Baby Rasta que hay por ahí. Pero ella no escarmentaba, ni pal carajo. Un día la confronté o mejor dicho la confrontamos entre varios y ella se fue de culo diciendo que ella no le es infiel al marido, que ella no es así. Yo no sé, viste, ero si la mujer mía le bellaquea a otro macho yo lo considero una infidelidad. ¿O acaso hay que esperar a que un tipo le meta el bicho a tu mujer para que sea entonces infiel? No mi hermano. No rayemos en lo ridículo. Usted mujer jode estando casada y con tan solo bellaquearle a otro usted está faltandole el respeto a su marido, más cuando usted está casada y juró lealtad y fidelidad a ese cabrón hasta que la muerte lo separe.

Aquí, como diría “Mi Pana Gillito”, una seteadora de blogueros por ejemplo:

 

 

adivinen quien la defiende

 

 

¿Pero saben que es lo más que me jode de todo esto? El toro marido que la defiende y le hace frente a nosotros, los cabrones que la tiramos al medio. ¿Yo como que cabrón, te ando haciendo un favor y me estás pagando de esa manera? Es en esos momentos donde pierdo fe en la humanidad. Entonces me pregunto si existen personas que realmente nacieron para coger cuernos. Mi respuesta es no sé. Pero si sé que hay profesiones en donde si no te cuidas puedes terminar viendo más cuernos que en las Fiestas de San Fermín. He aquí una lista de los mismos:

  1. Policía: Jodido día y noche resolviendo crímenes, librando las calles del mal o hablando mierda en una patrulla con el  compañero tuyo de trabajo lejos de tu casa tu mujer bellaquea en Facebook y le hecha maíz  a basuras de la internet como yo.
  2. Soldado: Igual que el policía pero peor porque el cornú anda miles de millas cogiendo tiros o varado en un portaaviones con la foto de su mujer en mano mientras ella coge pinga por ese culo.
  3. Guardia de Seguridad: ¿Rompiendo noche y haciendo horas extra para llevar el sustento a la casa? No te preocupes por comprar leche porque el vecino se la provee de gratis.
  4. Misionero: No es una profesión pero si estás metido en la iglesia y haces el rol de misionero por muchos países del mundo yo solo te digo que mientras tu te pones a orar con el prójimo, el prójimo pone a oral a tu mujer.
  5. Piloto de avión: Mano, tu estas piloteando un avión de cuchocientas toneladas haciendo escalas en sabrá Dios cuantos países sin darte de cuenta que la mujer tuya hace escalas en cada bicho del vecindario.
  6. Estudiante de Leyes: ¿Estudiando para la revalida de abogado? ¿Dónde está tu chica? El juez le anda metiendo con el mallete por esa crica.
  7. Luchador: Viajas por toda la isla cogiendo cantazos de hombres en ropa interior mientras que a tu mujer le andan aplicando la figura 4 en El Bambú.
  8. Galán de Lechonera: ¿Crees que eres el único cabrón que le pega cuernos a una mujer con una cuarentona en tu Chinchorro de preferencia? Sorry my friend. Mientras te bajas el Frangelico otros te bajan la mujer, cuernú.
  9. Mecánico: Cuando le dedicas más tiempo a tu mierda de Datsun que a tu mujer, de seguro que aparece un cabrón que le hace cambio de aceite y filtro.
  10. Bloguero: Honestamente, es la estaca de amarrar al más cuernú. Todos son cuernús menos yo, claro.

Hey mi gente solo mencioné a 10 pero hay un montón que pueden cualificar para esta mierda. Yo solo le digo a usted que si la mujer suya le anda pegando cuerno, por favor, sea precavido. Si eso está pasando mándela pal carajo pero al memento. No se ponga a pensar usted en los bellos momentos y en justificar los cuernos que le pegó su mujer. Usted luciría como el más toribio de su vecindario. A cualquiera le puede pasar tener a una pareja infiel, pero, lo que no puedo dar es un macho que de una justificación a su estatus de cabrón. Simplemente no puedo.

¡Mamabicho! No defiendas a tu mujer. Tu mujer se supone que te mime y te rose al menos una vez en semana la pinga y que cada día 15 de cobro te de el culo (de mujer). Ley natural de vida. Se supone que te bellaquee ella no que le bellaquee a otro. Pero si tu estas dispuesto a ser coronado porque tu entiendes que ella simplemente cometió un error o porque TU fuiste el que causaste esta cabronería, entonces y con honestidad te digo, que no debes vivir en este plano existencial. Agarra tu revolver, colócale una bala en el chamber y pinta te rojo y materia gris la sala de tu casa no sin antes anotar en un papel con lágrimas lo muy poco hombres que fuiste y que amas a tu mujer tan cabrón que prefieres matarte y dejar que otro se la chiche mientras disfruta parte del testamento, bienes y dinero mientras tu descompones siete pies bajo tierra, no sin antes pedirle al forense que por favor cosa la boca de tu cadáver para no gritar cuando los gusanos te coman el culo.

Es el consejo de su amigo inexistente; Merdócrata. Mándala al carajo o muérete, pelabicho

**Gracias a Manolo El Gallo y ciertos individuos que ayudaron a destapar seteadoras para este post.**

Mujer Cafronda: Escombro Humano 2

Esta es la Segunda Parte de un post que hice meses largos atrás titulado “Escombro Humano” y estoy encojonadamente pompiado y deseo escribir un blog. Que se joda. Me importa un bicho. La noche de hoy está dedicada a estas putas de la vida, cabronas, idiotas, mamabichas que creen que pueden y no pueden un carajo. Esas mujeres que creen que lucen bien haciendo el ridículo y mostrando su cara al mundo por lo que son realmente: escorias humanas. La escoria humana es una de las descripciones que van más de la mano de lo que se conoce como una Mujer Cafronda. Así es como titularé el post de este blog. Mujeres cafrondas, diablo, quién carajo no conoce una mujer cafronda. ¿ Ustedes conocen mujeres cafrondas? Yo si conozco una mujer cafronda; bueno, realmente conozco varias. Unas destacan más que otras claro está pero siguen siendo lo mismo: cafrondas nevertheless.

La mujer cafre es una mujer que es una escombro social. Estúpida, engreída. Una total attention hore en búsqueda de que alguien se le pegue haciendo las cosas más estúpidas del mundo: desde decir que es buena mamando, que si es la más que fuma, bebe, chunquea en público para lucir la más cool y radical… en fin, una perdedora. Es esta pendeja que nos hace quedar mal cuando la sacamos a pasear, digo, si es que eres bravo para sacarla a pasear. Humillante, engreída. Mis amigos, son de las cosas más malas que te puedes conseguir en especial si estás involucrado con alguna de ellas de alguna manera u otra.

¿Ustedes no les ha pasado que han salido con una persona, esperado hace tiempo por ese jangueo que llevamos días planificando y que de momento, llega de invitado esta basura de cafronda de la nada. Ya tu sabes, tu haces buche. Lo primero que pasa por tu mente es un “ay Dios mío, no la cagues no la cagues”. Crees que vas a quedar triunfante. Que tu jangueo con tu novia o esos panas está cool y perfecto hasta que de momento la muy cabrona hace lo que hace. Empieza a querer llamar la atención. Bellaqueándole a los tipos dela barra, buscando peleas con otras mujeres, te cela o cela a uno de tus amigos, se pone estúpida, engreída. ¡Tu tienes que sacar la cara! Tu querías disfrutar y lo haces es disfrutar… si, disfrutar de una puta taquicardia. Imagínate. No puedes desquitarte haciendo nada, ni haciendo poco, solo cagarte en tu madre y en la hora en que planificaste el jangueo. Físicamente no puedes hacer nada, digo, a menos que seas un Steven Seagal de la vida y le partas el brazo a esa cabrona… pero como tu eres de esos sujetos buena gente, así como yo, tu amigo inexistente, El Merdo, pues tu sabes, a aguantar como macho. Tu mente da vueltas, te mareas de pensamientos impuros, cabrones, dolorosos y macabros.

Tienes que entonces tomar una decisión si seguir entre ese círculo de amistades y por círculo de amistades incluyo también los amorosos. Porque créeme, también este topo de pendejases puede afectar a parejas que tengan sea el hombre o la mujer una amiga que sea así de cafronda. Les digo, que ha menos que ustedes no se tomen un momento para poder reflexionar sobre lo que está pasando su relación se puede ir a la mierda. Yo no quisiera en el caso personal que una relación que yo estuviera cultivando por meses se vaya a la mierda por los comentarios, incoherencias y estupidez de una tercera a mi relación. Pero de que pasa, pasa. Es por eso que le sigo a ustedes que es mejor cuidarse. ¿Pero cómo te puedes cuidar de que una Mujer Cafre te joda lo que tu tanto tiempo cosechaste? He aquí unos tips para que vayas a la fuckin segura, o al menos para que puedas lidiar con esta puta situación:

  1. Aclara desde el primer momento que la conoces a tu pareja/amistades que esta mujer no te agrada.
  2. No le dejes pasar ni una falta de respeto.
  3. No luzcas intimidado por sus acciones al contrario atácalas de lleno.
  4. Si esa persona se quiere apuntar una sobre ti no seas pendejo, tira pa lante, welebicho.
  5. Ataca fuego con fuego. Se más cafre que ella al menos una vez en la vida  frente a ella.
  6. Que la mujer tuya no le ría las gracias. No es agradable. No es justo.
  7. Coge a la muy pendeja en un aparte y dile la que hay “no me agradas, biatch!”
  8. No pierdas la cordura en un toma y dame con la attention hore cafronda esa, o sea no bajes a su nivel a menos que estés obligado a hacerlo.
  9. En un círculo de amor solo caben tu, tu pareja y sus hijos si es que tiene. Si ese tercero quiere influir en su relación párala en seco.
  10. Si tu pareja está de acuerdo más con ella que en salvar el amor, cariño o relación que ustedes tienen, entonces, a la mierda con todo.
  11. Porque soy un hijo de puta, agrego un número 11; Que si la jeva te bota porque la cafronda vale más que tu vete, pero VETE EN UN BLAZE OF GLORY. ¡Que se joda el mundo!

Lo que quiero es dejarle claro a todos los hombres que me leen, es más puñeta, hasta a todas las mujeres que me leen también que se joda, que deben de ser bien precavidos con las amistades que presentan. Yo siempre he creído que uno tiene derecho a ser feliz no importa como pero el ser infelíz nada ni nadie y no hay nada que te joda más en la vida que ver a una persona que no sepa valorar lo que tiene de encima. Si tu eres un cabrón de ser humano como yo que soy un escombro de las redes sociales, pues, no hay problema, te debe de importar un bicho lo que pase. Pero si eres un hombre o una mujer sensata, que realmente atesoras a esa persona que amas, hazle un favor. Valóralo. Aprovecha cada momento de cariño que te da. No la desperdicies porque tienes que soportar a una persona que no contribuye en nada a tu relación. Habla con esa cafronda o cafrondo y dile que reflexione sobre sus actitudes. Que para todo hay un momento. Que tu relación se merece un grado de respeto. Y si tu, cabrona, eres la cafronda, coño, aplícate, que eso no se hace. El ser una tierra en esta vida se paga en esta vida. Fuck it. Te joderás como quiera.

Vale la pena que la felicidad de tu relación sea interrumpida por los amigos de la estupidez, bajeza y charrería. Pues adelante, be my guest. Recuerda, quedarse sol@ no es cool en especial cuando tienes buenos individuos interesados en darte felicidad.

Dile no a la mujer cafre, dile no al escombro humano.

La Vida Perra del Blogiante

Yo estaba echando gasolina por la mañanita tu sabes, porque iba a ir a “trabajar” y con la pelambrera que me caracteriza le metí $6.00 en el tanque. Me estaba distrayendo con el letardo que siempre hay cuando solamente falta 20 centavos para poder completar de fuletear ese carro que tengo y absorvida completamente en esa monotonía vi que al lado de mi carro había como 6 perros satos y pulgosos jodiendo uno con los otros. Entre ellos destaco una perra que estaba obviamente preñá. Se que lo está por el tamaño de sus tetas que rozaba el suelo. De momento vi como otra perra jugueteando le empezó a mordisquear las tetas a esa perra que estaba preñá. Esa escena no se me fue de la mente, tanto es así que lo he utilizado como introducción a este post de mierda. ¿Qué puedo decir? ¡Me chocó!

Entonces reflexioné en mi trabajo. No pude dejar de olvidar esa perra siendo mordisqueada en las tetas por otra perra que juguetona mamaba de la leche de la futura madre. Me dije a mí mismo “¿Cuándo será el momento que me toque mamar de la teta de la vida?”. Cabizbajo frente a mi computadora en mi bella oficina adornada de clips, papeles tirados, tinta de printer y un periódico destripado no encuentro más nada que hacer con mi vida, me importa un bicho todo, acceso Facebook y me dedico a ver todas las cabronas que me han agregado a mi cuenta y me pongo a ver sus galerías de foto para tazar qué tan grande tienen ellas las tetas. La sensación de imaginarme esos pezones que esconden esos bikinis y esas ropas de mujeres profesionales o britoleras (según la cuenta que acceda en el momento) me pone el bicho a dar fuete a mi pinga pidiendo “pon pal cielo”.

Tanta bellaquera no la puedo controlar. Si me hago una paja tengo que hacerla con proeza.

Pero de momento desconsuelo…

Me pongo a leer un blog de un cabrón que aprecio mucho llamado El Blogiante y leo un post de él en donde se sincera super cabrón por el hecho de que  él vive un dilema sobre que todo el mundo le gusta estar etiquetando las personas y que a él lo tildaron de Ivan Drago o una mierda así porque el tipo anda aborrecido siempre. Nada, accedan al enlace para que sepan de qué bicho hablo.

Pregunto. ¿Acaso no será la vida una perra y nosotros somos la otra perra que buscamos mamar de la teta de ella, así sea jugando?

Puede ser que sí. Yo creo que todos nosotros tenemos esa idea de que tenemos que vivirnos la vida porque sabemos de antemano que la nuestra es muy rápida. Algunos le importa un culo la vida al punto que hacen de todo hiriendo a terceros y muriendo en un residencial con tantos tiros en el pecho y cara que haría que la muerte de Robocop cuando era humano fuera auspiciada por Nickelodeon.

Pero también existen los que reflexionamos y nos recogemos a buen vivir. Nosotros los servidores públicos anónimos que ayudamos al prójimo en nuestro tiempo libre y que luego nos sentamos frente a la computadora durante el día para postear blogs sobre nuestros desamores y diarios reflexivos que enriquecen al ser humano en cuerpo y espíritu.

Soy un hombre sensible y siempre me importa el bienestar de los demás. Aunque tampoco soy hipócrita adoro el sufrimiento de aquellos que hicieron mal a nuestra sociedad y que ahora por ironías de la vida o por karma, están pagando el infierno aquí en la tierra (saludos al culo de Arango).

¿Pero seré yo quién yo creo que soy? ¿Seré ese híbrido de mierda y hombre simpaticón y buena gente que siento que soy?

Yo creo que la personalidad del ser humano no se debe de juzgar por un uno sino por un tres. ¿De qué carajo hablo? Fácil. Porque nuestro mundo ni nuestro comportamiento es juzgado por nosotros solamente sino por múltiples punto de vista y aquí les dejo una explicación

¿Quién yo soy?: Se trata de quién yo creo que yo soy. Cuando uno se para a hablar con una persona en el trabajo cuando eres nuevo o cuando eres universitario y te introduces con el corillo y les dices a ellos tu forma de ser. Dices que eres dinámico, capaz, hábil… ¡eres la ostia! Y la mierda es que te lo crees.

¿Cómo me ven?: Aquí se habla de mi percepción sobre cómo creo que los demás me ven a mí como individuo. Si creo yo que me ven como una persona fría y calculadora (saludos Blogiante) a pesar de que yo piense que soy un individuo mucho más complejo.

Lo que perciben de mi: Más que una interrogante, aquí trata lo que ellos ven de mí. Aquí es como ellos como individuos perciben a este servidor. Ellos juzgan y llegan a sus conclusiones. Esas conclusiones solo ellos la saben y yo posiblemente jamás lo sepa.

Por ende lo que quiero hacer entender es que uno jamás es lo que uno cree que es. Como cuando uno habla en una grabación y juras y perjuras que tu no hablas igual a lo que salió en esa grabación. ¿Por qué? Porque simplemente no estás en la misma posición. Todos nosotros vivimos tomando posiciones. Analizamos y juzgamos a nuestros semejantes. Aceptamos y discriminamos a quienes nos afectan como individuos. Somos seres complejos que deseamos entender y entendemos un carajo.

Pero la gente siempre busca por donde buscarle significado a las cosas donde no hay. Yo no puedo demandar ue me comprendan cuando lo que yo le mercadeo al mundo es una ilusión. Yo soy uno de esos pocos que me mercadeo tal y como soy. La gente cierra los ojos mientras me lee y piensa que este hombre con cabeza de mojón está desnudo frente a una computadora pensando en hablar nuevamente de cricas y culo en un post. ¿Yo no soy así… todo el tiempo. ¿Pero si es así como me ven los demás? Me importa un bicho. ¿Por qué? Porque después que yo me conozca a mí mismo me importa un carajo lo que piensen los demás de mí. Las redes sociales piensan que soy un bellaco con mucho tiempo libre frente a una computadora y la verdad es… bueno, que soy un bellaco frente a una computadora. Pero el mensaje no es ese, el mensaje aquí es, vuelvo y repito, no te preocupes por lo que piensen otros sino por lo que tu ves de ti mismo. Si eres una escoria de ser humano y tienes problemas en aceptar lo que eres esos son otros veinte pesos. Claro. Pero como la vida es karma pura, ya verás que todos aquellos que pensaban mierda de ti y te juzgaron a la ligera posiblemente son los primeros en que serán juzgados a la primera a la hora de tener un buen trabajo, conseguir una jebita, a la hora de chichar y quedarse arrollao’, etc. No hay peor arma que el karma. El karma es una perra a la que le mordisqueo las tetas.

Somos complejos… somos absurdos

…somos una perra preñá