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Treintonas: Las “undead” que adoramos

Saludos a ustedes, basuras de la red. Les habla una vez más el híbrido de hombre y mierda que le pone significado a sus miserables vidas, obviamente, su pana, Merdócrata. Durante esta madrugada fría como mojón de foca me daré a la tarea de llevarle a ustedes un tema de esos importantes para la superación y exaltación de la mente humana. Hoy, caballeros, damas que me leen el tema a tratar será la cruda realidad que vivimos hombres de pelo en pecho. El establecer relaciones con mujeres treintonas.

Me cago en tu madre, las mujeres cumplen años. El deseo reprimido que deseamos todos nosotros el cual consta de darle pinga a esa puta de cuarto año que tantas puñetas nos hicimos llega a su fin. Tu sabes, la highschool es para losers y la verdadera joda es en las etapas  universitarias en donde te encuentras con este paraíso de mujerones veintonas que ya tienen ese crico que les bota fuego y andan locas y relocas con eso de querer chingar y meter mano. Yo era universitario. Estudie en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras aunque no lo crean. Era un loser pero me importaba un bicho. Era universitario. Todo lo que quería hacer en la vida era ligar mujeres y recrear por mi cuenta lo más cercano a las películas de Revenge of The Nerds en donde las mentes más inteligentes se dedicaban a no otra cosa que ligar culos (de mujer) y masturbarse con furia pensando en mujeres inaccesibles para ellos. Ya tu sabes, una bellaquera constante. Pero las cosas no son como yo esperaba.

Mi paraíso femenino no se volvió ninguna otra cosa que expectativas frustradas. Si, era cierto que el 90% de las putas (les digo “putas”  a estas cueros, con cariño) estaban mas duras que el puño de un loco, las muy pendejas no compartían conmigo las ganas de intercambiar fluidos, chichar, tu sabes, nada de eso. Las muy pendejas lo que estaban esperando era un buen profesor que prometa darles un trabajo de buen promedio para ellas darle su crica de buen promedio. Yo no soy profesor y mi pinga no es promedio so que me jodí.

Pero todo esto cambió luego de años de auto-entrenamiento para desarrollar las artes de la Coproescritura (patentizado por este servidor) en donde me enfoqué en las habilidades de hablar y escribir mierda en las redes sociales y baños de gasolineras que fue que descubrí el tesoro de lo que es la mujer treintona. La mujer treintona es una mujer bastante particular. Es una mujer de por si más decidida y con los pies firmes en la tierra. Yo conozco muchas, he chichado con decenas de ellas y hasta compartido sentimentalmente y les puedo decir que es la mujer perfecta para los que quieren tirarse la soga al cuello y desean afincarse. La mujer treintona ya es exerimentada. Ojo, mujer experimentada no significa que le quepa un poste por la crica. No, no es eso. Lo que me refiero es que es una mujer que ya ha lidiado con múltiples líos amarosos ya. Que si el muy cabrón del ex la celaba, que si gorduras, que si les han pegado cuernos o, como me dijo una loca una muerta en vida una vez, que no bajaba la bacineta luego de mear su chico. ¡Qué cojones!

Si, son mujeres que los años les ha dado malicia y las ha hecho inmune a muchas cabronerías que hombres de ventitantos les gastaría a una veintona y tendrían un “success”. Digo, no es que sean inmune a todo porque seamos honestos, hay unos merdócratas de la vida que saben dónde dar el tiro. Son mambichois que me leen a seguido y que están con las escuelas amolás. Pero el hombre promedio no tienen chance casi nunca de cogerlas de pendeja. Ellas saben. Son jovenes pero son listas… ¡Algo que rara vez encontrarás en una mujer!

Eso si, quedas advertido de una cosa. las mujeres treintonas son mujeres que a duras penas puedes conseguir sin hijos, sin un divorcio en las costillas, vírgenes y con tiempo libre. Es algo así como una penitencia que Dios le dio a estas cabronas por ser sabias a tan joven edad en cambio a los hombres que en sus trintas puedes verlos con o sin hijos y jodiendo o tranquilos por ahí. El hombre de por sí es un abandonado social no importa las edades que tengan. las mujeres treintona en su mayoría ya se cansaron de la joda constante y se recogen muchísimo más rápido que nosotros.

Es como comparar a Katie Holmes con Manny Colón. El hombre siempre salvaje, el león de la selva que más chicha, la mujer más atenta a su día a día, más meticulosa y pendiente.

Es el mundo que nos ha tocado vivir, el mundo absurdo en donde nosotros los hombres si queremos tener un poco de calma en la cama y en la mente tenemos que abrirnos pasos a estas Madre Teresas de Calcuta. Darnos la oportunidad con esa psychobilly llena de tatuajes, piercings,  madre, hermosa, amorosa, recordando por siempre sus jangueos de juventud pero ajustada a su realidad… es la mujer para uno dejar de ser macho y ser hombre.

Para esas zombies treintonas que aún gustan de amar (inclusive al más mierda de los hombres)

Femme Fatale: Güireras chupa hombres

Primero que todo quería empezar cagándome en la madre que los parió. Segundo, gracias por el respaldo que le han dado a esta, mi blog y su blog, el blog de Merdócrata; un blog con un fin común que es el de llevar el mensaje de amor y esperanza a todos los hombres coge cuernos y a esas zorras de mujeres que tanto nos joden la vida pero tanto atesoramos vivir con ellas. A ustedes, gracias un millón y que el 2012 les traiga embarazos no deseados a las chicas y a mis hermanos hombres, muchos cueros y que les crezca la pinga 1 pulgada más. Son los deseos de su buen amigo inexistente, Merdócrata Bloguero.

Ahora, quería empezar el año con un tema que casi no toco mucho en el blog porque me gusta ser diverso y no ser redundante. Por eso es que decido hablar esta vez de mujeres. ¡Ah! ¡Las mujeres! Como la coca de Tony Montana  en su oficina, siempre embelleciendo nuestras residencias, producto del pecado, poseedoras de la santa magna crica, instrumento diabólico que tienta a los hombres y que ha llevado a los más temibles guerreros a sucumbir. Son las mujeres culpables de que muchos hombres tomen decisiones erróneas. Algunos dejan la familia por irse con ella, otros se privan de conocer otro amor y se enchulan de una sola penca, (error craso), otros simplemente optan por disciplinar a las muy perras, haciendo honores por supuesto el buen amigo Osvaldo Rios (seguidor número 1 de este blog). Pero hay mujeres que no son recomendables para ningún hombre, porque estas mujeres no saben su puesto. Estas mujeres son malignas, son letales. En el mundo en donde vivimos surcan nuestras calles y son bombas de tiempo listas por estallar. Ellas son las Femme Fatale.

¿Pero qué son las Femme Fatale? Si le preguntamos a  Wikipedia te dará una definición muy larga y toda esa mierda pero les voy a evitar tanta lectura toda esa mierda. Una Fmme Fatal no es otra cosa que una mujer que usa su cuerpo y su femeneidad para poder lograr sus propósitos en la vida, desde tener una casa, un carro, lujos, tarjetas de crédito, comidas caras, joyas, poder adquisitivo; lo que sea por tener estas. Una Femme Fatal es algo así como una güirera que quiere sacarle todo lo que pueda a un hombre en particular para joderlo lo más que se pueda. Son malas y malditas. No se pueden confiar en ellas. Arpías chupasangre de la masculinidad que tiendan al hombre con sus tetas y buen culo para sacarle el vivir a los buenos trabajadores, profesionales y obreros que nos quemamos las pestañas de sol a sol para poder tener lo poquito que nos da el dinerito.

Hay un sinnúmero de trepadoras Femme Fatale en nuestro mundo, tanto boricuas como extranjeras que gustan de chuparse un bicho siempre y cuando pueda chuparte también tu cuenta de banco. He aquí un ejemplo de las mismas:

¿Se acuerdan ustedes de Anna Nicole Smith? Esa artista porno que tenía unas transiciones de ser una mujer que no cagaba de lo buena que estaba a ser una mujer que se embarraba de mierda y luego regesaba a estar dura? Pues esa cabrona es un vivo ejemplo de lo que es una femme fatale. Con ayuda de su cuerpo y su bellaquería logró conseguirse tener una relación con un cabrón viejo de unos 135 años llamado J. Howard Marshall, que era un empresario y profesor con una cuenta de banco ultra hija de puta gracias a lo que le dejó su vida como magnate petrolero. ¿La fortuna del tipo? Nada, unos millones extremadamente largos. La cantidad exacta varía porque la muy cabrona se metió en un lío legal cuando el tipo murió y ella quería heredar el dinero y uno de los hijos de él igual quería hacer lo mismo. Una cabronería larga. Total la vida le pasó factura a Anna y un febrero 8 de 2007 esta puta muera ahogada en su propio vómito dentro del hotel Seminole Hard Rock Café en Florida cagándose en su madre para siempre y sus fotos de muerta regadas por toda la puta red.

Ya hablamos de una bicha ahí americana so que tenemos que darle paso a una bicha boricua, porque hay que darle equidad a las cosas. En Puerto Rico las Femme Fatale hay pero de a cojón pero luego de un estudio exhaustivo y para propósitos de no crear un post extremadamente largo y que ustedes pudieran casquetearse con las fotos de muerta de Anna Nicole Smith con tranquilidad, le daré mención a la próxima. Su nombre: María Del Pilar Rivera mejor conocida por la plebe como Maripily.  esta cabrona se le tilda de ser la mujer más ará de Puerto Rico y ser más bruta que el cantazo de una ratonera, pero yo difiero un poco de eso. Para mí que esta cabrona sabe lo que hace y que gusta hacerse la pendeja para poder salir en portadas de revistas en Econo y ser mencionada por todos nosotros en especial en blogs basuras sin sentido como éste. La tipa tiene un algo que le gusta a los hombres. Ella no destaca realmente por el tamaño de sus tetas ni eso, tampoco por tener el culo más cabrón del caribe… bueno, es que es ese tipo de mujer indiecita que todo fuckin bellaco del centro de la isla blanco quisiera tiznarse. Es simplemente una hembrota que nos comió la mente y nos desgastó la pinga de tanto masturbarnos con furia desde que la vimos salir en No Te Duermas y se volvió la usurpadora del trono de La Mujer que más Leche a sacado en Puerto Rico desde La Taína (R.I.P.). Esta tipa le gustó codearse con gente de buen nivel adquisitivo. Supo por donde moverse, le mamó la trapo de pinga a El Gangster, dejó que Funky Joe le metiera un dedito radiactivo en el culito y hasta causó que el empresario Juan Otero Meléndez se quitara la vida porque no se sentía “worthy” de poseer esta dama adornando el dash de su automovil con pedazos de cráneo y sesos. Algo no cool. Roberto Alomar, el primer pato en el Salón de La Fama de las Grandes Ligas fue también presa de la misma mujer y terminó jodido pasándole una fortuna a ella luego de un divorcio muy poco elegante. Ahora ella está saliendo con un tipo con dinero, empresario también y su nombre Michael Anthony De Prado. Mi consejo para el balsero: descarga las balas de tu magnum.

Pues esa es la que hay mi gente. Dos ejemplos y ambos muy crudos de lo que le espera tocar a un hombre que no se sabe proteger bien. No le tenga miedo a un hijo no planificado, eso se resuelve con un aborto, una pensión o con wákala, crianza y, ay fó, amor. Pero de algo que usted no se podría salir con la suya es de que se le pegue encima una Femme Fatale. Cuando algo le huela a que una hembra lo que quiere es sacarte el vivir económico HUYE, CABRÓN, huye como negro corriendo en el 10 K. Tu buen amigo Merdócrata no desea que desperdicies tu vida. ¡Déjate llevar por la bellaquera y la joda! Pero por favor cuidate, porque uno nunca sabe en qué recoveco de Shannan’s Irish Pub se encuentre una trepado, una arpía, una Femme Fatale.

¿Me llamaron?

Cibersexo y el bellaqueo por internet

Se acuerdan ustedes años atrás cuando estaban en la higschool como para finales del siglo 20 en donde ustedes tenían las hormonas trepadas y estaban locos por darle felpa a cualquier cosa con tetas, vagina y fuera ser humano? ¿Qué tal cuando se te paraba el bicho de tan solo besar en la mejilla a esa chica que te gustaba y que la considerabas un amor platónico y resolviste casqueteándote pensando en las poses más sucias y ricas que querías experimentar con aquella cabrona? Una pregunta tan larga como el bicho mío lo sé. ¡Ah! Y también sé que cuando te ponías bellaco pensando en toda esa mierda que te disparaba la adrenalina por la punta del bicho lo primero que te vino a la mente es esconderte de tu mami y de tu papi, prender la computadora, colocar una toallita por la parte de abajo de la puerta para que no se viera la luz de la pantalla y te ponías como cabrón a accesar el internet con la velocidad exageradamente cabrona que tenía ti conección Dial Up de Coqui.net y lo primero que accesabas era nada más ni nada menos que Agozar.com para hacerte la puñeta con una furia hiper-hija de puta.

No te sientas mal si viviste con eso. Tampoco sientas vergüenza ni culpa porque honestamente yo también era tan bellaco como tu y tenía el colchón de mi cama como queso suizo experimentando con mi mente cómo culo sería darle daga a una hembra como Giselle Blondet cuando te ponías a ver Despierta América. Nosotros los hombres siempre vivimos con las hormonas trepadas. No nos negamos a ver un buen culo y un par de tetas nunca lucen mal en una mujer, no obstante tenemos una vida de muy poca producción en lo que a bellaqueo se refiere. Si de algo yo admiro a las mujeres como criaturas es que siempre pueden tener una pareja para lo que sea (así sea para comer yonyi 😉 ) pero la cosa es que ellas se dan el puesto bien cabrón y aunque saben que tienen las herramientas para tener al mucho que desean no acceden al “overkill” sino que se dan su tiempo y toda la pendejá.

¿Cómo seríamos los hombres si tuviéramos ese poder? Posiblemente todos tendríamos lupus, sífilis, gonorrea y la mierda esa que le dio a Magic Johnson. Nosotros no podemos manejar toda esa responsabilidad y es por eso que decidimos mejor resignarnos de jovencitos a que no podemos tener lo que queremos en el sexo y nos embarcamos a esos mundos depravados que esconde la red cibernética para poder saciar nuestra hambre por crico.  La internet lo es todo para el hombre bellaco. Ahí se encuentra todo. La panacea. De hecho en lo que a mi me concierne el internet fue quién me educó sexualmente hablando. Cómo comer un toto, la simetría de unas buenas tetas, las formas estrambóticas de los labios vaginales, el soportar que te digan hijo de puta y que te abofetee una mujer en el rostro y como comer un buen culo son solo detalles los cuales le doy gracias a internet por poder incorporarlas a mi sumamente pobre alta actividad sexual que he tenido en mi vida.

Así quedábamos al acabar de ver Agozar.com

¿Cuántos no nos hicimos adictos a los Relatos Eróticos que leíamos en sitios web como por ejemplo Marqueze.net y páginas web similares? Con eso aprendimos a tratar a las chicas con delicadeza y ser todos unos morbosos.

¿Cuántos no nos metimos a Agozar.com a ver totos pelús de cabronas de Morovis que pensaban que el internet no era gran cosa en 1997 y que sus jaivas no estarían expuestas al público? Lo siento. Yo vi sus jaibas y lo adoré!!! Cosa cabrona. Aprendí que una tota hay que quererla no importa que tan calvita o velludita que esté. En el fondo todas palpitan igual. jujú. Me pongo bellaco.

¿Cuántos no se metieron a RedTube, YouPorn, Pornotube, o Pornhub para teber acceso a videos de cabronas que hacen squirting, las brasileñas que tiran peos y se ponen bellacas y extractos de videos de porno soviético donde familias se tiran a las abuelas y cabronerías así?

¿Quién no se hizo pasar por lesbiana y se metió a LatinChat y se hizo pasar como “GatitaSexy4U_69” con tal de bellaquear con otra “mujer” que cuando le pedías foto o cámara te decía que su webcam estaba jodida y no había un breik? ¡Clásico!

O sea, hay tanto motivo para ser parte del mundo sexual que lleva la internet que de veras es bien pendejo vivir enajenado de la situación.  ¿Por qué recurrimos a esto del cibersexo? A mí que eso se debe mucho a que necesitamos de buscar algo en donde simplemente no lo tenemos en la casa. La esperanza de recibir tota luego de una tarde de trabajo y que luego te digan “no es que tengo sueño” se le baja la pinga a cualquiera y necesitas buscar la forma de descargar ese río de semen que tienes encajao entre bolas y pene. El cibersexo es la opción que tiene el hombre solo que no tiene con quién apuntarse la chery. El marginado, el sufrido, el que quiere comer y experimentar fantasías que la mujer no le quiere cumplir ni pa’ Dios porque supuestamente la está ofendiendo como ser humano. ¿A quién le ofende meterle maseta a una jeba por detrás, sacársela y ponerla a mamar de tu ya mencionado miembro? Creo que es algo lindo y bello. Nada dice más “te amo” a un hombre que una mujer que gima diciendo “Merdo párteme el culo”, tu sabes, huy se me paran los vellos púbicos de tan solo pensarlo.

El cibersexo es bueno, estimula a las buenas ideas y a la imaginación. Imagina qué tan bueno sería poder cumplir todos tus sueños eróticos sin que tu mujer te joda. ¿Cómo crees que puedes disfrutar del sexo esporádico? Lo que pasa es que muchas mujeres ven el cibersexo como un escape y quizás confunde  una infidelidad con eso. No sé. las mujeres son criaturas extrañas. Sangran  por una semana  y no se mueren. Debería ser yo quien desconfíe de ellas.

Ponte bellaca, baby

Si a tu esposo el bicho se le queda a medias, mujer que me lees y te sientes defraudada no te encojones con él. Al contrario. Mete el rostro en la ornilla de la estufa y ponlo en “Hi”. ¿Por qué? Porque limitaste a ese hombre en convertirse en el amante que el con tanto anhelo a querido ser. Solo porque eres una mujer atorrante y que quieres que todo sea para ti. ¿Quiéres que ese macho te ponga en 20 uñas y te haga cantar el himno americano alrevez? Déjalo ser. Que se baje los calzones, se haga la puñeta mientras chatea y búsca uno kleenex pa’que ese pobre hombre se sienta limpio y fresco coño y de esa manera pueda cumplirte como caballero… .

Hombre que te masturbas, Merdócrata te saluda.

¡Alerta Parabichos!

Todos hemos sido víctima, compañeros. Desde que nos destetamos de nuestra madre y empezamos nosotros a disfrutar de los plaseres mundanos de nuestra sexualidad nosotros descubrimos de todo aquello el cual nos estábamos perdiendo. Ese sentido de aventurarse a vivir la vida al máximo nos lleva a nosotros, los hombres, a estar con la pinga bien encendida y con ganas de undirla a una buena hembra que nos llame la atención. Quizás tengas varios intentos en esa noche para mojar el nugget. De ahí a que vayas a mojar el nugget son otros $20 pesos. Pero al menos lo intentaste. Las mujeres que se te negaron pues te lo dijeron y fueron frías contigo: “No quiero salir contigo, tengo marido” , “Lo siento, no se bailar”, “Hijo de puta no estaría contigo así tuvieras el miembro de Robocop entre las patas’,  ya tu sabes, los clásicos dichos que tienen las mujeres para sacarte el calso.

Ahora bien, siempre hay una mujer (o mujeres en ciertos casos) las cuales están en búsqueda de joderte una noche de joda y vacilón undiendo tu moral de hombre metiéndotela por el culo. Estas mujeres responden bajo muchos nombres: güireras, seteadoras, bichas, pellejos, cochocles, petardos, ¡pide que hay! Yo en este caso las llamo “Parabicho”. ¿Pero qué es una parabicho? Para eso estoy aquí para explicarle.

Compañero, yo soy un sujeto sumamente experimentado en la vida. He vivido muchas lunas fuera de mi casa, acompañado de botellas de Heineken sentado en la silla frente a la barra y hablando mierda con el bartender. El alcohol ha sido mi amigo incondicional y el bartenden aquel ser que me comprende y me presta sus oidos en tiempos de depresiones, desasociedo y melancolía. No obstante el bicho mío no quiere incar ni una botella de cerveza ni a un cantinero. Las trasnochadas que uno tiene acumuladas gracias a esa perra que no te quiso comprender te ha convertido en un tipo pajero. Te haces la puñeta 2 o 3 veces en la noche porque ya la mujer que tanto amaste no está contigo y tu pinga no se ha remojado en ese sabroso nectar incoloro y oloroso que solo posée las entrepiernas de una buena hembra.

Estás bellaco y solo y quieres chichar. ¡Vaya dilema! Miras a tu alrededor pero estás con la vista media nublosa por todo ese alcohol que tienes en la sangre. ¡Te jodiste bien cabrón! Pero te importa un bicho la vida y pides no solo una sino 2, 3, 4, 5 botellitas de la sabrosa verde que te hace olvidar penas. Pero un olor a perfume Escada Moonlight llega a tus narices y ves cómo se te acerca este individuo… no enfocas bien pero te le acercas un poco al rostro de esa mujer que se acaba de sentar al lado tuyo. Está rica. Tiene un rostro angelical, unos cocos bravos acompañados de esa raja que se dibuja en las tetas cuando la chica lleva ese escote pronunciado, unos muslos gorditos cubiertos por unos jeans bien apretaditos y supones que deba de tener un culo cabrón.

Te presentas. “Soy Ron Jeremy Merdócrata y tengo el bicho grande.” Ella te sonríe y se presenta a si misma. “Soy fulamita de tal, veo que la estás pasando bien. ¿Qué bebes?”. Es ahí donde te cagaste en tu madre mi hermano. Ya ella hiso su movida y tu de pendejo posiblemente no te diste de cuenta porque estabas borracho hasta las tetas. Pero qué carajo. Tu quiéres ser cortes y le respondes con una invitación a una bebida pues ella te cuestionó. ¿Qué le pides? No sé. Cualquier mierda de esas que le gusta a las chicas beber. Tequila Rose, Smirnoff Apple… un Cosmopolitan… alguna pendejá de esas. No reparas en gasto. Le dijiste que pidiera lo que quisiera y que se joda. Te costó maricón. Whatever. Ella te comienza a hablar con ese acento artificial y tonito que te enrreda en sus deseos. Son como sirenas. Las escuchar y te enchulas y cuando caes en su encanto prepárate para ser ahogado. Te llama la atención. No sabes que tiene ella que otra no. Más aún, no sabes por qué carajo una persona como tú, un puerco, lechón, jamón y pelao pudo lograr que tremendo ejemplar de hembra se sintiera atraido por ti. Pero es como decía mi tío, “El Hombre Pelao Apesta a Mierda” y yo estoy conciente de ello, no obstante yo no pienso ser el más pendejo en decirle que tengo mi dinerito contado. Pero la sigo a ella. Sigo sus labio y su mirada que llevan consigo una carga de interés brutal. Le ofreses un traguito más y ella te dice que sí y tu mamao le sigues ofrenciendo más y más y más.  Tu piensas que eres todo un macho completo, te le acercas al oido a ella y le dices con tu voz rasposa “Mami, quiéres ir a un sitio para estar solo?”.

Ella acepta y cuando vas al estacionamiento y estás abriendo la puerta de tu carro ella te detiene en seco. “¿Qué haces?”, te cuestiona la muy cabrona. Tu eres sincero y le dices “Te lo quiero meter”. Ella se hace las sorprendida y pone cara de que te quiere sacar los ojos. ‘Mira tu me confundes. Yo no soy de ese tipo de mujeres, ok? ¡Ubícate!”. WTF!! No sabes que culo pasó, solamente lo último que viste es un celaje de una bofetada que aterrizó en tu rostro y te dejó la cara llenita de dedos. Te cagas en Dios no sin antes ver como ella se aleja con su trago en la mano y moviendo el culo al compás más sexual de todos.

Te la jugaron, welebicho. Fuiste la víctima de una parabichos. ¿Cómo podemos nosotros los hombres defendernos de estas putas alimañas que pueblan nuestro mundo varonil? Aquí estoy yo para decirles y no caigan en la trampa.

  • ¡Ubícate! : Primero que todo tienes que saber de tus alrededores. ¿Dónde culo estás? ¿Qué tipo de personas frecuentan el lugar donde te encuentras? Tu sabes bien que si estás en un chinchorro de esos de mala muerte que tienen los salamis verde curándose y te sirven cerveza con mortadella las probabilidades de que veas una buena hembra es casi nula. Pero si te vas a Shannan’s te podrás ver a la juventud boricua que aún frontean de que pueden beber porque se han dadoun Cuba Libre y se sienten cool. Allí por población te darás de cuenta que hay muchas chicas y por ende, mas población de mujer equivale a más chance a que haya una población considerable de parabichos.
  • ¿Qué tan ajumao’ estás? : Es importante de que aprendas a conocerte a tí mismo. O sea, yo personalmente se cuando estoy borracho o no. Conozco los efectos que producen el acohol en mi cuerpo. Yo siento hormiguitas en la cara y tengo lso reflejos lento como si estuviera esquivando balas en el puto Matrix. No puedo enfocar bien la vista y me cuesta identificar bien a alguien. Tipo, quizás esa parabicho que se te acercó estaba más fea que la palabra zobaco, pero como estabas ajumao’ pues la vista como si fuera Angelina Jolie.
  • Malicia : ¿Para qué carajo una mujer que a penas te está conociendo está como loco pidiendo y pidiendo que le pagues tragos? ¿Por qué ser tan pendejo mi hermano. Tu no pagues tragos a nadie que no conozcas. Si vas a pagar procura que sea máximo una vez y más nadie. Máxime ten ojo por el precio de la bebida que está consumiendo la hija de puta esa. Que si quiere otro palo tiene que pararte el palo. jujú, que chistoso soy.
  • Pal carajo tus amigas : ¿Cómo es eso de que ella quiere joder contigo, casualmente te dirija hacia la mesa donde se encuentra sus amigas y las muy cabronas se la pasan mirando y secreteando de arriba pa’  bajo y la única palabra que solo escuchas es la de sus amigas pidiendo bebidas y esperando que te pongas pálido. Cuando notes eso párala en seco y lárgate de allí. Tu solo quieres tirarle maíz a una y no a varias.
  • Háblame de bicho : Una mujer que te esté tirando a más no poder y que realmente quiera tener algo contigo no debe de sentir ningún tipo de stress. Para nada, so que debes de esperar una repsuesta que vaya directamente con usted como persona que está loco por hechar un polvo. Tírate par de chistes, hazla reir y cuestiónale en su momento tu pesar. Respira hondo y dile “¿Cuándo vamos a chichar?”. Sencillo. Si se pone comemierda entonces esa mujer simplemente no espera más nada contigo. Mándala pal carajo y sácale el dedo malo y le dices “Pa tu culo!” .
  • ¿Puedo venirme en tu culo? :  Vamos a probarnos de verdad. Una mujer que sea genuinamente bellaca no se pondrá a comer mierda a la hora que tu te pones a hablar. El primer tema ponlo tú siempre y ponte al nivel subhumano y pregunta cosas que realmente la haga pensar. Yo personalmente opto por preguntarle si le gusta que la pongan a cagar pa’ dentro, que si gusta de tragar la leche y si gusta de los Golden Showers. Eso acompañado de la idea de que te gusta que se te caguen en el pecho va a demostrar de que tú realmente eres un hijo e puta y que estás en búsqueda de un bellaqueo libre de preocupaciones, reglas e intenso que no puedes controlar.
Las parabicho son creativas y amas y señoras del flirteo. Eres tu como hombre saber cuándo decirle basta a estas putas que solo te bellaequean por los tragos de que TU ERES EL HOMBRE y que Dios te dio un bicho y es para mandar. Que lo que tu quieres es poner a capotear a una jebita en tu Daewoo y aliviar tus tensiones. Eres tu el responsable de darse a respetar y de cuidar de tu propia hombría.
Hombres, que una parabicho no abuse de usted. Busque ayuda, vaya a la policía, lea mi blog, léase este post y lea los comentarios que dejarán unos cabrones y cabronas que siguen este blog. No dejes pasar la oportunidad de ser un hombre precavido. Prevención & Bellaqueo quizás suena como agua y aceite pero en ciertos casos es como Ovaltine con leche. Se mezcla bien y sabe cabrón.
No nos van a joder.
¡Putas a nosotros no nos engañan!

Crónicas Moteleras – Parte 1

Recuerdo que hace unos meses largos atrás yo cree un blog el cuál se llamaba Crónicas Moteleras. Ese blog lo tenía con el propósito de hacerle un bien común a toda la humanidad que me sigue en esta mierda de las redes sociales, la blogosfera y toda esas mierdas de términos que se crean hoy en día para poder describir esta pendejá. Un día dejé de escribir. ¿Por qué? No lo sé. Creo que más que todo fue por el hecho de que no encontraba la misma musa que cuando escribo ahora bajo el nombre de Merdócrata. Ahora me siento como un Dios o facsímil razonable. Bueno, a lo que voy. En este blog yo tenía varios artículos que tiene que ver sobre la sub-cultura motelística de Puerto Rico. El arte del buen chichar y dónde hacerlo y en hora buena. Para eso estamos aquí: Para entregarnos a la maldad.

Dividiré este material en varias partes para darle ese feeling original que tenía ese blog mío. Apuesto que le sacarán provecho, así que Pal’ carajo, aquí les dejo uno de los primeros artículos

Por mucho tiempo se me vendió en las películas de esas que pasan por la televisión en “Tu Película” por Teleonce allá en el siglo 20 esa pendejada de que los Moteles son lugares familiares en donde los gringos se quedaban con su esposa e hijos para descansar luego de un largo viaje. Me recuerdo bien de eso ahora que me recuerdo que era una película donde salía Chevy Chase llevando de vacaciones a su familia. Coño pero que mentira más repugnante esta. En Puerto Rico los moteles no son para llevar a la familia, por lo menos a mi familia no la llevaría al “OK” para un descancito luego de horas de borrachera luego de la Agro-feria Picú. No nononono no!!!! Los moteles son los nidos de amor que cientos de puertorriqueños aprobechamos para llevar a nuestras “novias” (si mi gente, novias), y gente que queremos “mucho” (si mi gente, mucho) para unos momentos de sexo desenfrenado. ya tu sabes, mojar el nugget y esa pendejá. Pero me pregunto yo, que soy un tipo un tanto inculto sobre ciertos menesteres de la vida, de dónde carajo nació el concepto del Motel = Chichar. Digo, yo no es por nada pero es que cuando se habla de motel lo primero que me viene a la mente es sábanas sucias y chingar. Más nada. ¿De donde culo salió todo eso? Es tiempo de buscar respuestas, ir motel a motel, y si no las consigo, almenos, hechar un polvo en cada uno de ellos, que se joda. Total solo para eso sirven… chingar.

Ahora para darle mis 2 Cents a esta vaina. Es que tengo razón. Esa mierda de llevar a la familia a un motel ha de estar cabrón. Imagínate que los hijos de uno estén jodiendo dentro de la habitación y le den click al control remoto del televisor y cambian de WAPA TV a una escena de un negro molleto dándole felpa a una rubia y poniéndola a cagar pa’ dentro. Peor aún, imagina que Genoveva, tu fucking hija le de por pasarle el aliento al espejo del motel y lo que se encuentre es con un dibujo de un bicho con cuernos. ¡Ponte a pensar en la terapia para tu hija! Cosa cabrona. Motel =/= Familia. Punto.

Los moteles de Puerto Rico suplen una necesidad importante para nuestro pueblo. Esa necesidad es la de facilitar el proceso de hechar un polvo. No hay otra cosa. ¡Todo el mundo chicha! ¿Tu ves a Chemo Soto?  Así de mierda y de repugnante que se ve el cabrón ese no podrás negar que tiene una hija que está como quiere y me refiero a la narcolegisladora Lorna Soto. Esa cabrona #CVA obligao’. ¿Y dónde tu crees que Chemo fecundó el ovario que creó a esta hembra? En un puto motel, obviamente.  Los moteles de la isla suplen la necesidad del bellaco, del rico, del pobre, la clase media y la alta (la baja va a los moteles y chicha en la covacha del conserje almenos); del que es fiel y del infiel.

Esto es simplemente una industria que tiene sus cimientos en semen, gemidos y cuernos. Un motel es algo único y especial. De hecho, todos tienen sus favoritos. Desde Las Villas en Levitown hasta el Tío Flor en Cidra, todo bellaco tiene un motel para poder tener su nidito de amor con esa personita especial. Todos somos humanos y queremos echar un polvo donde nuestro corazón lo diga, pero tampoco somos pendejos. No queremos que nuestros suegros, amigos y/o familiares nos pillen dándole y no consejos a nuestra pareja. Te quieres escabullir y hacer esas sucias fantasías realidad.

¿Te quiéres poner un strap-on chica lesbi y darle guateke a tu jebita? ¿Pedazo de cabrón, te olvidaste de comprar tu Pepa Negra? El motel te lo proporciona. ¿Te nececitas estimular un poco? Prende la fucking TV que de seguro hay bukake en la tele. Cabrón, no hay motivo para no ir a uno. Claro, siempre está la pendeja (y uno que otro pendejo colao’ ) que te dice “hay no que solo las putas van a moteles”. Mire maricón, solo los que aman a su pareja van a moteles. Y para aclararte algo, welebicho que me lees y estás prendío, mientras más cara la habitación más es el amor que sientes por esa personita que deseas. O sea, más dinero = más amor. Eso es obvio.

Mi buen consejo es que si de veras quieres ir a un motel estés seguro que la jebita esté en la clara. No soy partidario de la mierda esa de llevar a nadie por obligación a la cama. Háblale claro. Dile que la quiéres llevar a darle un paseo, le prestas tu celular y le pones este blog (de seguro que le pone bellaca mis temas) y cuando te sobe la pinga sobre el pantalón (porque de seguro pasará) le dices que conoces un lugar especial para estar. Ahí es cuando esa jeva la tendrás bajo tus pies. ¿Sabes por qué? Porque se pondrá en la mente dónde, cómo y cuándo la pondrás a cabecear. Oh-OH! Ella no sabrá que será en un motel. Quizás piense que la llevarás al Condado o una mierda así, pero pal carajo, a las mujeres tampoco es que hay que hacerle tanto caso en cuanto a temas de bellaqueo. Solo se chicha y ya. Bueno, la cosa es que la llevarás a ese motel de predilección, le tapas los ojitos, le dices que se acueste y que cuente hasta 50 (si eres Maripily que cuente de 2 en 2), tiempo necesario para sacar la Budweiser que dejaste en el carro y te bajes tu buena dosis de Pepa Negra para que se te ponga el bicho como la pata de palo de un puto pirata y le interrrumpes el conteo con una galleta en la cara pero con la pinga. Uff!! Bellaca y pico que se te pondrá mi hermano. Luego de eso prepárate que lo que viene de ahí pa lante es bellaqueo total e intenso.

¡Hey! Nada dice Te Amo más que un buen pingazo, so que ya sabes lo que tienes que hacer. Que le salga la leche como un puto geiser en el parque Yellowstone por las orejas. Que se joda. Yo voy a ti.

Que el jabón chiquito, el pelo de crica o bicho en la vacineta y el piso emplegostao no joda la fantasía.

Eres un cabrón y nececitas darle amor a una persona especial. Demuestra que amas a ese ser querido llevandola a un motel.

Mujeres: Criaturas malignas, cabronas y encantadoras

Cosa cabrona. Las mujeres. ¿Quién puede vivir sin ellas? ¿¡Pero quién puede entenderlas a ellas!? Un buen amigo mío me dijo que las mujeres son criaturas que “No son para entenderlas sino para amarlas y quererlas”… aunque honestamente, ese amigo mío era un bellaco malo so que no sé por qué su línea de pensamiento pero hace sentido de cierta manera. Las mujeres son unas criaturas completamente raras. Están cabronas. De hecho, están tan cabronas que sangran mensualmente por 7 días corridos y no se mueren. ¿Weird verdad? Una criatura que le pasa eso hay que tenerle un respeto cabrón. Desafían a la muerte. Ah carajo, la mujer es algo tan especial que merece su sitial especial en este blog y un post, porque así de cool soy.

Creo que todos estamos de acuerdo con una cosa en particular: las mujeres deben de venir con un manual. Este manual debe de venir con unas instrucciones a seguir el cual nos diga cómo proceder con las pendejases, gustos y cabronerías que te expone una mujer en el transcurso de su vida y cómo lidiar con las mismas. Las mujeres no son cosa fácil, compañeros. Son criaturas que hay que saber como estudiarlas para poder uno saber como cómo culo proceder. ¿Por qué una chica se pone un mahón (jeans) tan apretados que si se tira un peo hoy le sale el miércoles de la semana que viene y le molesta que le estén viendo el booty? ¿Por qué una cabrona viene y se pone un traje con un escote bien hijo de puta y se encojona porque uno le está viendo la raja entre las tetas? ¿Por qué en San Valentín te piden sencillez y amor en sus regalos y le compras un Butterfinger derretito de Walgreens y te dejan de hablar por una semana? No le veo el puto sentido. Pero la smujeres si le ven ese sentido. Te hacen sentir bruto.

El cabrón de la foto que se encuentra a la derecha está leyendo un manual para poder comprender una mujer y tiene cara de “ok, me jodí” y no es para menos. Yo puedo entender a las mujeres que la gran mayoría de los hombres de mi país, pero es obvio, yo soy Merdócrata, estoy por encima al promedio, pero tampoco puedo ser tan hijo de puta que deje en el abandono a mis colegas hombrunos.

Ellas, o sea, las mujeres se jactan de que no las entendemos y nos pelan por ello. Se reúnen como en cónclave cuando sales para la disco, Chili’s o a comer Papas Locas y son como hienas que se aglomeran para buscar una víctima y luego la atacan. Esta víctima puede llamarse de cualquier nombre, Juan, Edgardo, Jorge, tire el nombre que sea. Este sujeto será analizado e interpretado a conveniencia de la mujer que sea.  Dirán si está bueno, que si tiene el culito respingón o que si tiene una barba pendeja (cosa pendeja porque no hay nada que diga “soy hombre” más que una puta barba) y seguirán en esos menesteres.

Pero el peor enemigo de la mujer es la mujer misma. Si son como hienas cuándo hablan de hombres, cuando se habla sobre otra mujer son como putas pirañas mi hermano. Y reto yo, Merdócrata, en mi blog, que una mujer me diga que las mujeres en su mayoría no critican a otras mujeres que encuentran sobre su radar. ‘Mira que ridícula” … “¿Vistes sus zapatos?” … “Mira como enseña las tetas, que puta es”. Mierdas así dicen mi hermano. Cosa cabrona. Y ojo, que si esa mujer tiene un traje similar a una de ellas entonces están que organizan su propio pelotón de fusilamiento. Nosotros los hombres nos importa realmente un bicho eso de vernos iguales. Lo máximo que hacemos es que jodemos con el chiste ese de “mira, vamos a tocar juntos en la misma orquesta” y todo queda ahí. Cuando un welebicho se me acerca y me ve mis Jordans, lo pongo a capotear (figurativamente) y le exhorto a que las compre. That’s it! Y si las compra, entonces, implanto moda. Con las mujeres no puedes hacer eso. Una mujer quiere lucir siempre única y especial no obstante son víctimas de la moda. Es como tener a motherfucking Rambo y verlo expresarse en contra de la pena de muerte. Ya sabes, un mind-fuck sin sentido.

Las mujeres pueden ser demonias. Muchas les gusta los revoluces y los trucos. Como dice  mi Pana Gillito, pueden ser unas güireras y seteadoras. Mujeres que pueden buscarnos enemistarnos de los panas que pueden ser hasta casi hermanos nuestros de toda la vida que por tal de nosotros poder complacer a esa noviecita tan rica que tenemos tenemos que borrarlos de nuestros círculos de amistad. Peor aún cuando uno tiene amigas chicas. Si tiene un toto es mi enemiga. No mi hermano, cosa cabrona… Entonces tiene que uno lidiar con los ataques de cuernos y la pendejá. Te revisan las llamadas, mensajes de texto, te huelen los calzoncillos, las camisas. El mero hecho que tenga condones en la gaveta de alfrente del carro y tu mujer que me lees, te hayas amarrado las trompas para no poder quedar preña no significa que estoy chingando en otro lado. ¿Nunca pensaste que se los pude haber guardado a un amigo? Porque nosotros los hombres somos serviciales y como hermanos. Los condones los guardamos y nos preocupamos por la seguridad sexual de nuestros hermanos. Las diablas no comprenden eso.

Sobre las cabronas. ¿Qué decir? Le hacen honor al nombre. ¿Nunca han sabido de esas que ni comen ni deja comer? Hay unas locas por ahí que no saben decirle adiós a las relaciones. Unas que simplemente te dejaron como pamper cagao o que tu dejaste porque era una bicha contigo 24/7… pero seguramente te dejó a ti. Te dejó por múltiples razones pero lo único que le salió de la boca fue un “no eres tu, soy yo” para irse con un negro de apellido Ayala de Loiza con una pinga 4″ pulgadas mas grande que la tuya que parece un brazo de nene. Tu sabes, depre total pero reiciste tu vida. ¿Luego qué? Ella regresó y quiere reclamar lo que ella entiende que es de su propiedad: Tu pinga corazón. Pero ese corazón ya le pertenece a otra mujer y entonces es cuando empieza a arder troya. La muy puta te llama y te empieza a lanzar texto sobre “añoro tus caricias”, “recuerdo tu sonrisa” y el clásico “recuerdo la suavidad de tus bolas”…. cosas que nos hacen flaquear de nuevo. La tentación es fuerte. Ellas saben que somos débiles de carne. Dios nos hiso así 😦 ¿Qué puñeta podemos hacer?

¿Llorar?

no

¿Sufrir?

quizás

¿Recordar?

puede ser

¿Bellaquear?

si tengo suerte…

No amigo mío… llegarás al punto en donde ni amarrándote la pinga podrás detenerte. Una mujer sabe que si se lo propone, el pedobear ese de Arriaga dejaría de dar puñalás de carne con su micro-bicho y hasta metería mano con ella. Las mujeres son íntimas, únicas y sobre todo encantadoras.

Es el último tipo de mujer que vamos a discutir en este post y no por eso es que valga manos. Una mujer encantadora… uff… todos queremos tener una. Esa mujer que simplemente no podamos dejar de verla porque nos agrada como es que luce a la vista esa preciosidad de ojos celeste, esa piel tan suavecita, esos cocos bravos…. coño, es que la mujer es perfecta de por si. Yo siempre he dicho que no hay más macho que un maricón porque para aguantar un miembro de 8 pulgadas por el culo hay que ser tremendo hombre pa soportarlo. Pero lo segundo a que más te acerca a ser todo un hombre es que te acompañe esa hermosura de mujer. Cuando tienes tremendo ejemplar de hembra a tu lado tu puedes ser gordito o flaquito, mellao o con los dientes como tiburón por tus asquerosas andanas. ¿No obstante te siente tan realizado verdad? ¿Por qué? Porque ella te tiene a su merced. Pajarito… AQUI!!! te jodiste. Cuando eso pasa quién contra ella, ¿verdad? Es difícil cuando tienes una mujer que realmente te ha encantado y sabes que realmente no es para ti. Solo desearías que el Invader #1 entrara por la puerta de tu casa y te diera figa con una cuchilla de matar cerdos y que te diga al oido “mamabicho, es hora de que termine tu sufrimiento” … y pues, abrases la muerte.

Pero no todas las mujeres son así mi gente. En este mundo hay tanta variedad que es ridículo. Eso sí, esto es como cuando uno busca un artículo de internet para una clase de la universidad. Hay mucha información en tantos lados pero hay que separar entre lo bueno y lo mierda y eso es lo que pasa con las chicas. Hay que saber cuál es la que realmente merece de tu cariño y afecto incondicional. ¿Porque sabes algo? Todos merecemos ser felices, seas hombre o mujer. No queremos algo que sea incompatible. Tampoco queremos algo que sea igual a nosotros. Porque hey, si quisieramos algo igual a nosotros mejor nos hacemos la puñeta frente a un espejo. Lo que queremos es a alguien que nos complemente y del buen complemento es que nace una relación fructífera y un amor puro y genuino. Eso no te garantiza a ser feliz porque la felicidad es algo que se pone a prueba siempre. Pero qué carajo, te sentirás aliviado que esa persona que comparte tu cama es una mujer que realmente te la mereces y que tu te mereces a ella.

Ahora, mamabichos, no digan que Merdócrata es realmente una mujer que se hace pasar por macho con rostro de excremento para poder solucionar los problemas bicho-vaginales de la humanidad. (¿Oh quizás lo soy? *wink*) Solo entiendo que todo el mundo tiene derecho a ser feliz sin lastimar a nadie.

Cojan consejo chicas.